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Entrevistas

«Tenemos que fichar a Griezmann cuando no valía 120 millones»

Ennio Sotanaz acude a su cita puntual con los lectores de A LA CONTRA para responder a todas sus preguntas e inquietudes

Nuestro gurú atlético vuelve a ser el protagonista de los «Encuentros A LA CONTRA» y trata con los lectores la actualidad del Atlético de Madrid (los fichajes, las bajas, el verano que le espera al club), pero también hay tiempo para hablar del periodismo deportivo, de fútbol internacional e incluso de recomendaciones literarias, musicales o de cine.

– La reestructuración del Atlético, ¿pasa por estrellas como piden Twitter y Oblak, o por jugadores más toscos?  (Josanprieto)

– El debate, en mi opinión, no es «estrellas» Vs. «toscos». La prioridad absoluta debería ser construir un equipo. Con o sin nombres. Eso no es relevante. Es decir, intentar encontrar los mejores elementos que haya en el mercado para conseguir una plantilla que sea mejor que la suma de sus individualidades. Es decir, lo que nos ha funcionado otros años. Eso es imposible hacerlo a base de talonario o siguiendo las enseñanzas de los supuestos eruditos en fútbol internacional que están empapuzados de ver resúmenes de equipos que venden camisetas. El Atleti no necesita el mejor lateral del mundo. Necesita un lateral que se adapte al Atleti. Parece evidente, pero no lo es. Necesitamos jugadores que jugando en este equipo parezcan mejor de lo que son, que es lo que le ha pasado a los mejores jugadores que hemos tenido en los últimos seis años.

– Perder a la vez a Griezmann (cabeza), Godín (corazón) y Juanfran (memoria), ¿cambiará en exceso la esencia atlética? (Alessandro da Fiore)

– Entiendo la pregunta, pero no estoy de acuerdo con las referencias. Sobre todo la primera. Griezmann no era la cabeza. Era el banderín. El logotipo, si quieres. Una figura emocionalmente vacía que, precisamente por eso, será fácilmente reemplazable. Lo único que deja Griezmann en el Atleti son los números que aparecen en las estadísticas. Para algunos será mucho. Para mí, en lo que respecta a la esencia del Atleti, significa muy poco. Prácticamente nada. La cabeza, probablemente, era Tiago y/o Gabi. Y sí, estamos notando mucho su ausencia. Corazón es Giménez y es Diego Costa, pero necesitamos más. Memoria es Koke, pero deberíamos ayudarle también desde la grada. Veo mucha amnesia en ese lado.

La esencia no debería cambiar. Es inevitable que cambie la forma en la que se presente el equipo frente a nosotros, el ambiente, el estilo, los protagonistas, el juego, el lenguaje, las formas… pero la esencia debería permanecer inalterable.

– ¿Qué futbolista te hubiera gustado ser? Por valores deportivos y por valores humanos. (Francisco Villoria, Getafe)

– Paradójicamente, no soy muy mitómano con los futbolistas. Deportivamente, me gustaba mucho Van Basten y también Laudrup. Son un tipo de futbolista que me gusta. Elegantes, discretos, buenísimos y alejados del histrionismo.

Valoro mucho, eso sí, a los futbolistas que caminan en contra de las leyes del mercado o de lo que parece «normal» para «todo el mundo». Totti o Le Tissier, por ejemplo.

– Me gustó mucho la historia que contó en el podcast Del Fútbol también se sale sobre aquella chica que le dejó plantado en una boca de metro. Me siento identificado. Le quería preguntar cuál ha sido el amor platónico de su vida, y me refiero a personas famosas, naturalmente. (Ander Tirapu, Pamplona)

– ¡Gracias! Puff, he tenido unos cuantos. Que recuerde, así a bote pronto, la Meg Ryan de «Adictos al Amor»; Sharleen Spiteri, antes de convertirse en diva; Wynona Ryder en «Reality Bites»; Nina Persson, cuando los Cardigans publicaron «Life»… y últimamente estoy esperando una llamada repentina de: Alison Brie, Rachel Brosnahan o Rosamund Pike.

– Por qué cree que combinan tan mal el fútbol y la cultura. He descubierto que usted es músico y no es frecuente que un músico se dedique a hablar de fútbol. Creo que hay artistas a los que les da vergüenza hablar de deporte. (Anónimo)

– No sólo no creo que fútbol y cultura combinen mal sino que creo sinceramente que el fútbol forma parte de la cultura. Especialmente de la cultura Pop. El fútbol está íntimamente ligado a ella porque está íntimamente ligado a la sociedad, y es imposible desligarlo cuando ésta genera su legado en forma de música, de literatura, de cine o de cualquier otra expresión artística. Si no ocurre así es porque se fuerza a que no ocurra así. Porque a veces lo que nos venden como cultura no es más que un pastiche vacío envuelto en una inteligente campaña de marketing. Desde que el mundo es mundo ha existido un cordón sanitario que la intelectualidad oficial (y mediática) coloca en torno a una plebe de la que habla (y a la que desprecia) y que, para ellos, sólo está ahí para escuchar y adorarles.

De todas formas creo que en otros países es distinto. En EEUU ves a Bill Murray con la camiseta de los Cubs pegando berridos en la grada de Wrigley Field y nadie piensa que es un gañán. Todo lo contrario.

Aquí el problema es que la cultura, como casi todo, no es una cuestión de méritos sino de otras cosas. Todos los afluentes culturales están controlados por monopolios, mucho de ellos bastante fosilizados. Es muy difícil entrar allí sin tener la bendición de los guardianes del tesoro y completamente imposible si no respetas sus reglas. Alguien decidió que el fútbol era una cosa de gañanes y así se quedó. Afortunadamente, al menos en el underground, creo que la perspectiva está cambiando.

