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Reus tras marcar el gol del empate ante Suecia I CORDON PRESS

Crónicas Matrioskas

Alemania siempre gana

Kroos marcó un gol en los últimos treinta segundos del partido para recordarnos que la frase de Lineker es eterna. Alemania nunca muere.

Me preparé para la victoria de Alemania antes que ellos. No nos engañemos, en la vida podemos aferrarnos a alguna que otra certeza. Que el reloj acudiría puntual a su cita con Suecia lo esperaba desde el tropiezo del tanque ante México. Los alemanes son así, bastante fiables, aunque de vez en cuando se apunten a practicar balconing en Mallorca.

Yo he visto cosas durante este partido que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. A Müller disputar un partido con las medias hasta las rodillas. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhauser (no me digan que no podría ser una ciudad alemana). Y a Kroos cometer un fallo que Suecia aprovechó para asestarle un golpe directo en la mandíbula a Alemania y no romperse la mano en el intento. Los alemanes ya no son de acero. Y ABBA nos gusta a todos, por eso el planeta no se lo tomó tan mal.

A partir de ese momento y durante todo el primer tiempo, me pareció que Alemania había sufrido un accidente dando cinco vueltas de campana. El equipo tenía la cara desfigurada y el espíritu a punto de morir. El centro del campo se mareó, y Alemania, acostumbrada a ganar sus batallas a base de la fuerza descomunal de su conjunto, vio como cada uno de sus soldados empezaba la guerra por su cuenta. En los últimos cuatro Mundiales, Alemania ha estado entre las tres primeras. Y en ese instante estaban fuera. Entiendan que después del gol de Toivonen, Merkel estuviese planeando la invasión de Estocolmo. Visualicen la escena de la película El Hundimiento en sus cabezas. Ya saben de lo que hablo.

Merkel interrumpió la invasión nada más arrancar el segundo tiempo, gracias a un gol impropio de Alemania, es decir, feo. La rodilla de Reus marcaba el camino, y Alemania aprendió de golpe que la vida no puede ser perfecta. Muchas veces necesitamos soltarnos la melena, aplicar el sálvese quien pueda y olvidarnos de las formas si el objetivo es mantenerse con vida en un Mundial. En ese momento, hubo un plano a la grada que nos mostraba a una sueca llorando. Se me erizó la piel hasta a mi. Que alguien piense en esa mujer, me dije. Lo hizo la propia Suecia, que empezó a desquiciar a Alemania volviendo a plantear un cuerpo a cuerpo del que los alemanes no querían oír hablar. Salió Guidetti pidiendo rock and roll y Boateng se auto expulsó para no sufrir más. 

No sé si el peso de la historia ha intervenido para salvar de la quema a Alemania, pero Kroos ha marcado un gol en los últimos treinta segundos del partido para recordarnos que la frase de Lineker es eterna. Alemania nunca muere. Pase lo que pase, siempre gana.

 

Periodista. Si suena Ella Fitzgerald, mejor. LaLaLandera. Tiene carácter, talento y, para colmo, nació cuando la mayor parte de nosotros ya teníamos media carrera hecha (o deshecha). Posee una gran habilidad para salir al corte en el fútbol y en la redacción, aunque es más de ponerla en la escuadra. Emperatriz de la batcueva.

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