¡Síguenos!
Days Gone

Videojuegos

Days Gone es un notable recién llegado para PS4

Se ha hablado mucho sobre las deficiencias de Days Gone en materia gráfica y no se puede estar más en desacuerdo.

Cada vez que se anuncia un nuevo título exclusivo para una de las plataformas de la actual generación de consolas, el nivel de expectativas que se suele generar roza lo enfermizo porque no hay nada más satisfactorio para un usuario de PS4, Xbox One, Nintendo o PC que presumir frente a los otros usuarios de las excelencias que tiene la nueva apuesta que promete ofrecerte horas y horas de entretenimiento mientras se eleva aún más la batalla encarnizada que se suele plantear entre los gamers.

El ‘hype’ suele ser aún más cuando se trata de una nueva IP que tiene como objetivo convertirse en franquicia y que sigue los pasos de los excelentes exclusivos que le han precedido en el tiempo con toda la presión añadida que eso conlleva y que no siempre resulta del todo justa.

En ese caldo de cultivo nos encontramos con este Days Gone, nueva propiedad intelectual de Sony Playstation 4 y que en el género de acción con relativas dosis de survival horror y algo de RPG, prometía mantener alto el listón de lo que hemos visto en la actual generación para la desarrolladora japonesa con ejemplos maravillosos como Spider-man, Horizon: Zero Dawn, Bloodborne y God of War, sobre todo, God of War, competencia frente a la que no sale del todo bien parado pese a sus innegables aspectos positivos.


Un viejo conocido


El juego ha sido desarrollado por Bend Studios y puede que esta empresa no nos vaya a sonar mucho salvo por el hecho de haber sido los creadores del excelente Syphon Filter, título que salió para la primera Playstation y cuya contribución ha sido desgraciadamente menor desde aquella época, hecho que ha sido corregido con este Days Gone que nos dejó asombrados cuando fue anunciado en el E3 de 2014 con todo lo que prometía por entonces.

En ese sentido, nos encontramos con este sandbox de acción en el que nuestro protagonista Deacon St. John se tiene que enfrentar a los desafíos de un mundo post-apocalíptico en el que un virus ha hecho estragos en el planeta, convirtiendo a gran parte de sus habitantes en ‘freakers’, término que ha sido traducido para nuestro país como engendros y que no son los zombies de toda la vida (ni siquiera los de Guerra Mundial Z) sino que se acercan mucho más en el resultado final a aquellos infectados que pudimos ver en la versión cinematográfica de “Soy Leyenda”.

La desarrolladora ha apostado por un título en el que la carga narrativa a la hora de irnos desgranando todo lo que le ha ocurrido y lo que le irá sucediendo a nuestro protagonista que tiene una enorme importancia, tanto en el trabajo del guión de la trama como por unas innumerables cinemáticas que en su conjunto rallan a gran altura, con especial atención al trabajo que se ha hecho en nuestro idioma y cuya voz más reconocible es la de Claudio Serrano, el habitual actor de doblaje de Christian Bale, que es un extra al título y más cuando aporta ese grado de humanidad para alguien que va evolucionando durante la trama.

Ahí figura uno de los mayores problemas del juego y es que la narrativa no está tan ‘optimizada’ como pasara con otros pesos pesados con lo que puede compartir temática apocalíptica (The Last of Us) o exclusivos de la actual generación (Horizon: Zero Dawn o God of War) y es que, aunque tarda en coger velocidad de crucero, la historia en sí es interesante y supone ese ansiado valor añadido que siempre se desea.


La moto es nuestra amiga


Al igual que ocurriera con el caballo en Red Dead Redemption 2, nuestra motocicleta tendrá un enorme aspecto sentimental para Deacon y se convierte en un actor principal de Days Gone. Nuestro objetivo será mantenerla en perfectas condiciones mientras rebuscamos en este inhóspito mundo piezas para reparar sus averías, personalizarla según vamos progresando al igual que la gasolina tan fundamental, incluso en los viajes rápidos y que no podremos realizar si no disponemos del combustible necesario, lo que se convierte en una soberbia atención al detalle.

Nos iremos encontrando con numerosísimas hordas de engendros en nuestras aventuras y algunas de las cuales formarán parte de la trama principal, convirtiéndose en habrá otras pueden ser entendidas como parte de las misiones secundarias clásicas de un sandbox.

Sin embargo, Days Gone logra incorporarlas a través de cierta interconexión entre las mismas, es decir, que el progreso o incluso completar los objetivos puede incrementar el porcentaje de otra con la que pueda estar relacionada y hace que se salte de los esquemas habituales, aportando un dinamismo refrescante. Asimismo, se encuentran bien conectadas con la trama principal y con la zona en la que jugamos pese a que siempre habrá cierta sensación de repetición y es que es algo endémico de este género, incluso por parte de verdaderas obras maestras.

El abanico de posibilidades que ofrece la propuesta de Bend Studios es enorme, tanto en las misiones de campamento de bandidos o como las instalaciones de NERO donde podremos ir mejorando nuestros niveles de resistencia, salud y concentración por medio de inyectables mientras intentamos averiguar lo que le ha ocurrido a nuestra amada Anna.

Sin embargo, hay que ponerle un pero a la inteligencia artificial de este Days Gone y que deja un sabor agridulce puesto que la IA en los engendros es soberbia e incluso podemos utilizarla para ayudarte a cumplir ciertos objetivos, no podemos decir lo mismo en los humanos aunque tampoco es el único caso.


Bello, pero imperfecto


Se ha hablado mucho sobre las deficiencias de Days Gone en materia gráfica y no se puede estar más en desacuerdo. Creo que nadie puede negar que este juego está un peldaño (o incluso dos) por debajo de God of War o Horizon por mencionar dos de los pesos pesados en ese terreno para PS4 o Read Dead Redemption 2 en un título multiplataforma, pero Bend Studios no ha dispuesto ni de los recursos ni del presupuesto necesario para alcanzar ese nivel de excelencia por mucho que lleven varios años en su desarrollo.

Como todo sandbox que se precie, los fallos están presentes y habrá momentos en los que Days Gone puede no estar del todo pulido, pero curiosamente el juego se comporta de forma excepcional cuando hay multitud de elementos en pantalla como cuando una horda persigue a Deacon. De todas formas, no hay nada que nos impida disfrutar tanto del título en sí como de los parajes agrestes de Oregon, que destacan tanto por su preciosismo como por la variedad.

Mención aparte del notable apartado gráfico está lo bien que están recreadas las distintas posibilidades en el sistema climatológico, siendo un actor invitado extra a la función y que puede condicionarnos en no pocos momentos de nuestra aventura. Jamás podremos olvidar nuestro primer aguacero y la posibilidad de poder seguir la historia de Deacon St. John con un sistema de sonido envolvente se convierte en una absoluta necesidad, con una excelente BSO compuesta por Nathan Whitehead y que casa perfectamente con el juego.

El agua, el barro y la nieve harán que nuestras aproximaciones (o nuestras huídas) añadan un componente estratégico al igual que ver cómo se cuela el sol entre los árboles de los bosques de un Oregon que se luce convierte el modo foto que se incluye a este Days Gone en una de las mejores utilizaciones hasta la fecha.


Conclusiones


Negar que Days Gone presenta sus carencias sería absurdo y no lo vamos a hacer desde aquí, pero también debemos romper una lanza por el más que notable esfuerzo que Bend Studios ha realizado a la hora de recrear un mundo desolado en el que la narrativa posee un fuerte componente, con la introducción de la motocicleta como elemento diferenciador respecto a otros exponentes del género y cuya aventura nos va a ofrecer una experiencia más que entretenida durante más de las treinta horas que nos llevará completar la historia principal, cifra que se puede incrementar si nos adentramos en el terreno de las misiones secundarias.

Desafortunadamente, el juego no ha salido todo lo pulido que hubiera gustado al gran público, pero los posteriores parches que ha ido publicando la desarrolladora consigue que la experiencia se aproxime a lo que se presupone que es un Triple A, que es el listón al que aspira este Days Gone, pero que se queda a cierta distancia de lo que ofrece otros exclusivos de Sony, al igual que la historia tarda un poco en arrancar pese a su indudable atractivo general.

No obstante, la experiencia global no puede ser catalogada excepto como muy positiva, quizás un poco por debajo de las expectativas y que suele ser el mayor enemigo de la actualidad cuando hablamos del terreno del ocio, pero Days Gone se perfila como una IP que merece más entregas por parte de Sony aunque con un incremento de presupuesto que le haría mucho bien para que el producto resultante estuviese a la altura que se espera.

De todas formas, para que todo esto se produzca habrá que aguardar a la llegada de la futura PS5, pero que la mala prensa no os haga perderos la oportunidad de disfrutar de un sandbox más que interesante en un mundo post-apocalíptico y en el que recorrer las parajes de un precioso Oregon en nuestra motocicleta se convierte en una experiencia mucho más que recomendable.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Videojuegos

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies