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Andrés Montes, Antoni Daimiel y Pau Gasol durante el All Star de Atlanta 2003. FOTO: EMILIO COBOS/GIGANTES

Baloncesto

De Jordan a LeBron: 25 temporadas de NBA en Canal+/Movistar+

El pasado 1 de diciembre se cumplieron 25 años de la primera retransmisión de un partido de la NBA en Canal +. Antoni Daimiel, Guillermo Giménez, David Carnicero e Iñaki Cano júnior repasan una historia televisiva que ha terminado siendo casi una historia de amor.

El 1 de diciembre de 1995 la historia del baloncesto cambió en España. Aquel día, Canal+ retransmitió el primer encuentro de la NBA con Andrés Montes y Santiago Segurola en los comentarios (Utah Jazz 112; Houston Rockets 105). La cadena privada, en aquel momento del grupo PRISA, le arrebató los derechos a TVE y comenzó un idilio con la competición que sigue vigente. Esta temporada se cumplen 25 desde el comienzo de las emisiones y en este repaso por la historia de la NBA en la televisión privada nos han acompañado Antoni Daimiel, Iñaki Cano, David Carnicero y Guillermo Giménez.

La NBA se emitía de manera irregular en España. TVE comenzó sus emisiones en febrero 1988 con Ramón Trecet al frente, aunque no se le daba al producto continuidad. “En aquella época, en Canal+ se hacían encuestas entre abonados y una de las preguntas que se les planteaba era qué derechos deportivos querían que comprásemos. Siempre salía el baloncesto, porque no había prácticamente nada, salvo el torneo final del baloncesto universitario. Era lo único que emitíamos desde 1993”, rememora Antoni Daimiel, comentarista de la NBA desde sus inicios en Canal+ y autor de El Sueño De Mi Desvelo.

Guillermo Giménez, narrador de la NBA desde 2006, recuerda que “en aquella época sólo teníamos la liga de fútbol, el boxeo y alguna cosita más”. “La NBA fue el producto que salió elegido en la encuesta que le hicimos a los abonados por delante de la Champions y la Copa del Rey”.

Iñaki Cano júnior, presentador de la sección El Mirón, destaca que “la NBA estaba a tiro”.  “En aquellos años era una de las competiciones más desconocidas para el gran público. Era un producto que estaba ahí y que Canal+ quería porque su objetivo en esos años era aglutinar la mayor oferta de deportes”.

“Era una apuesta arriesgada. En ese momento era como mandar un cohete a Saturno. Era apostar por acercar un deporte que parecía absolutamente inasequible y muy difícil de vender. Por el horario que tenía parecía imposible que se consumiera en España. Y fíjate lo acertada que fue la apuesta”, explica David Carnicero, responsable de contenidos de baloncesto en Movistar+ y narrador.

Si Lo que el ojo no ve es una de las secciones más recordadas en la cobertura del fútbol español en Movistar+; El Mirón sigue sus pasos en la NBA. Iñaki está a cargo y sostiene que “la NBA tiene tantos partidos cada noche que, a poco que pasen cuatro cosas, tienes cuatro minutos de risas o de cosas curiosas”. “La NBA en ese aspecto es como un buffet libre: tienes la zona de los vegetales, de las carnes, de los pescados… Pensamos que sería buena idea hacer Lo que el ojo no ve en la NBA”.

El primer narrador de la NBA fue Andrés Montes (1955-2009), un periodista que no dejaba indiferente a nadie. “No hay duda de que Andrés ayudó mucho al auge y al desarrollo, a captar la atención… También contribuye la propia liga, cómo está organizada… El estilo de Montes, que además él lo desarrollaba con ese objetivo principal, era para captar a nuevos aficionados. Se trataba de atraer a gente que por curiosidad se pusiera a ver un rato de un partido y se quedara. Lo de Andrés fue una aventura que duró diez años y que estuvo dentro del nicho que se le presupone a un deporte como el baloncesto. Tuvo cierta relevancia, pero a veces sobrevaloramos los comentarios, a los que retransmiten, porque lo que importa es que el contenido tenga valor y capacidad de atraer a la gente”, comenta Daimiel.

