¡Síguenos!

Fútbol

Leyes fiscales: De Beckham a De Ligt

El “Decreto Crecimiento” puede volver a situar al Calcio como referencia en Europa. La primera estrella atraída por las ventajas fiscales es De Ligt.

El fútbol español ha disparado las alarmas. A LaLiga, sobrepasada económicamente por la Premier League en el reparto de los derechos televisivos, le ha surgido un nuevo y feroz competidor. En la tarde del jueves, el Senado italiano aprobó una nueva ley fiscal llamada a agitar el mercado de fichajes. A partir de 2020, todo futbolista que no haya vivido los dos últimos años en Italia y fiche por un club italiano, con el compromiso de mantenerse en el país por un mínimo de 24 meses, se beneficiará de ventajas fiscales como tributar solamente por el 30% de sus ingresos. El denominado “Decreto Crecimiento” amenaza con volver a situar al Calcio como referencia en el Viejo Continente.

Estamos ante una Ley Beckham a la italiana. Aunque bautizada con el nombre del futbolista inglés, aquella ley tenía la denominación oficial de Real Decreto 687/2005, mucho menos glamuroso. La ley Beckham tuvo su apogeo entre 2005 y 2007 y fue exclusiva de España. Hoy todavía sigue vigente, pero ha sufrido tantas remodelaciones que apenas tiene que ver con la original. Este decreto permitió a los ciudadanos extranjeros que llegaban nuestro país con fines laborales tributar durante los primeros cinco años como no residentes, aunque sí que lo eran. De esta forma, los jugadores foráneos con sueldos astronómicos se beneficiaban de un tipo fijo de impuestos del 24% y no del 45%… casi la mitad de lo que tendrían que haber pagado como residentes en España.

La Ley Beckham fue aprobada en 2004 por el gobierno de José María Aznar con el mismo objetivo que ahora persigue Italia: atraer talento extranjero al país mediante incentivos fiscales. Gracias a este decreto, a los clubes españoles les fue incluso más sencillo firmar futbolistas internacionales que nacionales. LaLiga creció en todos los niveles. Un buen ejemplo de lo que fue esta época es que al Barça le costaba más sostener la ficha de Leo Messi, nacionalizado y residente español, que al Madrid la de Cristiano Ronaldo, que residía en España… pero a nivel fiscal era portugués. La Serie A ha desempolvado ahora esta vieja fórmula para recuperar el prestigio que gozó durante la década de los ochenta.

En 2010, con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del gobierno, la Ley Beckham sufrió una remodelación drástica. Uno de los cambios más significativos fue la exclusión de la categoría de no residente a los ciudadanos con rentas superiores a 600.000 euros. En 2015, el decreto fue reformado de nuevo. En esta ocasión, la exclusión afectó directamente a todos los deportistas profesionales. Lo único que no cambió fue el nombre del carismático ex futbolista del Madrid.

El presidente de la LaLiga, Javier Tebas, mostró recientemente su preocupación ante la nueva legislación fiscal de Italia. “Un futbolista extranjero que gane un millón pagará 45.000 euros en impuestos en Italia, cuando en España abona 450.000 de media. No podemos seguir así si queremos mantener la marca España”, afirmó en un evento de Nueva Economía Fórum. Tebas considera que mientras la fiscalidad española se está endureciendo, el resto de grandes ligas europeas se están moviendo con más inteligencia para captar talento del extranjero. Teme que España se convierta en un destino cada vez menos apetecible para los jugadores. El temor no es infundado. En los dos últimos años, LaLiga ha visto como dos de sus tres estrellas principales, Neymar y Cristiano, abandonaban la Península con rumbo a Francia e Italia, respectivamente. El cartel de nuestra competición está cada vez más carente de actores protagonistas.

A falta de medio año para que entre en vigor, el Decreto Crecimiento ya ha comenzado a dar sus primeros frutos en suelo transalpino. Es obvio que a la hora de elegir a la Juventus, el holandés De Ligt habrá tenido en cuenta aspectos deportivos (competir en un campeonato con la tradición defensiva del Calcio o crecer al lado de dos veteranos como Bonucci y Chiellini), pero también económicos. Las elevadas exigencias salariales del central holandés fueron la causa de la retirada del Barça de la negociación. La caja azulgrana, a diferencia de la juventina y parisina, no soportó tanta presión.

Christophe Dugarry, campeón del mundo con Francia, se mostró muy critico con la actitud del defensor de 19 años. “¿Qué opciones deportivas tenía? Tenía al Barça, al PSG y la Juve. Está claro, la elección deportiva es el Barça. Pero él decide otra. Por lo tanto, es puramente una opción económica. ¿Esta es la imagen que quieres dar? Me da ganas de vomitar. De Ligt es excelente, es muy, muy bueno. Pero con una mentalidad como esa, no durará, no es posible”, comentó en RMC Sports.

Es probable que los intereses de De Ligt hayan pesado tanto como los de su representante, el polémico Mino Raiola. Y es seguro que Raiola ha tenido muy en cuenta la nueva fiscalidad de la que se beneficiará su cliente a partir de 2020. Si el Real Decreto 687/2005 fue bautizado como Ley Beckham debido a que el futbolista inglés fue el primero en acogerse a él… ¿estamos ahora ante el nacimiento de la Ley De Ligt?

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Fútbol

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies