¡Síguenos!

Liga Santander

El Sevilla también gana las elecciones

Si ustedes no son de Sevilla, es posible que el derbi les resulte simpático. Sin embargo, nunca sabrán a ciencia cierta cómo es este encuentro. Mala suerte. El derbi es mucho más que un encuentro de noventa minutos entre dos equipos. Es uno de los acontecimientos que logra paralizar la ciudad. Créanme cuando les digo que las elecciones quedaron en segundo plano. Y que si la abstención en Sevilla subió un 5% con respecto a abril no hay que buscarle mayor justificación que esta.

El partido no empezó cuando Loren sacó de centro ni en la previa de horas antes. El derbi comenzó a partir de la finalización del último partido. Dura una semana: comienza en las fruterías, mercados, colegios… y finaliza cuando tu cuñado, vecino o compañero de trabajo se ha cansado de restregarte la victoria de su equipo. Tan entrañable como la Feria y la Semana Santa, el derbi intenta imitar su duración. Porque en Sevilla no hay fiestas cortas.

El Sevilla salió con su plan de presionar arriba y asfixiar al rival, lo que lleva haciendo toda la temporada. El Betis, por el contrario, sigue buscando el mapa. Tanto como Dora, la exploradora. Tan previsibles como siempre, los de Rubi volvieron a cometer un error defensivo que les costó el primer gol provocado por un despeje de Mandi más propio de un partido de alevines que de un derbi. Ocampos anotó y reivindicó durante el encuentro la excelente salud del potrero argentino frente al peligro de extinción del fútbol callejero en España.

El gol despertó al Betis en lugar de dormirlo. Se levantó en cuanto Canales se dio cuenta de que cargaba en su mochila con todo el equipo. Ante la intermitencia de Fekir, que tuvo un fallo clamoroso tras pase de Mandi, el cántabro volvió a encender su varita para llenar de magia el Villamarín. Le faltaba un socio como Joaquín en un partido como este (el Sevilla es el equipo al que más veces se ha enfrentado el portuense).

Loren marcó al filo del descanso tras cabecear Emerson y el Villamarín se dio cuenta de que la gesta verde no era tan difícil (ya se había cumplido la de Vox). El Betis tenía el partido bajo control, pero llegó el descanso.

Los de Rubi siguieron intentándolo en el segundo tiempo y dominaron los primeros compases. Era su mejor momento en el partido. No obstante, el Sevilla encontró en otro argentino (Banega) su rumbo. El rosarino filtró un pase excelso a De Jong, cuya marca descuidó el Betis. El holandés fulminó a Joel y el cielo comenzó a verse aún más rojo. La incertidumbre llegó cuando el VAR tuvo que revisar el tanto. Finalmente, el jolgorio sevillista se escuchó entre el silencio bético.

El partido seguía pendiendo de un hilo y el conjunto verdiblanco tampoco se achantó esta vez. Álex Moreno completó un excepcional encuentro y demostró que no era este año, sino el anterior, cuando el Betis tenía que haberlo fichado. Rubi realizó sustituciones ofensivas (Joaquín, Tello y Borja Iglesias), pero ni por esas se acercaron los locales al empate. Loren se topó con la madera y el Villamarín lo lamentó.

La noche en Sevilla fue tan roja como en España. El PSOE venció las elecciones, pero la formación del Gobierno se antoja complicada. Tanto como la continuidad de Rubi, que de fallar en la visita del Valencia podría hacer las maletas. De momento, tanto él como Rivera siguen en el cargo a la vista de futuras decisiones.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Liga Santander

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies