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2019 y el Atlético del Cholismo 8.0

La final en el Metropolitano sigue como objetivo al final del camino. Salvo algunas excepciones, todos pueden dar mejor rendimiento. El salario de Griezmann hipoteca al equipo, pero lo merecerá si está a su mejor nivel.

¿Por qué no juega mejor el Atleti? ¿Seguirán pidiendo aumentos de sueldo algunos jugadores? ¿Va a dar ese pasito atrás Simeone en los partidos? Son preguntas que seguiremos escuchando en 2019 sobre el Atlético de Madrid. Pero la realidad es el fútbol y en cuanto a eso el equipo rojiblanco tiene mucho que decir desde el primer día. Lo cierto es que hay jugadores que no están a su mejor nivel, un vendaval continúo de lesiones en defensa, la baja prolongada de Diego Costa… y Griezmann. Segundo en la Liga a tres puntos del Barça, en octavos de Champions, eso sí, con un rival durísimo como la Juventus y con todas las eliminatorias de Copa del Rey por delante. Todo eso con un amplio margen de mejora general. Y eso convierte al Atlético de Madrid en un rival muy peligroso.

Comienza el octavo año de Simeone como entrenador y guía espiritual de este equipo a pesar de que las preguntas de las que hablábamos antes no deberían ser las protagonistas en el Metropolitano. ¿Volverá Oblak a ser el portero menos goleado y dejará un abanico de paradas que valdrán puntos? Probablemente. ¿Veremos por fin una defensa sana y salva al menos durante varias semanas? Se antoja clave. ¿Podrá Saúl volver a su mejor posición y por ende su mejor nivel aunque cumpla con creces incluso trabajando como jardinero? Sería fantástico. ¿Aportarán los fichajes ese granito de arena extra para que el Atlético pueda competir con todo frente a todos? Para eso han llegado. ¿Volverá Griezmann a ser ese jugador diferencial al igual que en la segunda vuelta de 2018 en la que era raro que finalizase los partidos sin gol o asistencia en su estadística particular? Apostaría que sí.

Ha pasado mucho tiempo, concretamente siete años ya, desde la llegada de Simeone al banquillo del Atlético de Madrid. Por aquel entonces Manzano era el entrenador y el equipo era eliminado de la Copa del Rey por el Albacete. Dicen algunos que no es necesario recordar a menudo esta circunstancia. Yo creo que sí. Porque si una persona tiene necesidad de recordar algo es porque existe la posibilidad de que se le olvide. Y parece que eso le ocurre a más gente de la que debería en el Metropolitano.

2018 será recordado por una palabra de infausto recuerdo, Qarabag, que supuso un antes y un después en la temporada del equipo rojiblanco, ya que en aquel momento todo eran nubes negras sobre el cielo de Madrid pero acabó saliendo el sol como si de las fiestas del dos de mayo se tratase y el Atlético acabó conquistando, primero la Europa League, objetivo obligatorio tras caer eliminados de la Champions siendo uno de los favoritos al título, y después, en verano, la Supercopa de Europa frente al Real Madrid. Poco bagaje en cuanto a título, mayor si consideramos la rivalidad establecida y que el equipo blanco no perdía una final europea desde hacía dieciocho años. Poca broma. Entre medias, un mundial que se fue para Francia con un intrascendente Lemar pero con Griezmann y Lucas como algunos de los estandartes del equipo que dirige Deschamps.

Comienza 2019 igual que comenzó la temporada en agosto para el Atlético, con el objetivo del Metropolitano al final del camino en la Champions, competir con dos transatlánticos como Barcelona y Real Madrid por la Liga y pelear por la Copa del Rey pese a la carga de partidos que se viene encima. Futbolisticamente, salvo Oblak, Lucas, Rodri, Correa y el comodín de Saúl, el resto de jugadores pueden y deben dar mejor rendimiento. No, no incluyo a Griezmann porque creo que puede y debe dar un paso adelante y marcar diferencias acorde a su salario y status actual. Las renovaciones y negociaciones actuales están hipotecadas por #LaDecisión del francés de quedarse en el Atleti. Pero si está a su mejor nivel, los merecerá. Una cosa no quita la otra. Si la defensa no pierde más efectivos, ya sea por lesiones o por hipotéticas ventas, el equipo será más sólido. Si Rodri mantiene su nivel y Saúl puede volver a su mejor posición, el equipo será más fuerte en el centro del campo. Y si arriba marca diferencias Griezmann, a poco que le acompañe el resto, el equipo rojiblanco tiene mucho más que ganar que perder. El show empieza en Sevilla, y no se van a aburrir hasta junio.

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