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Real Madrid

Adiós, Bernabéu

El Real Madrid acaba de presentar el nuevo estadio Santiago Bernabéu, una fabulosa obra de ingeniería donde yo temo que no entren los rayos de sol.

No hay nada comparable a la impresión que causa en un niño acceder por vez primera a la imponente visión de un campo de fútbol. En la vida corriente no hay colores tan intensos. Lo recuerdo vívidamente cuando pienso en mi primera vez. El esmeralda de la hierba resaltaba junto a la franja de tierra color albero que todavía rodeaba al campo y que en mala hora se retiró. El blanco impoluto de los uniformes completaba el contraste con el verde y el naranja, sublimado en el caso de Velázquez y su melena amarilla. Releo viejas crónicas y compruebo que aquel partido de mi debut se jugó a las nueve, lo que me hace pensar que la luz también contribuyó a mi embobamiento. Si todavía ando deslumbrado debe ser porque la puesta de sol de agosto, más amable en los últimos días del mes, se mezcló con el primer brillo de los focos recién encendidos, todavía por calentarse. Creo que de aquella visión me ha quedado la afición por las cabelleras rubias, los finales del verano y los alberos andaluces. Ofende que llamen vomitorios a las puertas que conducen al paraíso”.

El párrafo anterior, más largo de lo recomendable, forma parte de un libro que no termina de arrancar, aunque no es eso lo importante. Si lo recupero ahora es porque el Real Madrid acaba de presentar el nuevo estadio Santiago Bernabéu, una fabulosa obra de ingeniería donde yo temo que no entren los rayos de sol. Y nada brilla tanto como el fútbol con sol, el fútbol de los Mundiales, el fútbol a media tarde aquí o en la otra parte del mundo. Fíjense qué estupidez. En cierta ocasión escribí, y disculpen otra autocita, que el uniforme del Real Madrid era blanco para que se notara mejor la sangre. Pero también lo es para que se refleje mejor el sol. Otra estupidez, seguramente.

En el estadio de mi infancia y primera juventud no había asientos de plástico, ni por supuesto calefacción. Quien deseaba entrar en calor podía hacerlo con un coñac servido a domicilio, menores incluidos. Y te mojabas si llovía. Y te apretaban contra las vallas cada vez que el Madrid marcaba un gol. Y volvías a tu posición en un misterioso movimiento de acordeón que nunca dejaba heridos. Y no había speaker. Solo un tipo con un megáfono que emitía un sonido gutural que resultaba de la violenta y sincopada contracción del grito legendario, “¡Hala Madrid!”. Entonces, por cierto, no existía más himno que el de las mocitas. Y juraría que no escuché a nadie quejarse. Ni por el frío ni por la música. Tampoco por el coñac.

El Bernabéu de hoy es un estadio calefactado donde se ven los partidos en manga corta y donde una música estridente te avisa de los goles, por si te quedaste dormido. El speaker te indica cuándo jalear al equipo y la grada de animación ejerce de coro oficial uniformado para que no decaiga. Es curioso. Quienes reniegan de la histórica frialdad del público del Bernabéu siempre han querido evitar que el estadio parezca un teatro. Así piensa también la dirigencia del club. Ahora se va a incurrir en la aparente contradicción de convertir el estadio en un Guggenheim, imponente sin duda, pero más próximo a un centro comercial postmoderno que a un estadio tradicional.

No me hagan caso, sufro un ataque de nostalgia. Es el signo de los tiempos. Quedará precioso el Bernabéu, muy metálico. Y el techo será muy confortable. Retumbará más la voz del speaker. Y quién sabe. Es hasta posible que un rayito de sol se cuele por una rendija de la estructura e ilumine brevemente uno de los vomitorios, antes puertas del paraíso.

Periodista, ciclista en sueños, cronista de variedades y cinéfilo (sector La La Land). Capitán del equipo para que le dejen jugar. Después de tantos años, sigue pensando que lo contrario del buenismo es el malismo. Fue subdirector del diario AS y colabora con El Transistor de Onda Cero. Ahora se lanza a esta aventura de 'A la Contra' porque cree que hay que hacer cosas. Y esta tiene buena pinta y le apetece mucho.

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