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Champions

Antonio Conte, tras los pasos de Helenio Herrera

El Inter vuelve al Camp Nou con el recuerdo imborrable de la semifinal de los aspersores. Conte ya ha puesto los cimientos de un equipo campeón. Frente al Barça llega la primera prueba fuego.

Hay que remontarse a mediados de los sesenta, hasta los días de La Grande Inter de Mazzola, Fachetti o el goleador Capellini para encontrar un inicio neroazzuro tan contundente. La escuadra dirigida entonces por Helenio Herrera era uno de los colosos del Viejo Continente. Bicampeón europeo y dominador en Italia, su fútbol, asentado en el catenaccio no estaba exento de técnica, calidad y velocidad. No llega a tanto el Inter de Conte, pero el técnico italiano, uno de los mejores de la última década en el país transalpino, ha necesitado poco más de 100 días para imponer su sello al equipo. Sus seis triunfos consecutivos en la Serie A, líder en solitario del Calcio, le dejan a un solo triunfo del mejor arranque de los neroazzurri, obra de HH. El próximo fin de semana espera la todopoderosa Juventus, última frontera para derribar ese récord. Antes, esta misma noche, Conte y los suyos tienen un buen examen para medir la resurrección del Inter: Messi y el Camp Nou.

Esa solidez y ambición doméstica resultó poco menos que un espejismo en el debut europeo de los italianos. Una de las sorpresas de la primera jornada de esta Champions fue el empate entre el Inter de Milán y el Sparta de Praga, el rival más débil del grupo. No fue hasta los últimos minutos del choque cuando Barella encontró una rendija para evitar la derrota. El empate supo a oportunidad perdida, sobre todo teniendo en cuenta que los siguientes envites serían ante el Barça y el Borussia Dortmund. Hoy, además, en el Camp Nou no contarán con su referente ofensivo, Romelu Lukaku (han preferido reservarlo para el choque frente a la Juventus), lo que abre la puerta a Alexis Sánchez, un ex que conoce bien esa casa.


Reinventar el 3-5-2


Si otros entrenadores han hecho bandera del 4-3-3, Conte devolvió al fútbol moderno la defensa de tres y los carrileros largos. La irrupción del técnico italiano en la Juventus, hace ya casi una década, hizo reverdecer los viejos laureles de este sistema de juego que posteriormente ha seguido utilizando en todos sus equipos (Selección de Italia, Chelsea e Inter de Milán). Aupado sobre todo por las ligas ganadas con esos clubes (tres Series A y una Premier), Antonio se hizo un lugar en la élite de los entrenadores europeos a base de solidez defensiva, una competitividad feroz y unos equipos reactivos que se han especializado en negar las virtudes del rival y provocar el error ajeno. Algo que La Gazzetta dello Sport resumió así: «Solidez, soluciones ofensivas y mediocampo versátil: Conte ya ha construido un gran Inter».

Las similitudes con el Atlético de Simeone también se han perfilado desde la capital lombarda. Unos paralelismos a los que colaboró no solo el estilo de juego o el gran balance defensivo (el Inter es con dos goles el equipo menos goleado de las cinco grandes ligas europeas), sino también a la llegada del que ha sido el mariscal de la defensa colchonera, Diego Godín. Es cierto que al uruguayo le ha costado hacerse un hueco en la defensa de tres de Conte, pero ya se ha asentado en el perfil derecho de la retaguardia, con De Vrij como escoba y Skriniar como comodín, capaz de jugar como central derecho o izquierdo.

En alguna ocasión Conte ha explicado que lo que más le obsesiona es dominar y tener superioridad en las áreas, algo que busca con esos carrileros largos, capaces de ayudar cuando arrecia la ofensiva del rival y proyectarse al ataque por sorpresa y surtir de los balones a la pareja de delanteros. Asamoah y Candreva son los encargados habituales de ese cometido pero en el partido del Camp Nou es posible que Conte prefiera un perfil más conservador como el de D’Ambrosio. Para conseguir esa superioridad numérica y física en la medular, Conte ha dado continuidad al sistema de Croacia en el pasado Mundial. Zlatko Dalic colocó como mediocentro a Brozovic para que este cubriera las espaldas de Modric y Rakitic. En el Inter el croata repite cometido aunque a sus costados se colocan dos peloteros como Nico Barella y Stefano Sensi. Dos recién llegados que aportan al Inter un plus de trabajo e intensidad no exentos de buena calidad. De hecho, Stéfano suma ya tres goles gracias a su gran golpeo de balón.

La otra obsesión del técnico italiano para el encuentro del Camp Nou es que su equipo no se haga demasiado largo y la distancia entre las líneas no sea excesiva. En ese contexto sufre el Inter, porque la velocidad de su retaguardia no es una de sus virtudes. Así que los neroazzurri optarán por replegarse y salir a la contra con la velocidad de Lautaro Martínez y un ex como Alexis Sánchez, que dejó más dudas que certezas en su paso por el Camp Nou.

Conte espera mejorar sus últimas visitas a Barcelona, donde cosechó derrotas con el Chelsea y con la Juventus y emular a aquel Inter de Mourinho que hace nueve años le negó el paso a la final de la Champions. No lo tendrán fácil los neroazzurri si atendemos a las estadísticas. Los azulgrana llevan 32 partidos sin perder en Champions; su última claudicación se remonta a otras semifinales de la máxima competición europea, frente al Bayern de Múnich en 2013 (0-3). Por si fuera poco, el Camp Nou lleva siendo un fortín en liguilla de Champions desde 2009, cuando los azulgrana hincaron la rodilla por última vez. Además hoy vuelve Messi y también Dembélé. Va a necesitar Conte repasar los apuntes del Mago Helenio Herrera para salir victorioso del coliseo azulgrana.

 

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