Giménez cree que “sin Andrés la NBA hubiese tenido auge, pero menos”. “Era un producto fantástico. En aquella época estábamos en pleno apogeo de Michael Jordan y la competición arrastraba mucha audiencia e interés. Pero Montes le dio un plus a las retransmisiones. Hizo más atractivo el producto, con lo cual le dio más adeptos. El tándem con Daimiel ha sido uno de los mejores, no sé si el mejor. Era fan del tándem. Recuerdo otros que también me gustaban como el que formaban Ramón Trecet y Esteban Gómez”.

En opinión de Iñaki, “Andrés se inventó una manera de contar las cosas a ciertas horas”. “La pareja Montes-Daimiel supuso un atractivo más para ver una competición ya de por sí atractiva. Además de inventar un lenguaje y una manera de comunicar que en España no se había visto en el mundo del deporte. Traspasaron una línea que nadie se atrevía a traspasar. Andrés ya tenía una forma bastante peculiar de contar las cosas en la radio, ya sea baloncesto o fútbol. Lo trasladó a la noche y a la gente le encantó. De hecho, han pasado muchos años desde aquello y seguimos manteniendo ese tipo de lenguaje. El dúo que formó con Daimiel fue uno de los más innovadores”.

“El producto de por sí tiene muchísimo valor. Si a eso le vas sumando personas de las características tan peculiares y especiales como Andrés Montes, pues el uno le suma al otro y viceversa. Creo que sin Andrés la NBA hubiera sido igual de enorme. Pero Andrés y Antoni está claro que formaron un binomio que era un éxito asegurado. A mí, que me dedico al baloncesto, sí que es de las cosas que más me han hecho emocionar”, expone Carnicero.

Más allá de Andrés Montes, Movistar+ siguió contando con narradores elocuentes como Giménez y Carnicero. “Me gusta huir un poco de esa categorización de soso o divertido… A veces en el mundo televisivo se utilizan adjetivos vacíos. Las cosas se pueden hacer bien en varios estilos diferentes y lo que importa es hacerlo propio”, reflexiona Daimiel.

Desde el punto de vista de Carnicero, “si a las dos de la mañana te tomas muy en serio lo que estás haciendo, aburres a las ovejas”. “No hay manera de encontrar un comentarista de NBA soso. Porque te pones a mirar la gente que tenemos, y que hemos ido teniendo, y todos tienen un punto especial, ameno, divertido, diferente… Porque si no, te aburres a ti mismo y te vas a la cama”.

“Es importante acompañar el producto, aportar originalidad, transmitir emoción y, sobre todo, entretener en los tiempos muertos. Hay que acompañar al producto sobre todo durante la temporada regular. Cuando llega el playoff, la emoción de los partidos sostiene el producto por sí misma”, enuncia Giménez.

Iñaki asegura que “la NBA es una competición tan espectacular que hubiera creado afición igualmente con independencia de los narradores”. “Sí que es cierto que el estilo de Canal+ ayuda a que ese producto todavía brille más. La NBA de por sí es un producto tan brillante que tampoco necesita mucho para lucir. Nosotros hemos ayudado con el tratamiento del producto. En Canal+ nos dieron el privilegio de emitirla. Primero con Montes y Daimiel, Segurola, Sixto Miguel Serrano… Ellos dieron ese primer paso, el segundo, el tercero… Y el resto del equipo fuimos entrando”.

