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RELATOS

Carta abierta de Bale a la población… en general

Pues sí, mis estimados. Tengo un notición o como se ha dado en llamar ahora, una exclusiva, y es que la prima de la ya por todos conocida de ustedes, nuestra asistenta filipina Clotilde Wang, y que se llama María Angélica Lyu, que trabaja en la Urbanización La Finca, en una casa justo al lado de donde vive Gareth Bale, se encontró esta carta, que apareció por el aire volando sobre el muro que separa ambas viviendas y, tras leerla y sabedora que trabajo con denuedo y con ahínco en este nunca bien ponderado medio que dirige con diligencia Don Trueba, puesto que nos leen tanto ella y Clotilde como la comunidad filipina y aún la papuanoguineana, decidió apoderarse de ella pasando por alto los desaforados gritos e improperios que el susodicho le espetaba encaramado a las buganvillas y entregármela en mano, aún a riesgo de su integridad física, para que ustedes estén al cabo de la calle antes que nadie, pues se publicará seguro y a no dudar entre mañana y pasado por el resto de medios. La traducción ha corrido a cargo de Sandra del Estal. Ahí la llevan mis queridos:

Buenos días:

Esta es mi despedida. Mi feliz despedida, debo decir, pues ante tanta falta de cariño, mi marcha era ineludible. Mi paso por el… por… por este equipo donde juego que es de Madrid… el que lleva rayas blancas y rojas, no, el otro, ha sido un fiasco y no se me han respetado las lesiones. Sí, digo “me” porque encima de que estaba lesionado escuchar sus tiritos tampoco era plato de mi agrado y se me notaba en el carácter. ¡Claro que se me notaba!, como se le hubiese notado a cualquier otro con sangre en las venas.

Precisamente el otro día me lo decía el chico ese alto que juega atrás, en la defensa… no, el más moreno, no… el otro, el de la barba, que tenía que cambiar e intentar ser mejor, y eso hice. Sí, le hice caso, aunque la prensa eso no lo dice y lo oculta, para hacerme mal porque siempre me ha odiado. Cambié mi madera Nº 1 Callaway por la PING G400 con cara de acero martensítico… ¿No es eso un cambio radical acaso? Pero nada, después de ese gesto, ustedes a lo suyo… ¿O se creen que no me enteraba que me habían apodado “La cafetera de Cardiff” o “El cortacésped de Cardiff”?

Y decir que no soy un hombre de club ni me importa este campo es mentir soberanamente, porque pertenezco al Club La Moraleja y al Club de Golf Villa de Madrid y, por otra parte, es imposible que un Bermudas-Híbrido mezclado con fibras sintéticas de polietileno y cortado a 6 cms que es lo que tiene este campo no te llegue al alma como me ha llegado a mí, pero me pongo a pensar en las críticas recibidas y me entran ganas de llorar, y por eso escuchar esa burda leyenda urbana de que no conozco esta ciudad ni ninguno de sus rincones, me puede. Así, a bote pronto, les voy a decir dos: La Ermita, que así se denomina al hoyo 3 del Club de la Herrería, que es un par 3 largo, con una salida estrecha limitada por árboles y toda la zona derecha del hoyo defendida por un fuera de límites, con ese green, protegido por un bunker al lado izquierdo, y dividido en dos plataformas por un piano muy profundo… Y bueno, el bar del Club de Golf La Moraleja ¿Son dos rincones o no? ¿Y me los conozco al dedillo o no?

Pero ya da igual porque la verdad es que últimamente no me he sentido protegido ni siquiera por mi Presidente, el Sr. Floren… Flore… Florencio… López y mucho menos por el Míster, al que a pesar de pedirle indicaciones constantemente, me ignoraba. Porque cuando iba a tirar una falta, y le preguntaba que dónde estaba mi caddie, encima se enfadaba, o el día que me indicó que me fuese al banderín y yo, al verlo, pedí un putt pensando que era un Green y que iba a embocar, y es que me pongo a pensar en las cosas que he hecho por este equipo y es para no parar, como cuando marqué de cabeza, despeinándome por cierto, en una final contra… contra… sí, hombre… que llevaban unas camisetas a rayas blancas y negras… era casi verano, fue por la tarde ya a última hora… bueno, no me acuerdo: pero lo hice. O esa otra absurda leyenda de que no sé nada de español, y claro que sé, y mucho, y si no, comprueben ustedes mismos: caddie, birdie, bogey, putt, hándicap, bunker, approach, all squares, whiskey y gin tonic… También dicen que no tengo amigos españoles, pero pregúntenle a Sergio García, al Pisha, a Jon… en fin, que la envidia es el mal de este país llamado… llamado, bueno, como se llame…. así que no me queda más que despedirme de ustedes, todos los aficionados del…. del equipo este… las personas de… de aquí de….. de este país… bueno, de la población… en general.

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