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Barcelona

Apunten este nombre: Leo Messi

Es mala suerte que un periodista que no existe, de un medio de comunicación que está cerrado, no haya podido ver partidos como éste para poder votarlo.

El que se presumía como el derby de la ciudad condal más igualado de los últimos años no fue tal, por obra y gracia del recientemente proclamado quinto mejor jugador del mundo: un canterano culé al que aún desconocen muchos sesudos analistas deportivos mundiales, incluido el de Comores. Ya es mala suerte que un periodista que no existe, de un medio de comunicación que está cerrado, no haya podido ver partidos como éste para poder votarlo.

El chaval argentino, que apunta maneras de crack, sentenció el partido en apenas media hora. Un recital de fintas, amagos y cambios de ritmos culminados con un perfecto lanzamiento de falta a la escuadra, con una asistencia tras salir de un enjambre de defensas españolistas para la definitiva recuperación de Dempelé, con otra asistencia a Luis Suárez que solo el palo evitó que fuera gol y con un remate al palo para recordarle a Pelé que también sabe rematar de cabeza. En la segunda parte se tomó un merecido descanso y se limitó a colocar otro balón de falta en la escuadra como quien se sirve una taza de café. Quizá el año que viene algunos consideren que este chaval pueda optar al Balón de Oro. Calidad tiene. Apunten este nombre: Leo Messi.

La actuación estelar del 10 azulgrana opacó en parte el buen trabajo colectivo de todo el equipo: con un Rakitic presionando más que los últimos dos meses juntos, con un Semedo incorporándose con criterio al ataque, con un Luis Suárez fajándose y marcando un gol de la nada e incluso con el buen hacer de Arturo Vidal, quien parece haberse creído ya su puesto de titular, recordando por momentos a aquel todocampista que deslumbró en la Juventus. Se hace difícil criticar hoy a Don Honesto cuando por primera vez en varias semanas ha sabido colocar a Chutinho en su mejor puesto: el banquillo. Tal vez cuando deje de trotar, de sobar el balón, de defender con la mirada y partícipe más sin pasar 85 minutos desapercibido hasta marcar un gran gol, podrá optar a ser titular. Si Dembelé entendió el mensaje, el brasileño no debe ser menos.

Un partido plácido donde todo salió a pedir de boca frente a un Espanyol que, en plena crisis de resultados (4 derrotas seguidas) al menos no sacó las malas maneras vistas en recientes derbys e intentó al menos marcar el consabido gol del honor. Pero por salirle bien, hasta el VAR le salió de cara al Barça: el único gol del Espanyol fue anulado desde Las Rozas, permitiendo por primera vez en mucho tiempo, dejar la portería de Ter Stegen a cero. Cabe tan sólo preguntarse por qué un equipo que hoy jugó de manera tan compacta sin Arthur, sin Sergi Roberto, sin Umtiti y sin Coutinho, no tiene continuidad y que de haber seguido la línea de hoy desde el principio de la liga, y viendo el rendimiento de los demás equipos, casi tendría la Liga sentenciada.

Una vida de extremo a extremo: de los secarrales de Castilla a la húmeda yunga tucumana. De Perico Alonso a Messi. De la ingeniería al cine. De la A de Argentina a la Z de Zambia.

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