Las conversaciones entre Giménez y Daimiel se han convertido en tendencia en los descansos. “Me llama la atención porque son vídeos de dos tíos de cuarenta y tantos años hablando para rellenar un tiempo muerto o un descanso. Es un recurso para mantener la atención o distracción en un partido que es de noche o de madrugada. Me llama la atención que haya un gran consumo de gente muy diferente a nosotros en cuanto a edad y generación: adolescentes, gente joven… Porque creo que hoy en día hay más que nunca una separación intergeneracional y no suelen gustar las cosas de la gente mayor a los jóvenes. Es un orgullo y nos tenemos que sentir muy satisfechos. Pero únicamente es un recurso de la retransmisión”, sostiene Daimiel.

“Lo que intentamos tratar son cosas que nos afectan a casi todos”, completa Giménez. “Son anécdotas que nos ocurren o que escuchamos en la calle. A mí me encanta escuchar a la gente, cómo habla, las nuevas palabras que van saliendo y comentarlas con Daimiel. Nos gusta llevarlo a los tiempos muertos. Realmente, no sé si es para entretener a la gente o para entretenernos a nosotros mismos. Hay momentos en los que los partidos están medio muertos, poco emocionantes, e intentamos reactivarnos el uno al otro. De hecho, nunca hablamos antes del partido de lo que vamos a comentar en directo. Hay muchas veces que decimos: ‘Me ha pasado una cosa, pero te la cuento luego en directo’. Si podemos hablarlo antes, lo evitamos. Antes de los partidos hablamos de cosas que no tienen nada que ver con la retransmisión”.

“Daimiel es un contador de historias increíble. Te puede contar que se ha tomado un café en su casa, pero te lo cuenta de una manera especial y te enganchas. Con Guille ha dado con la pareja perfecta porque él es un seguidor del estilo de Andrés Montés. Quizá el mejor seguidor y ejecutor de ese estilo”, resalta Iñaki.

Hay enormes diferencias en el trato al periodista en la NBA y el fútbol. “Desde que empecé a viajar, sentí de manera muy impactante el contraste. En la NBA tienes la sensación de que se trata bien al periodista. Cualquier relación con los medios no deja de ser una promoción. Consideran que es algo que conviene a los equipos, a la competición, a los jugadores… Siempre lo han tenido muy claro. Quizá en los últimos años, lamentablemente, ha ido a menos. En España es todo lo contrario. A finales de los 90 empezó a surgir la figura del periodista enemigo, al que no había que contar nada. Esa desconfianza ha contribuido a que la prensa deportiva que se ha tendido a hacer aquí haya sido peor, menos ortodoxa y racional. Quizá con las redes sociales la desconfianza ha crecido”, aclara Daimiel.

En opinión de Carnicero, “allí los clubes facilitan absolutamente todo el trabajo del periodista para ser súpertrasparentes y acercar a las estrellas al gran público”. “Aquí es al revés. Los clubes son una barrera a la hora de acercar las estrellas a los chavales que están viendo el deporte en casa. Siempre repito una anécdota que me contó el primer año cuando fui a las finales entre Dallas y Miami. O’Neal decidió que después de un mal partido no saldría a hablar con los medios de comunicación. La NBA lo sancionó con medio millón de dólares a él y con otro medio millón a la franquicia. ¿Te imaginas que eso pasara aquí? En el Madrid dicen ‘nos quedamos en el vestuario’ y ya está. Un mes sin hablar y no pasa nada. Es la diferencia abismal que hay. Allí te facilitan el trabajo y aquí tienes que pelear por la entrevista y por cada rato que puedes estar con un jugador”.

Todos los periodistas de la NBA narran de un modo peculiar, con expresiones que han hecho propias. “Decir ‘bingo’ cuando alguien anota viene de un día tonto que se te ocurre. Te hace gracia, te ríes con los compañeros y después no te lo puedes quitar de encima”, comenta Carnicero.

Giménez rememora su infancia cuando habla de su estilo en las retransmisiones. “Decir ‘chof’ cuando hay una canasta viene de cuando jugaba con mis amigos en el colegio”. “Lo decíamos cuando alguien metía una canasta limpia y yo lo trasladé a las retransmisiones deportivas. Me salió a mitad de un partido, vi que a la gente le gustó y lo he seguido diciendo. No hay nada preconcebido en mis narraciones. No hay ninguna táctica”.

