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Estadio Vicente Calderón. CORDON PRESS

Entrevistas

«Jamás me hubiese ido del Vicente Calderón y sigo sin entender por qué lo hicimos»

Ennio Sotanaz protagoniza este Encuentro A la Contra, en el que no solo habla sobre el Atlético de Madrid: «La clave del éxito económico del fútbol español está en que Madrid y Barça queden lo más arriba posible».

Segundo capítulo de los Encuentros A la Contra. Tras Juanma Trueba, le sigue Ennio Sotanaz. El lugar para enviar las preguntas es buzon@alacontra.es.

—¿Ves sustentable el Atleti como entidad de aquí en adelante? ¿Cómo será sin Simeone? (Pregunta de Ricardo A. Antequera)
—Es difícil saberlo. Desde que la familia Gil gestiona el club, lo que pasa allí dentro es una caja negra. Mi sensación es que el Atleti está situado en una suerte de equilibrio inestable. Tiene un balance entre ingresos y gastos muy justo, está condicionado por la brutal deuda que arrastra y es muy dependiente de entrar en Champions todos los años. No soy optimista para el futuro. Intuyo que en pocos años habrá cambios significativos en el accionariado.

Quiero creer que el Atleti post-Simeone, deportivamente, será muy parecido al que él mismo ha creado. Es decir, que estará basado en los mismos principios. Se ha demostrado no sólo que funcionan, sino que además son los nuestros.

—¿Qué porcentaje de aficionados crees que se oponen a la gestión de la SAD? ¿Crees que hay hueco para una oposición de gente comprometida o sólo interesa mayoritariamente el éxito deportivo? (Pregunta de E.H.C.)
—Nadie puede saberlo, pero intuyo que el porcentaje de gente que explícitamente se opone a la gestión de la familia Gil es bastante mayor que el porcentaje de gente que explícitamente la defiende. Ahora bien, eso no explica nada porque la inmensa mayoría de aficionados colchoneros no está en ninguna de esas dos categorías. Esto último es muy importante de entender y, ligándolo con la segunda pregunta, es el quid de la cuestión. Hasta que no se entienda y asuma, creo que cualquier intento reivindicativo no pasará nunca de la melancolía. Esa es al menos mi opinión. Creo sinceramente que cualquier movimiento con vocación de ser mayoritario tiene que ser mucho más abierto y transigente de lo que hemos visto hasta ahora.

—¿Si tuvieses la oportunidad de escribir un libro del Atleti, cuál sería el eje o el tema que tratarías?
—Lo tengo escrito. Es un libro de memorias sobre el Vicente Calderón desde la perspectiva del aficionado concreto que soy yo. Se mezcla la descripción particular de muchos elementos del estadio (los personajes de la grada, cómo se accedía hace años, los cambios que hubo, la vida en los palcos, las canciones que se cantan, las elecciones, los partidos, los entrenadores, los fetiches, los conciertos…), con los hitos más marcados de la historia del Atlético de Madrid, pero también con reflexiones personales sobre el fútbol, los aficionados, el periodismo, la vida, el paso a la madurez, la sociología y algunas vivencias personales que utilizo para contextualizar todo lo anterior. No lo ha leído nadie. Lo juro. Se lo comenté a una editorial (de la que me ahorro el nombre) y ni siquiera me contestaron. Tampoco he notado mucho interés y se me quitaron las ganas de insistir. Ahí está. Si conoces alguna editorial interesada o algún agente descerebrado aquí estoy.

—¿Deberían los medios dejar de «dar bola» a todo lo que dice Maradona? Si pudieras parar el reloj en un partido en un determinado momento para hacer real ese resultado, ¿cuál sería y por qué? (Pregunta de Criszk)
—Maradona fue un excelente jugador y un personaje fascinante. Desgraciadamente hace tiempo ya que no es ninguna de las dos cosas. No necesita a los medios para dilapidar su legado (se basta él mismo), pero es cierto que tampoco ayudan.