– Es obvio que a usted no le gustan los periodistas (a mí tampoco), pero ejercer como periodista al escribir artículos sobre el Atlético de Madrid (muy buenos, por cierto). ¿Cómo se come eso? Es como si alguien odiara la pintura y se dedicara a pintar en sus ratos libres. (Marco Antonio Sánchez, Béjar)

– Te agradezco que me hagas esa pregunta porque así me das la oportunidad de aclarar algo que creo que no he explicado muy bien. Adoro el periodismo. Me encanta. En otras circunstancias, si hubiese elegido mi carrera universitaria con criterios románticos y no por criterios de manutención, creo que hubiese estudiado periodismo. Lo digo completamente en serio. Tengo un respeto reverencial por una profesión a la que asigno un papel estelar en esta vida que nos hemos inventado los humanos. Tengo tanto respeto por esa profesión que se me abren las carnes cuando veo cómo se prostituye por dinero o cuando se tergiversa en beneficio de causas que no tienen nada que ver con la información. Ese es mi lamento. Esa es mi crítica. Detesto al que me vende una mercancía trucada (y tóxica) diciendo que eso es periodismo. Al que piensa que es más listo por tener un micrófono delante. Al que cree que la realidad es lo que le pasa a él (o a ella) cuando su papel debería limitarse a contar, si puede ser con gracia pero sobre todo con rigor, lo que les pasa a otros.

En cualquier caso, no creo que algún periodista te diga que yo ejerzo como tal o que considere lo soy. Me haría mucha ilusión, no te voy a engañar, pero no ocurre. A mí no me llega, al menos. Mi sensación es exactamente la contraria. La de que hay una línea bien marcada y que yo, involuntariamente, estoy al otro lado.

– El otro día lo discutía con unos amigos y querría saber su opinión. ¿Cuál es el equipo equivalente al Atlético de Madrid en Inglaterra, en Italia, en Francia, en Alemania y en Portugal? (Anónimo)

– Es muy complicado hacer ese tipo de comparaciones porque todos esos países presentan realidades muy diferentes a la nuestra. La idiosincrasia del Atleti viene marcada por sobrevivir a la sombra de un poder mayestático, en contra de la corriente muchas veces, bailando con la mala suerte y teniendo una afición forjada a fuego en circunstancias que la hacen incombustible. No veo que nada de eso se dé a la vez en cualquiera de los países que mencionas, pero si quieres te digo mis prioridades.

En Inglaterra el poder ha estado muy repartido y no hay clubes que hayan ejercido un poder absoluto durante demasiado tiempo, pero hay dos que creo que se han disputado ese cetro: M. United y Liverpool. Por eso no simpatizo con ninguno de los dos. Yo tiré por el Arsenal que, siendo el tercero en ligas, era un equipo que cuando yo era pequeño jugaba feo y no tenía ningún glamour.

En Italia jamás podría emparentarme con los equipos del norte (Juve, Inter, Milan…) así que decidí hacerme de la Roma. Me parece mucho más cool.

En Francia la afición al fútbol es muy diferente que en España, así que es difícil encontrar paralelismos. Yo me hice del  Olympique Lyonnais porque mi padre iba a Lyon por trabajo, sus compañeros eran de ese equipo y un día me trajo una camiseta de allí. Visto en perspectiva, me gusta la elección.

En Alemania soy del Union Berlin, porque fui a un partido suyo y me enamoré de todo lo que vi.

En Portugal supongo que la conexión natural sería el Sporting de Portugal (Benfica es el Madrid, Oporto es el Barça), pero no me convence mucho.

– ¿En qué invertirías los 120 millones de Griezmann? ¿En un solo jugador o en varios? Y dime cuáles, por favor. (Indio en la Reserva)

– Varios, sin duda. No lo sé. En serio. No es que no quiera contestar, es que los jugadores que yo te podría decir para cubrir los puestos que necesitamos cubrir, cuestan más de 120 millones de euros. No conozco a los jugadores que deberíamos fichar. Por eso es tan importante la dirección deportiva en equipos como el Atleti. Ellos sí tienen que conocerlos. Necesitamos traer a Griezmann cuando no costaba 120 millones. Necesitamos fichar a Giménez, a Oblak, a Turan, a Tiago, a Diego Costa, a Juanfran, o a Filipe Luis cuando nadie sabían quiénes eran.

– Hola, me gustaría que me recomendara un libro, una serie, una película y una canción. Me gusta mucho cuando hacen recomendaciones en el podcast. (Álvaro Mollinedo, Valencia)

– Complicado hacerlo así, en frío. Me limitaré a lo que ha pasado por mis manos en las últimas semanas: Claus y Lucas, de Agota Kristoff (sobre todo el primero de los tres libros); por no resultar muy obvio diciendo Chernobyl (buenísima) diré Fleabag; me gustó Juliet Naked (aunque yo soy muy fan de Nick Hornby y de Ethan Hawke, así que no deberías tomarme en cuenta) y mientras estoy escribiendo esto ha terminado de sonar «Tricks» (de Stella Donnelly) y ha empezado «Lost in my dreams»(de Drugdealer), dos de las canciones de mi lista de canciones favoritas de lo que va de 2019.

– ¿Beatles o Stones? (Pol Heras, Lleida)

– Comparar a los Beatles con cualquier otro grupo, aparte de una broma, es muy injusto para cualquier otro grupo.

– ¿Messi o Maradona?

– Messi.

– ¿The Wire o Breaking Bad?

– Los Soprano.

– ¿Luis o Simeone?

– Los dos.

– ¿Cristiano o Bin Laden?

– Ninguno.

– ¿Pedrerol o Roncero?

– No sé quiénes son, lo siento. 😉

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