Cuando la NBA comenzó a emitirse en Canal+, Pau Gasol tenía 15 años y Marc 10. Ambos afirmaron en una entrevista con La Vanguardia en julio de 2018 que seguían la NBA en Canal+. “Veíamos cosas, pero no religiosamente. Nos tragábamos Basquetmanía o Generación NBA+. Aquellos programas que se hacían antes y que ahora no tienen tanta relevancia. Seguíamos a Daimiel y a Andrés Montes”.

“Más o menos es normal. Para un chico que está destacando en la práctica de un deporte es normal que la NBA le resulte atractiva. Sobre todo, a los jóvenes y adolescentes. Es verdad que en el trato profesional con ellos noto esa empatía, esa cercanía. Aunque no lo conozcas personalmente, es fácil sentirse próximo a quien has escuchado mucho”, expone Daimiel.

El 30 de abril de 2015, Telefónica formalizó la compra del 56% de Canal+ a PRISA. En aquel momento, se desconocía si la sección iba a contar con los mismos recursos. “Mejoraron un poco. Nos construyeron un plató mejor, el mejor que hemos tenido nunca. Sí que hemos tenido algo más de presupuesto para viajar. En los últimos años no íbamos al All-Star; ahora sí. Incluso vamos al partido de la NBA que se juega en Europa en enero”, comenta Giménez.

«Cuando Telefónica compra Canal+, decide seguir apostando por la NBA”, recuerda Iñaki Cano. “Desde que existe Movistar+, además de Generación NBA+, se ha apostado por un programa diario como NBA Al Día. La oferta actual de Movistar relacionada con la NBA es la mejor de la historia. Tenemos un programa semanal (Generación NBA+), un programa diario (NBA Al Día) y NBA Al Día Deluxe, que sirve como previa para el fin de semana. Los horarios de los partidos de los findes son más asequibles, engañando un poco al dormir es de cobardes”.

Esta temporada DAZN arrebató a Movistar+ los derechos de la Euroliga y está por ver qué ocurre en el futuro con los de la NBA. “Durante estas 25 temporadas, nunca he tenido temores importantes de que pudiésemos perder la NBA. Porque creo que Movistar+ ha hecho un buen tratamiento del producto y, por lo que tengo entendido, el contrato en comparación con otros países europeos es importante. Hasta ahora, tampoco ha habido demasiada competencia de cadenas que quisieran apostar por ello en España. No sé cuál es la ambición que puede tener DAZN sobre la NBA ni hasta cuánto podría llegar la oferta para que la NBA estuviera dispuesta a cambiar 25 años de asociación con Canal+ y ahora Movistar. Tampoco tengo claro, con los cambios que hay en el sector televisivo y los que vienen, hacia dónde puede ir Movistar”, expone Daimiel.

En opinión de Carnicero, “DAZN ha hecho una apuesta increíble en lo económico”. “De momento, está a años luz de ser competencia nuestra. No hay más que ver la cifra de abonados. Habrá que ver el tiempo que deciden aguantar tirando tanto dinero a la basura como para ver si llegan a ser una competencia real de Movistar+. Pero no lo creo. La NBA necesita tener una plataforma con dos millones de abonados, que es lo que quieren. Dos millones de personas potenciales que puedan ver sus partidos. Para ellos, de repente pasar a una plataforma que sólo emite a través de internet y de una aplicación, cuando ya tienen el Livepass, no tendría mejora para la NBA”.

“Ahora el producto es mucho más caro y el miedo a no renovar es constante. Tiene mucha más trascendencia que en la época Montes-Daimiel. Estamos hablando de que ahora acompañan las redes sociales. Puedes seguir la competición día a día sin tener que trasnochar. Súmale que a mediados de los 90, principios de los 2000, Canal+ no llegaba a dos millones de abonados y ahora estamos en más de cuatro millones. No sólo suena DAZN, también otras compañías. Si quieren pujar, perfecto. La NBA es un producto muy goloso y significa que la gente quiere tenerla. Hace años era casi un despojo. Ahora estamos pagando tres o cuatro veces más de lo que pagábamos hace cinco o seis. Si DAZN la quiere, tendrá que poner mucho dinero. Nosotros estamos expectantes”, expresa Giménez.

Fernando Martín se convirtió en el primer español en jugar en la NBA tras fichar por Portland en 1986; Pau fue el tercero, tras incorporarse a Memphis en 2001. “Cada uno es importante en su época. Fernando Martín fue el pionero, el que tiró la puerta que no nos dejaba entrar en la NBA. Luego vino Pau, que fue rompiendo esas barreras. Hay que tener en cuenta que Martín se fue en los 80 a la NBA cuando nadie de Europa iba. Pau fue el primer español en ser campeón de la NBA y el primero en un All-Star. Y el primer europeo en ser rookie de una temporada. Midiendo los tiempos, cada uno es un pionero según la época”, afirma Iñaki.

Desde el punto de vista de Daimiel, “la llegada de Martín fue casi como una hazaña histórica y no cabe duda de que contribuyó al reconocimiento del baloncesto español a nivel mundial. Hizo algo muy difícil: romper el hielo. Pero eso no quiere decir que fuera fácil lo que tuvo que asimilar tan rápido Pau. En el 2001, pese a ser siglo XXI, llegar con 21 años recién cumplidos a Estados Unidos y con la presión de ser número tres del draft y convertirte en tres partidos en un jugador referente, y ser rookie del año en tu primera temporada… Es una hazaña. Pau siempre ha sido una estrella a nivel mundial del baloncesto. El hecho de ver a un jugador español ganar un anillo fue tremendo. Hemos llegado a tener diez u once jugadores de nacionalidad española en la liga. Es muy difícil que te coincida un jugador con mucha importancia en un equipo y que encima ese equipo gane, que es lo que ha pasado con Marc Gasol en los últimos meses. Todavía tenemos representantes allí, sobre todo Ricky Rubio, que tiene varios años por delante para destacar. Aquí tenemos una concepción del deporte diferente a la que tienen allí. Pensamos que los buenos tienen que jugar en los equipos que ganan por esa deformación a la que nos ha llevado el fútbol con el dominio del Madrid y el Barcelona. En cambio, allí es diferente. Hay ciclos en todos los equipos. Incluso equipos que han tirado mucho de talonario para tratar de estar arriba han pasado crisis de años como los Lakers”.

Habla Carnicero: “Fernando Martín jugó un papel muy importante porque fue un pionero; porque dio un puñetazo encima de la mesa y convenció a mucha gente de que se podía llegar adonde nadie había llegado”. “Pero el que ha hecho que la marca España brillara a lo bestia y que todo el mundo conociera de verdad dónde estaba España y lo que era España a nivel deportivo ha sido Pau. No sólo por los anillos. Porque además consiguió esos anillos en un sitio como Los Ángeles, al lado de una estrella mundial como Kobe. Creo que eso entre 2008 y 2010 fue el mayor boom de la marca España en el baloncesto. Llegó el primer anillo, que parecía que nunca iba a llegar. Al año siguiente llegó otro y el año pasado lo ganó Marc. Y luego será, por qué no, Ricky Rubio. Lo está haciendo de maravilla en un equipo que está arriba y creo que ha sido sólo el inicio. Hemos ganado tres anillos en 70 años de NBA y no sabemos cuántos más habrá. Pero que habrá jugadores españoles en posición de poder optar al anillo, estoy seguro”.

En opinión de Giménez, “lo de Fernando Martín tuvo tanto mérito como lo de Pau”. “Era una época en la que los europeos eran exóticos en la NBA. No se contaba con ellos para nada más que para entrenar y tener un décimo o undécimo hombre en la rotación. En aquella época, para los estadounidenses un jugador europeo de baloncesto era como para nosotros un chino bailando flamenco”.

Canal+ comenzó la emisión de la NBA la temporada en la que los Bulls de Michael Jordan alzaron su cuarto anillo. “Las finales disputadas por Jordan fueron fantásticas, pero la final de las finales fue la remontada de los Cavaliers a los Warriors en 2016. La que San Antonio le gana a Miami en 2014 también fue muy buena. Posiblemente aquel equipo jugaba el mejor passing-game que se ha visto nunca. Aquel era un juego más preciosista, pero los Warriors de los últimos años han sido el mejor equipo que he visto”, argumenta Giménez.

Daimiel sostiene que “las de Jordan estuvieron muy bien. Las del 97 y 98 un poco por encima de la de Seattle del 96”. “También recuerdo, por emoción y nivel táctico, un 4-3 de San Antonio a Detroit. Luego las de Cleveland y Warriors han sido muy interesantes, sobre todo las del 2016. Nunca se había remontado un 3-1 en contra en una final de la NBA. Creo que quizá en estas 25 temporadas hemos alternado casi al 50% finales normales con otras excelentes. Recuerdo también las de Miami-Dallas, Miami-San Antonio… San Antonio construyó de una forma diferente el equipo. Tim Duncan es una estrella a nivel histórico. Para mí, el mejor ala-pívot de la historia de la NBA. Es verdad que fue un equipo que en los primeros títulos (1999, 2003, 2005) mostró mucho control, con un estilo defensivo… Jugaba a nivel táctico un baloncesto que gusta mucho a los entrenadores. Quizá no tan vistoso. Luego tuvo la capacidad, que es lo que más valoro de San Antonio y de Popovich, de cambiar según iban cambiando la NBA y su juego. Tenían la capacidad de hacer otro baloncesto y en su último anillo frente a Miami hicieron un baloncesto en ataque tremendo. Muy diferente a lo que hacían antes”.

“No sé si las finales que ha jugado Jordan han sido las mejores, pero él sí que ha sido el mejor jugador. La final que Cleveland le remonta a Golden State y que gana 4-3 me parece una auténtica barbaridad. El anillo decidido en el séptimo partido entre los Lakers y los Celtics en 2010 es una salvajada. Las que ha disputado San Antonio puede que hayan sido las de mejor juego colectivo. Por el juego táctico y divertido desplegado. No me lo he pasado tan bien viendo un partido de baloncesto como en esas finales en las que un día aparecía Patty Mills; otro Leonard; otro Danny Green… Eso ha sido un auténtico espectáculo. Y las finales que pierden contra Miami también jugaron de escándalo”, explica Carnicero.

Iñaki comenta que “las de Jordan están en la memoria de todos porque son las últimas finales que juega”. “Me quedaría también con las tres finales que juega Pau, la que gana Lebron con Cleveland y la primera de Golden State. Porque fueron unas finales increíbles. En las que le gana San Antonio a Miami el rendimiento del equipo fue espectacular. Miami venía de ser campeón dos veces y les dieron un repaso increíble”.

Curry mostró el nivel más alto de su carrera hace cuatro temporadas, cuando los Warriors lograron superar la marca de victorias durante la temporada regular de Chicago de 1996 (72-10 lograron los Bulls; 73-9 los californianos). Fruto de este rendimiento, se establecieron comparaciones con Jordan. “Si hay algo que puede permitir que se sitúe a los dos jugadores en el mismo plano, es que Curry ha sido un jugador que ha cambiado un poco el baloncesto. Un jugador que mete tiros con esa facilidad y esa capacidad de acierto y ese porcentaje desde nueve o diez metros te cambia todo a nivel táctico. La dificultad para defenderlo a él y a los otros cuatro jugadores del equipo se incrementa muchísimo. Curry no ha tenido continuidad en el estrellato, primero por lesiones, y después por diversas circunstancias: ha tenido a otra mega estrella histórica como Kevin Durant a su lado, lo que le ha restado un poco de protagonismo. En condiciones normales, no se le puede situar al nivel de Jordan. Dejando fuera a Jordan, los mejores han sido Tim Duncan, O’Neal, Kobe, Lebron y Curry”, aclara Daimiel.