Hubiese parado el reloj cuando se cumplió el tiempo reglamentario en aquella final de Lisboa. O cuando hicieron falta en el remate de Sergio Ramos.

—¿Qué equipo preferirías en unos hipotéticos cuartos: Barça o Madrid? (Pregunta de Alessandro da Fiore)
—Me temo que la pregunta se ha quedado desfasada. Aun así, preferiría cualquiera que no sea uno de esos dos. Si tengo que elegir, mejor el Barça. Y no por miedo o porque crea que tengamos más o menos posibilidades (que no lo creo), sino porque jugar contra el Real Madrid, en cualquier competición, se ha vuelto algo muy desagradable para cualquier aficionado que no es del Real Madrid.

—¿Qué opinas sobre la política de renovaciones del Atleti con los mayores de 30 años? (Pregunta de RVS)
—Técnicamente, y en líneas generales, me parece que tiene sentido. El Atleti necesita buscar equilibrios estables entre ingresos y gastos y no se puede permitir ciertos lujos que sí se pueden permitir esos equipos privilegiados que se benefician de una competición asimétrica. Ahora bien, como le ocurre a tantas otras decisiones que salen desde la directiva, a la medida le falta empatía, cintura, flexibilidad y sentimiento de pertenencia. No todo vale para todos.

—¿Crees que a los medios de comunicación les gusta el fútbol? ¿Crees que le gusta a la gente? (Pregunta de Atogo)
—A todos los periodistas deportivos que yo conozco les encanta el fútbol y en general son buenos aficionados. Otra cosa es lo que llamamos «medios». Yo creo que las estructuras de comunicación, que no hay tantas y que son las que controlan radios, televisiones y diarios, han apostado unánimemente por un producto de ficción que se llama Real Madrid. El resto, incluido el fútbol, ya no existe o es simplemente un personaje secundario que sólo sirve para reforzar el drama o la comedia. Hay que mostrarlo siempre desde la perspectiva del protagonista.

Respecto a la gente tengo dudas. Creo que mi generación (y las anteriores) sí es aficionada al fútbol. No como un espectáculo de filigrana y disfrute pasivo, sino como uno de pasión que se vive activamente. Pero está cambiando, desgraciadamente. Me da miedo lo que pueda ocurrir con las generaciones siguientes. Ese culto al ídolo, a la camiseta, al mercantilismo, a exigir sin dar, a valorar sólo al que gana (aunque sea un tipo despreciable), a la estética condescendiente y a confundir un partido de fútbol con un taconcito o un resumen de YouTube. Me asusta que se asimilen todos esos valores que El aparato ha tergiversado para ganar más dinero.

—El día que no esté Simeone, ¿quién crees que será el recambio? ¿Más tirando a Gabi o a Klopp? (Pregunta de Ángel Luis Fraguas)
—No soy muy fan de hacer pronósticos. Yo creo que dependerá de lo que esté disponible en ese momento y del estado en el que se encuentren los posibles candidatos. Me encanta Klopp y creo que encajaría bien en el Atleti. También soy muy fan de Gabi y estoy convencido de que llegará a ser un gran entrenador.

—Obviando utopías, imposibilidades… ¿Te gustaría que el Atleti volviese a ser un club? ¿No crees que los que lo vimos poco o nada en ese estatus merecemos disfrutarlo así de nuevo? (Pregunta de Cochise)
—Claro que sí. Cuando yo me hice socio, el Atleti era un Club. Desgraciadamente nunca pude participar en él porque dejó de serlo antes de que yo cumpliese mi mayoría de edad. Me queda esa espina clavada. Creo que a futuro sólo hay dos modelos sostenibles dentro del fútbol profesional: el americano de franquicias o el alemán de entidades en las que el 51% de la propiedad esté controlado por aficionados. Mi favorito, sin duda, es el segundo.

—¿Prefieres que siga Solari o que vuelva Mourinho? (Pregunta de Josan)
—Me da absolutamente igual. Creo que hace tiempo que los entrenadores del Madrid son simplemente parte de la trama. Les colocan el papel de genios o inútiles, ángeles o demonios, en función de aspectos que muchas veces ni siquiera tienen que ver con ellos. Cada vez me interesa menos el entorno del Real Madrid. Lo digo honestamente. El problema es que es imposible permanecer al margen.

—¿Diego Costa a China a partir de 40M? ¿Morata firmado si sale por 50M? ¿Reemplazo de Lucas? ¿Las columnas del Wanda no te dan vergüenza? (Pregunta Miguel Fernández)
—A mí me gusta mucho Diego Costa y si está para jugar preferiría que se quedase.

A ver qué ocurre de aquí a verano con Morata. Hasta ahora sólo puedo decir cosas buenas de él. Otra cosas sería mentir.

A ver qué pasa también con Lucas. En cualquier caso, ocurra lo que ocurra, parece evidente que hace falta un lateral izquierdo. Lo veo complicado. Soy más partidario de encontrar un jugador con potencial que no esté en primera línea (ni sea especialmente conocido), que hacer grandes desembolsos por jugadores contrastados que no valen lo que cuestan.

Supongo que si las columnas del Metropolitano están ahí es porque técnicamente tienen que estar. No puedo decir mucho más sin entrar en especulaciones sobre cosas que desconozco. El estadio, en conjunto, no me da vergüenza. Todo lo contrario. Jamás me hubiese ido el Vicente Calderón y sigo sin entender por qué lo hicimos, pero una cosa no tiene nada que ver con la otra.

—¿Qué piensas del VAR y de la evolución del arbitraje?
—Para mí el problema del arbitraje está implícito en el sistema con el que está evolucionando la competición. La clave del éxito económico del fútbol español está en que Madrid y Barça (y sólo Madrid y Barça) queden lo más arriba posible. No lo digo yo, lo dice Tebas. Sin echarle mucha imaginación ni tener recurrir a conspiraciones, ¿qué empresario dejaría miles de millones de euros a expensas de la suerte? Ninguno. Cuando un árbitro se equivoca en contra del Madrid (o la turba decide que se ha equivocado en contra del Madrid, que es lo mismo), su nombre aparece durante una semana a todas horas, en todos los medios y en cada espacio deportivo. Se le estigmatiza sin freno, se cuestiona todo el sistema y se crea una tensión en la sociedad que acaba pareciendo una crisis de estado. ¿Por qué? ¿Por madridistas? No, porque viven de eso. De que las cosas funcionen de una determinada manera. Si es al revés, no pasa absolutamente nada, precisamente por lo mismo. Es imposible que esto no se le pase por la cabeza a cualquier ser humano (y además árbitro), la siguiente vez que tiene que decidir sobre una jugada similar.

El uso de la tecnología para el arbitraje, más que un debate, debería ser obligatorio. De hecho, tendría que revisarse todo el reglamento para aprovechar las nuevas posibilidades y minimizar en lo posible las opciones de «interpretación» humana. Estoy de acuerdo en que los árbitros deberían tender a desaparecer porque llegase un momento en el que no fuesen necesarios.

—Opinión sobre Jazz, Rock progresivo, grupos preferidos de la Movida y cantautores (Pregunta de José)
—Me gusta mucho el Jazz y escucho bastante, aunque poco (o nada) posterior a la década de los 50. Me gusta mucho el dixieland (y todo el Jazz-Hot) y la época del Swing. Era bastante reacio a salir de ahí, pero llevo varios años escuchando también mucho Bop y Latin-Jazz. Me gustan muchas cosas. Louis Armstrong, Fats Waller, Count Basie, Dave Brubeck, Cannonball Adderley, Willie Bobo, Cal Tjader…

Nunca entendí el Rock Progresivo ni el universo cantautor. Lo siento. No me llama mucho la atención.

Tampoco soy muy fan de la Movida, pero tengo los discos de Nacha Pop y de Los Pistones y soy amigo de Mamá y de Glutamato Ye-Yé.

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