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Las 500 Millas de Indianápolis, gran objetivo de Fernando Alonso para 2020

«Intentaré estar en el mejor equipo posible y en las mejores condiciones posibles. Ojalá se pueda cerrar algo pronto».

Las 500 millas de Indianápolis será el gran objetivo de Fernando Alonso para este año 2020, en el que buscará participar por tercera vez en el mítico ovalo estadounidense para así ser el segundo piloto de la historia en ganar la triple corona del automovilismo.

Tras finalizar séptimo en la quinta etapa del rally Dakar, Alonso deseó que «ojalá se pueda cerrar algo pronto» para correr nuevamente en Indianápolis. Así, dio a entender que de momento no tiene firmado para 2020 ningún compromiso para esa carrera. «La aventura del Dakar es un reto profesional para sentirme competitivo y aprender de los mejores en una especialidad que no conocía, pero el objetivo en cuanto a competitividad e intentar ganar algo importante son las 500 Millas de Indianápolis», indicó Alonso.

«Para eso intentaré estar en el mejor equipo posible y en las mejores condiciones posibles. Ojalá se pueda cerrar algo pronto», agregó.

Sobre su quinto día de competición en el Dakar, Alonso aseguró que fue su mejor etapa en lo que respecta al ritmo, pues el martes destacó con una quinta plaza, pero las dos horas y media perdidas por la rotura de una rueda en la segunda etapa lo han lastrado a la decimoctava plaza de la general.

El asturiano consideró que su Toyota Hilux pudo haber hecho incluso el cuarto mejor tiempo del día, pero ocurrieron «dos pinchazos realmente desafortunados» justo después de haber realizado dos adelantamientos.

No obstante, reconoció que la séptima posición es buena de cara a la etapa 6, donde por primera vez el terreno será íntegramente arenoso, y le será más fácil pilotar, porque tendrá por delante las huellas de los que pasaron antes. Eso le facilitará la navegación.

Alonso también explicó que esta etapa 5 le sirvió para confirmar que se siente mucho mejor pilotando sobre arena y dunas que sobre la superficie dura como caminos de piedras.

La parte final de la etapa de este jueves, que tenía un tramo cronometrado de 353 kilómetros entre Al Ula y Hail (Arabia Saudí), fue de dunas con vegetación, donde Alonso rodó al ritmo de los pilotos de cabeza y recuperó parte del tiempo perdido en los segmentos que eran de cañones de roca y sobre piedra.

«Cuando hay mucha piedra voy muy cuidadoso para no pinchar. Con estos coches, a diferencia de los buggys, tienes que ir con las ruedas muy rectas porque apenas las apoyes lateralmente se cortan. Al final, voy incómodo conduciendo con tanta piedra», indicó el campeón de F1 en 2005 y 2006.

«En las dunas vas un poco saltando con el coche, lo vas moviendo e lado a lado, Marc (Coma) tiene una experiencia en las dunas superior al resto de los que corren aquí, y los dos cogemos un ritmo diferente cuando llega a la arena», agregó.

El ovetense opinó que las cuatro primeras etapas de este Dakar que se disputa íntegramente en Arabia Saudí han sido «muy de buggy», especialmente para los de Mini que pilotan el español Carlos Sainz y el francés Stéphane Peterhansel.

«Los Mini han tenido una ventaja estratosférica en estas etapas, porque con esas ruedas de camión pasan sin problemas todas esas piedras», argumentó Alonso.

Asimismo, recordó que esos vehículos tienen la capacidad de inflar y desinflar automáticamente sus neumáticos desde dentro del habitáculo, por lo que «cuando hay un poco de arena los deshinchan, cuando hay un poco de piedra los hinchan».

Alonso reconoció que su ritmo en este Dakar ha dependido del día, pero que «lo importante es estar entre los siete primeros, al ritmo de Yazeed o Giniel».

«Para mí eso es ya una alegría enorme porque no vengo de esta especialidad. Es uno de los retos que tenía al afrontar esta aventura de los rallys raid: sentirme competitivo contra los especialistas de la disciplina», apostilló.

En ese sentido, Alonso admitió que su mejora al volante del Toyota Hilux ha sido «espectacular» desde que a finales de marzo se subió por primera vez a ese 4×4.

«Lógicamente la mejora ha sido espectacular en confianza y arena. La ayuda de Nasser (Al Attiyah), Giniel (De Villiers) y sobre todo Marc, que tiene millones de kilómetros en las dunas y en esta especialidad, han hecho que pudiese comprimir en siete meses de preparación lo que a mí me hubiese llevado de 15 a 20 años», concluyó.

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