Giménez afirma que “Curry fue MVP por unanimidad, algo que no había conseguido nadie. Hizo unas estadísticas que nadie había hecho en la historia de la NBA. Ese 50% en tiros de campo, 40% en triples y 90% en tiros libres, anotando un promedio de 30 puntos por partido, no lo había hecho nadie. Si Curry no es el mejor jugador de la historia, en una temporada quiero decir, le anda muy cerca. Para compararlos, Curry debe estar los mismos años al nivel que estuvo Jordan. El Curry de aquella temporada no es inferior a ningún jugador de la historia. Tras Jordan están Lebron, Curry, Kobe, O’Neal y Durant. El más parecido a Jordan ha sido Kobe. Lebron quizá ha sido el jugador más completo que se haya visto, pero en cuanto a esa capacidad ofensiva descomunal y ese carácter competitivo creo que Kobe ha sido más parecido a Jordan”.

“Curry y Jordan no tienen nada que ver. Jordan tenía un equipazo que le rodeaba, pero Curry estaba rodeado de super estrellas. Curry es increíble. Es super dominador con el tiro. Lo de Jordan era un dominio en todas las facetas. Miraba a la cara al defensor y veías cómo el defensor se hacía pequeño. Cualquier cosa que compares con Jordan no te aguanta la comparación. Desde 2006, que es cuando empiezo a cubrir la NBA, lo que le he visto hacer a Dwyane Wade en una cancha de baloncesto sólo se lo he visto hacer por la tele a Jordan. Ver a Kobe también era un espectáculo. El aura que tenía de super estrella, al margen de que no todos los días fueran buenos y de que fuera un poco chupón, es increíble.  Lo más parecido a Jordan que he visto han sido Wade y Kobe. Si hablamos de parecerse a Jordan, Wade en 2006 y Kobe cada día de su vida. Me quedo también con Curry, al que no puedo poner por encima de Lebron y viceversa. Creo que Jordan es físicamente muy inferior a Lebron”, destaca Carnicero.

Cano sostiene que “tenemos un problema no sólo en España, también en Estados Unidos: las comparaciones se nos caen”. “Curry ese año fue increíble. La facilidad que tenía para anotar, y que sigue teniendo. Curry tose y anota 40 puntos. No puedes comparar a Jordan con nadie. Ni a Kobe con nadie. Ni a Curry con nadie. Cada uno es diferente. No puedes tampoco comparar a Gabilondo con Ferreras. Porque son dos estilos, dos maneras de contar, dos tiempos distintos de la información. Es verdad que Jordan fue un revolucionario por su estilo de juego, por su físico. Y Curry fue el baluarte de un nuevo estilo que impactó al baloncesto mundial. Los Warriors con Curry como ariete han revolucionado el basket mundial. Ahora todo el mundo quiere jugar como ellos. Pero a Jordan no se le puede comparar con nadie. Los mejores desde que él se fue han sido Kobe y Lebron. Y lo más parecido a él, a nivel estético, ha sido Kobe”.

Los grandes equipos durante estas 25 temporadas han sido muchos. Conjuntos como los Warriors de Curry, los Bulls de Jordan, los Lakers de Kobe, los Heat de Lebron, los San Antonio de Duncan… han logrado quedarse en la retina de los aficionados. “Los Spurs que le ganaron a Miami, los Warriors y los Lakers campeones dos veces con Pau son los mejores equipos que he visto. También ha habido muchos equipos muy divertidos para ver. Molaba ver a equipos como Philadelphia con Iverson y los Heat con Wade y O’Neal”, enuncia Iñaki Cano.

