¡Síguenos!
Sergio Ramos, en una imagen de archivo. Foto: Cordon Press

Real Madrid

La sustancia de la discordia

La dexametasona es por lo que más se le ha preguntado a Sergio Ramos estos días. Una sustancia ilegal que puede ser legal y que en ningún caso es nueva.

Dexametasona. Football Leaks reveló que Sergio Ramos dio positivo por trazas de esta sustancia en el control antidopaje al que se sometió después de la final de la Champions League de 2017. En abril de 2018, según las mismas informaciones, Ramos volvió a incumplir la normativa antidopaje. Esta vez por marcharse a las duchas antes de realizar el test que tenía pendiente, algo que la ley española puede interpretar como “obstrucción a los procedimientos de control”. Tanto el Real Madrid como su capitán se han defendido de las acusaciones dejando claro que “nunca se incumplió la normativa antidoping”.

 

 

Aunque la dexametasona es un medicamento prohibido por la AMA (Agencia Mundial Antidopaje), lo cierto es que puede tomarse antes de un evento deportivo siempre y cuando se siga un tratamiento médico y quede registrado en un formulario. El staff médico del Real Madrid sí notificó que Ramos había recibido dos inyecciones en la rodilla. Sin embargo, no indicaron que esa sustancia fuese dexametasona, sino betametasona, un medicamento similar que también está prohibido. He ahí el problema. La UEFA llamó la atención al conjunto blanco por el error, pero, finalmente, dio por válidas sus explicaciones y archivó el caso.

La dexametasona es un antiinflamatorio pensado para aliviar los dolores musculares, así como otras dolencias como la artritis o el asma. Por esa misma sustancia, en junio de 2016, se reveló que Gastón Fernández, entonces futbolista de Universidad de Chile, dio positivo tras un control de dopaje que le realizaron la temporada pasada, cuando era jugador de Estudiantes de la Plata. Alfredo Montero, jefe del cuerpo médico del club argentino, dejó claro que la dexametasona no suponía un caso de dopaje si se avisaba previamente.

El 9 de diciembre de 2010, la entonces atleta Marta Domínguez fue detenida en el marco de la Operación Galgo contra el dopaje en el deporte español. En el registro de su vivienda, se encontraron medicamentos y documentación vinculados a una red desarticulada a la que se le imputó un delito contra la salud publica. Unos meses después, Mercedes Pérez Barrios, jueza instructora del caso, recibió un informe de la Agencia Estatal Antidopaje en el que se indicaba que la palentina había tratado a su liebre Eduardo Polo con fármacos ilegales que incluían dosis de dexametasona. En julio de 2011, la causa fue archivada después de unos análisis de la Agencia Española del Medicamento.

Por si fuera poco, en 2013, la IAAF (Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo) acusó a Domínguez de dopaje sanguíneo a través de su pasaporte biológico. Dos años después, el TAS lo corroboró y la atleta fue castigada con tres años de sanción y la retirada de todos sus premios a partir de 2009, entre los que destacaban un oro mundial en la categoría de 3.000 obstáculos en Berlín o una plata en el Europeo de Barcelona. En 2016, el CSD (Consejo Superior del Deporte) le retiró la condición de deportista de alto nivel, que recuperó poco tiempo después gracias a una anulación de la sentencia que realizó la Audiencia Nacional.

En 2015, Lee Chong Wei, vigente subcampeón del mundo y número 1 del ranking internacional de bádminton en la actualidad, fue sancionado por ocho meses después de dar positivo por dexametasona en un control antidoping. El malayo declaró ante una comisión de la BWF (Federación Mundial de Bádminton) haber injerido “la sustancia prohibida de forma inconsciente”.

Diferente fue el caso del levantador de pesas Óscar Figueroa. Tan diferente que la AMA tuvo que salir a pedirle perdón públicamente. El nombre de Figueroa había aparecido en una lista, filtrada por hackers rusos, de deportistas que recibieron permiso terapéutico para el consumo de sustancias prohibidas. La publicación aseguraba que el colombiano había recibido la autorización para inyectarse una dosis de 8 miligramos de dexametasona. El pesista salió rápidamente al paso de las informaciones dejando claro que “es más el escándalo que lo que realmente pasa. Son patadas de ahogado de los rusos. No aceptan que un latino como yo les hubiera ganado limpiamente”. En la carta, la AMA le pedía disculpas por la filtración y expresaba su “shock por los intentos de dañar su reputación por cuenta de las revelaciones hechas, las cuales creemos que están relacionadas con el dopaje sancionado en Rusia”.

Rafa Nadal fue otro de los deportistas que apareció en esa lista filtrada por hackers rusos. El tenista mallorquín confirmó que tomó sustancias ilegales en 2009 y 2012 con fines exclusivamente terapéuticos. Estos medicamentos fueron la betametasona (la sustancia que el staff médico del Real Madrid notificó en lugar de la dexametasona el día de la final de Champions) y la adrenocorticotropa. La betametasona es un potente esteroide con efecto antiinflamatorio que facilita la no retención de líquidos. La AMA la prohibió ya que acorta las recuperaciones de los deportistas con problemas musculares, además de abrir las vías respiratorias. Al igual que la dexametasona, esta sustancia puede tomarse siguiendo un tratamiento médico.

El ciclista Alejandro Marque, quien fuera ganador de la vuelta a Portugal de 2013, dio positivo a finales de ese año en un control antidoping al encontrarse en su orina betametasona. La imagen del gallego quedó manchada y el Movistar rompió el contrato que ligaba a ambas partes. Apenas seis meses después, la Federación Española de Ciclismo anunció que no sancionaría a Marque. La UCI (Unión Ciclista Internacional) le terminó dando la razón. El ciclista gallego siempre defendió que la betametasona encontrada en su orina procedía de una infiltración en la rodilla a la que se había sometido una semana antes.

Diego Armando Maradona, Lance Armstrong, Tyson Gay, Asafa Powell… Son muchos los deportistas que a lo largo de la historia han caído derrotados ante un rival común: las pruebas antidopaje. Algunas sustancias, como la cocaína, son evidentes, pero otras no lo son tanto. Y la dexametasona es una de ellas, aunque no la única. Hablamos de muchos medicamentos en principio ilegales. En principio, porque la gran mayoría pueden cambiar de estado por recomendación médica. En algunos casos está justificado; en otros, y son cada vez más, resulta más sospechoso.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Real Madrid

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies