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Zinedine Zidane en el último derbi entre el Real Madrid y Atlético Madrid

Cartas de fútbol

Hace falta un Zidane

Hay dos maneras de demostrar que no sabes de fútbol: no disimular y hablar de polémica o vestirse de corto para enumerar estadísticas.

Hola, Emmanuel.

Hay quien se toma la política como si fuera fútbol («A por ellos, oé»), donde la naturaleza de la competición obliga a que haya vencedores y derrotados, cuando en realidad la política debería ser la búsqueda del bien común, donde todos ganáramos, incluso los que creyesen ser perdedores.

Me imagino que aquellos que votan opciones que buscan la confrontación y la exclusión de los que no son como ellos son los mismos que se enfadan en cuanto se anuncia la alineación y la elección del entrenador no coincide con la suya. Pasó el sábado, cuando se supo que jugaba Lucas y no Rodrygo. Parecen desconocer a estas alturas las altas habilidades de Zidane como gestor de grupo, cualidad que algunos emplean como rasgo despectivo; claro que también hay gente que utiliza la palabra «progre» como insulto. Lo próximo será llamar vivo a quien respira.

Zidane no gasta toda la tiza en la pizarra, es obvio, deja buena parte para las sesiones de coaching. No le ha ido mal hasta ahora, porque la magia y el músculo crecen con la confianza. Hay tantos factores en el fútbol que no pueden ver las estadísticas de las que hablabas, que precisamente eso es lo que hace tan apasionante este deporte. No hay inteligencia artificial que entienda lo que pasa por la cabeza de Ramos antes de tirar un penalti; luego hay evidencias para las que no hace falta recurrir a ninguna máquina para saber a qué escuadra tirará Messi un libre directo al borde del área. Hay dos maneras de demostrar que no sabes de fútbol: no disimular y hablar de polémica o vestirse de corto para enumerar estadísticas.

Me preguntabas si caben Rodrygo y Vinicius en el próximo Madrid y la respuesta hay que encontrarla en Hazard. El belga, que en Ipurúa cuajó su mejor partido de blanco, pondrá nerviosos a los que sólo le pidan goles por haber heredado el 7 y cumplirá las expectativas de quienes entiendan que es el encargado de desbordar: alguien tiene que llevar el balón al área. Y ahí se cierra la puerta del Vinicius de 19 años, quien tendrá que esperar a que se apague Hazard. La pregunta sería dónde, si en el banquillo o en una cesión. ¿Cómo crees que debería gestionarse la cocción de jóvenes como Vinicius o Ansu Fati? ¿Aporta más entrenar con la élite y jugar diez minutos o aspirar a tener menos focos y más galones?

Después de la victoria ante el Eibar nadie habló de Zidane, como tampoco de Valverde tras ganarle al Celta. Sí antes, cuando se llegó a publicar en ABC que el técnico culé sería destituido si el Barça no vencía. Me da la impresión de que vivimos en la era del todo mal y eso sólo lleva a pedir continuamente que se tomen decisiones drásticas (fichajes, despidos, encarcelaciones), lo que inevitablemente hace que se estire el chicle hasta el extremo. En las urnas ya ha ocurrido. Hace falta un Zidane que ponga calma y gestione el vestuario (con mano izquierda).

Un abrazo,

Juan Carlos.

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