Concluye Daimiel: “Los dos mejores equipos que he visto estas 25 temporadas han sido los Bulls del año 96 y 97 y los Warriors de 2015 y 2016”.

“Yo me quedaría con los Warriors de las últimas cinco finales. Sobre todo, el que bate el récord con el 73-9, aunque luego no consigue el anillo. Incluso el del año siguiente también cuando llega Kevin Durant. Ese equipo gana dos finales, 4-1 y 4-0”, aclara Giménez.

Carnicero se queda, “sin ninguna duda, con San Antonio”.

Precisamente las finales, junto con el All-Star, son los eventos que los periodistas de Movistar+ cubren in situ. “Me quedo con el anillo. El All-Star es muy llamativo cuando vas la primera vez, pero a medida que vas repitiendo va perdiendo peso. A no ser que haya hitos absolutamente históricos como el del salto inicial de Pau y Marc. Al final, el All-Star no deja de ser una fiesta y hasta como espectador cada vez va perdiendo más tirón. La NBA lo sabe y se replantea ideas nuevas para tratar de dinamizar un evento que empieza a ser un poquito casposo y aburrido. Las finales, en cambio, son una barbaridad. Te das cuenta de que estás en el centro del mundo, que tienes la suerte de estar donde querrían estar millones de personas y es cuando de verdad ves el nivel que tienen los jugadores de la NBA. No ves el nivel que tienen como jugadores de baloncesto hasta que no estás en las finales”, explica Carnicero.

Daimiel asegura que “la final es competición pura”. “Baloncesto. Además, para la cobertura in situ, el periodista asiste a entrenamientos, va siguiendo cómo se van ajustando los equipos, cómo van reaccionado… El All-Star es una exposición; es una convención para promocionar y publicitar la liga a mitad de temporada”.

Giménez expresa que “aunque sean una paliza enorme, me quedo con las finales”. “A veces son tres semanas viajando de un lado a otro, con cambios de hora cada dos, tres, días, sin apenas dormir… De hecho, en la final Toronto-Warriors en los dos primeros partidos en Toronto hubo muy pocos periodistas a nivel mundial por ahorrarse la paliza y los dos primeros partidos. Adelgacé cinco kilos en esas semanas”.

Los recursos de la NBA han ido variando a lo largo de estas 25 temporadas. Como también lo ha hecho la tecnología, gracias a la cual el contacto con los jugadores españoles de la NBA es más periódico. “La tecnología nos ha ayudado mucho y también la propia NBA, que nos da todas las facilidades del mundo. Antes, sin internet, tener toda la información de la NBA era muy complicado. Ahora la tecnología hace que podamos entrevistar vía whatsapp a alguien. Le podemos pedir a Marc, Calderón, Pau… un audio sobre un tema concreto”, aclara Iñaki.

“Ahora puede que estemos en el momento de más impulso mediático. Porque Movistar tiene más abonados que nunca y luego está el livepass de la NBA, las redes sociales gracias a las que puedes ver al día siguiente el resultado… Hace un par de años, el partido del día de Navidad que dimos en Movistar tuvo más audiencia que lo que estaba emitiendo en ese momento Antena 3 o La Sexta”, expone Giménez.

Daimiel sostiene que “es un privilegio trabajar con la NBA porque cuida del periodista, del comentarista”. “Sigue teniendo lo mismo que a mí me impactó en mi primera visita a Estados Unidos. Te facilitan mucho el trabajo. Tiene un prestigio muy alto la liga. Si tú vas a cualquier sitio y dices que eres comentarista de NBA para España, la gente ya te está situando en un alto nivel. Y es gracias a la marca que tiene la NBA a nivel global”.

Estas 25 temporadas han dado para mucho. Para muy buenos periodistas y para muy buenos jugadores. Pau se irá pronto y dejará una huella imborrable, tanto como la que dejó Andrés Montes. Pero la NBA mantendrá la esencia en Movistar+. Porque el espectáculo tiene que continuar y porque la vida puede ser maravillosa.

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