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Abidal secretario técnico
Abidal firma como secretario técnico del Barcelona | @FCB90min

Barcelona

La elección de Abidal como secretario técnico, puro populismo

De manera sorprendente, el Barça hizo público su nombramiento después de que Jordi Cruyff, el favorito de Bartomeu y con el apellido ideal, le dijera que no.

La elección de Eric Abidal como secretario técnico del Barça ha dejado pasmado al barcelonismo que se pregunta cuáles son los méritos del exjugador azulgrana para el puesto mientras señalan su inexperiencia como un problema a resolver en un puesto tan delicado, en pleno mes de junio y cuando el equipo necesita una renovación. La explicación más extendida, y también la más lógica, es que Abidal “queda bien” como imagen del club. Puro populismo, vaya. 

El francés siempre ha gozado de la simpatía de la afición azulgrana, que se volcó con él cuando en abril del 2011 los servicios médicos del club le detectaron un tumor en el hígado y tuvo que someterse a un transplante un año después. El Barça entonces le renovó automáticamente el contrato, aunque en la temporada 2013, después de disputar solamente cinco partidos y ya recuperado, decidió que no estaba en condiciones para poder seguir jugando al máximo nivel. El sapo se lo tragó Andoni Zubizarreta, que fue señalado por muchos como el malo de la película. Las lágrimas del jugador en la rueda de prensa de despedida con Sandro Rosell al lado, el propio Zubizarreta y su frase “me hubiera gustado seguir jugando en el Barça pero el club lo ve diferente” fue la puntilla; la opinión pública se puso inmediatamente de su lado y reprochó a la Junta directiva presidida por Rosell y con Bartomeu de vicepresidente su escasa sensibilidad. 

Lo cierto es que por entonces el club filtró que Abidal pedía un gran aumento de ficha para continuar, más allá de las dudas sobre su estado físico. El jugador se marchó al Mónaco e incluso regresó a la selección francesa y se convirtió en un duro crítico del Barça. En una entrevista al diario L’Equipe llegó a decir: “Mi marcha no fue un tema de dinero, la prueba más clara es que durante todos los meses que estuve enfermo el club no me pagó. Con Pep la situación hubiera sido diferente, es una persona que me tiene mucho aprecio y con la que estoy en contacto. Es un gran entrenador, fue él quien me dio la oportunidad. Si hubiera continuado en el Barcelona, quizá yo habría podido seguir”. La mención a Guardiola no era gratuita, por entonces la herida de la marcha del técnico aún sangraba y era un torpedo en la línea de flotación de la Junta de Rosell. El club se defendió y demostró que Abidal había cobrado todo lo pactado. En las elecciones del 2015 que ganó Bartomeu el francés iba de la mano de Laporta como director deportivo.

 


El fútbol no era su prioridad


Josep María Bartomeu, siempre conciliador, comenzó pronto a mantener contacto con Abidal hasta que en junio del año pasado se convirtió en embajador del club azulgrana, al que ha representado en alguna gala, pero principalmente, ha estado centrado en su Fundación, vivía en Dubai y hasta hace dos semanas no había mantenido ninguna conversación para convertirse en el nuevo secretario técnico en sustitución de Robert Fernández. Es más, Abidal, comentarista de BeinSports ni siquiera tenía mucho interés en ir al Mundial de Rusia porque prefería irse de vacaciones con su familia y sólo se planteaba acudir en el caso de que Francia llegara a la final. El fútbol no estaba entre sus prioridades. Ayer, de manera sorprendente, el Barça hizo público su nombramiento después de que Jordi Cruyff, el favorito de Bartomeu y con el apellido ideal, le dijera que no. 

El club ha valorado su buena imagen entre la afición y también la relación que tiene con algunos jugadores claves del vestuario con los que coincidió, como Messi, Busquets o Piqué. No es un secreto que la directiva tiene poca ascendencia entre la plantilla y que necesitaban un nexo, un ‘embajador’ dentro. La cuestión es que debido a su inexperiencia se sigue valorando contratar a alguien más y Ramón Planes, director deportivo del Getafe, está entre los favoritos. Para Robert Fernández no ha sido una sorpresa; terminaba contrato el 30 de junio, nadie se había puesto en contacto con él y sabía que tenía puesta la cruz a pesar de que Ernesto Valverde era su gran valedor. 

La opinión del técnico no ha sido tenida en cuenta por el club y tendrá que tratar ahora con Abidal, al que no conoce, y probablemente Planes, para construir el equipo de la próxima temporada junto al mánager Pep Segura. El fichaje de su compatriota Griezmann y la necesidad de reforzar el centro del campo tras la marcha de Andrés Iniesta serán los primeros deberes de Abidal. 

Periodista. Feminista. No me toques las palmas que me conozco. Optimista por obligación, sigo pensando que me tocará el Euromillón. 25 años de profesión. Empecé en Marca cubriendo el Madrid con Mendoza y me vine a Barcelona con el Barça de Laporta. He vivido más Copas de Europa que Gento. Y qué bien me lo paso aunque no haya visto nadar a Phelps o correr a Bolt en vivo y en directo. Canto fatal, pero no me rindo. Porque el que canta, su mal espanta.

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