¡Síguenos!
La Selección femenina de fútbol de EEUU, durante un entrenamiento reciente. CORDON PRESS

Fútbol

La mejor selección del mundo alza la voz contra la discriminación de género

La Selección femenina de fútbol de EEUU denuncia a su propia Federación.

El Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Los Ángeles recibió este 8 de marzo una nueva denuncia por discriminación de género, según publicó New York Times. Las denunciantes no dejaron indiferente a nadie: eran las 28 integrantes de la Selección femenina estadounidense de fútbol. El denunciado, la U.S. Soccer (Federación de Fútbol de Estados Unidos), tampoco. Las vigentes campeonas del Mundo han alzado la voz a escasos meses de que arranque su defensa del trono en el Mundial de Francia. La querella contra su propia Federación, aún sin respuesta, no puede ser más explícita y contundente. Reclaman el final de la “discriminación de género institucionalizada”.

Esta denuncia de la selección femenina de soccer viene precedida de varios meses de tensión y negociaciones. Además de la evidente brecha salarial con respecto al equipo masculino, las campeonas del Mundo han pedido una compensación por daños y perjuicios en la que se alude a puntos como los lugares en los que disputaron sus partidos, la frecuencia de juego, el cuerpo médico, la calidad de los entrenamientos o las condiciones de viaje. Según New York Times, las cifras compensatorias podrían ser de varios millones de dólares. Las futbolistas argumentan que cobran menos dinero que sus colegas los futbolistas pese a jugar mayor cantidad de encuentros internacionales. Los éxitos deportivos y la carga de trabajo parecen no importar. A diferencia de la selección masculina, que no se clasificó para el último Mundial de Rusia, la femenina es campeona del Mundo.

El fútbol femenino en Estados Unidos sale mal parado cuando se le compara con el masculino. Para empezar, tienen acuerdos distintos con la Federación estadounidense. Una de las principales diferencias radica en la forma de pago. Los hombres se benefician de bonos más altos cuando se enfundan la camiseta de las barras y las estrellas. Eso sí, sólo se paga a los jugadores convocados. Por contra, las mujeres reciben salarios garantizados, aunque de menor cantidad. La disparidad salarial entre sexos se evidenció en el último Mundial de Rusia, en el que la FIFA repartió 400 millones de dólares en premios entre las 32 selecciones presentes. Para la Copa del Mundo femenina de este verano, con 24 países, el máximo organismo del fútbol mundial repartirá 370 millones de dólares menos.

No es la primera vez en la que el soccer femenino se rebela contra la Federación de su país. El precedente más próximo es la queja por discriminación salarial que cinco jugadoras estadounidenses presentaron ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en 2016. Tres años después y ante la falta de una resolución clara de la Comisión, la Selección al completo ha ido un paso más lejos interponiendo una querella en una corte federal. Solicitan un estatus de acción de clase y quieren representar a cualquiera que forme o haya formado parte del equipo desde el 4 de febrero de 2015. En 2017, el combinado femenino logró un nuevo acuerdo de negociación colectiva con la U.S. Soccer. Las negociaciones fueron largas y complicadas, pero dieron sus frutos. Las futbolistas aplazaron la cuestión de la igualdad salarial total a cambio de mejores condiciones y más concesiones en el manejo de los contratos comerciales. Desde ese año, la Selección juega sus partidos en campos con césped natural y no artificial.


“Cada una de nosotras está extremadamente orgullosa de vestir la camiseta de Estados Unidos y nos tomamos seriamente la responsabilidad que eso conlleva. Creemos que la lucha por la igualdad de género en el deporte es parte de esa responsabilidad”, confesó Alex Morgan al Wall Street Journal. La lucha se antoja difícil. Un estudio de la Fundación Thompson Reuters reveló el año pasado que Estados Unidos era uno de los diez países del mundo más peligrosos para ser mujer. Alex Morgan, Carli Lloyd o Megan Rapinoe, algunas de las mejores jugadoras de fútbol del planeta han estampado su firma en un texto legal para marcarle un gol al rival más complicado al que nunca se han enfrentado: la discriminación de género.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Fútbol

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies