¡Síguenos!
Barei Eurovisión

Entrevistas

Barei: «No tenéis ni idea de a dónde va el dinero de Eurovisión»

«Todas las propuestas que hice se tiraron por la borda«. «La canción de Alfred y Amaia es la idónea«.

Bárbara Reyzábal (Madrid, 1982), más conocida como Barei, está inmersa en la promoción de su nuevo disco You Number One, publicado el 4 de mayo. Pero hace un alto en el camino para charlar en exclusiva con A LA CONTRA sobre Eurovisión, en clave de previa al festival que este año se celebra en Lisboa el sábado 12 de mayo. La candidata por España en 2016 terminó 22ª con Say Yay! en la edición que tuvo lugar en la capital sueca de Estocolmo. “El batacazo es enorme”. Aunque quizá no tanto comparado con el calvario que tuvo que pasar para poner en marcha la puesta en escena, para la cantante, la principal asignatura pendiente de la delegación española si pretende ganar de nuevo el certamen eurovisivo, algo que no sucede desde 1969 con la canción Vivo cantando de Salomé. “Si tenía que encenderse la cámara del lado derecho, se encendía la del izquierdo. Si tenía que apagarse la luz, no se apagaba”. Barei rememora, dos años después, la “experiencia bestial” que le supuso participar en Eurovisión, a pesar de que, en un primer momento, “no estaba interesada”. También habla sobre las posibilidades de Amaia y Alfred con Tu canción y hace una porra con sus favoritos.

–¿Cómo recuerda la promoción de su candidatura en 2016? La de este año parece, a todos los efectos, mucho más salvaje.

–Hice todo lo que pude. Fui a las promociones de todos los países, excepto a Israel. Hay que aprovechar a muerte una oportunidad como esa. Es muy agotador, y en el caso de ellos me imagino que mucho más porque vienen de tres meses en Operación Triunfo con un nivel de trabajo y de exigencia muy grande. Lo están aprovechando, que es lo que tienen que hacer.

–Pero la campaña de Amaia y Alfred es mucho más grandilocuente que la que hizo usted u otros candidatos españoles anteriores, y con financiación pública.

–Sé que están todos los días en todos los lados, pero eso se suma a que vienen de un talent show, un foco muy muy muy grande.

–¿Qué le parece Tu canción, con la que van a representar a España?

–Mucha gente dirá que podría ser más eurovisiva, más pegadiza… Para empezar, ojalá Raúl Gómez, de quien soy superfan, vaya un año a representar a España, tengo muchas ganas. Es un artistazo. La canción que interpretan Alfred y Amaia es suya y es idónea para ellos. Es una canción muy adecuada a su historia, a cómo lo van a interpretar, a ese punto de romanticismo y de dulzura que tienen los dos juntos. No sé en qué puesto quedaremos, pero creo que mejor de lo que mucha gente piensa. Con una balada se exige menos porque también la escenografía pide menos. Las baladas piden una interpretación vocal muy buena, como la de Ruth Lorenzo o Pastora Soler en su momento. El foco de atención en las baladas debería recaer, como el año pasado con Salvador Sobral, mucho más en los intérpretes que en el escenario. Una canción más movida como la de Israel pide muchas más luces, movimiento, una edición mucho más rápida. En el caso de España, sí que es cierto que hay gente que no está contenta con la escenografía, siempre la hay, pero quizás no es tan importante como para otros países. Ellos son el punto importante, cantan muy bien los dos, tienen una complicidad que se ve a leguas, y eso se transmite. Lo van a hacer genial.

–La puesta en escena es siempre el foco de las críticas, en su año también. Usted hizo unas declaraciones responsabilizando a Radio Televisión Española de lo que había ocurrido.

–A Televisión española no, a personas concretas. La persona responsable que ponía en contacto a los realizadores con el equipo artístico que yo tenía sesgaba la información. La información no llegaba como debía. Cuando llegué a Estocolmo, la escenografía no era la que habíamos enviado. Son personas concretas, las encargadas, que no son las mismas que ahora.

¿La escenografía se elabora de mutuo acuerdo con el artista?

–En mi caso, no. Todas las propuestas que hice se tiraron por la borda. Fue muy muy muy difícil. De primeras te permiten volar, imaginar cosas, pero cuando propones, y ya ha pasado un mes, te dicen que no. Te quedan dos meses, vuelves a proponer otra y te vuelven a decir que no. Dos escenografías tiradas por la borda hasta que, al final, si no puedo hacer nada, pues me tiro al suelo, que fue lo que pasó. Si no puedo hacer nada de lo que estoy proponiendo, que tampoco significa ninguna locura, pues intentaré hacer algo que dependa solo de mí, con mi cuerpo. Eso es lo que hice. Para mí fue difícil, pero no por culpa de Televisión Española, sino por ciertos intermediarios.

–¿Ocurre lo mismo con el vestuario, por ejemplo?

–No no no, en todo lo demás hice lo que quise. Me llevé el equipo, el vestuario y la canción que quise. En todo eso, cien por cien libertad. Con lo único que no estuve contenta fue con la escenografía porque la información no llegó como tenía que haber llegado. Si tenía que encenderse la cámara del lado derecho, se encendía la del izquierdo. Si tenía que apagarse la luz, no se apagaba. Un montón de cosas que a otros países en el primer ensayo no les ocurría porque estaba todo tal cual lo habían mandado. En mi caso no coincidía nada. Pero en ese momento tampoco vas a montar un pollo allí.

–La elección del jurado español de este año también ha resultado polémica. Lo formarán, entre otros, dos exconcursantes y compañeros de Alfred y Amaia en Operación Triunfo, Roi Méndez y Miriam Rodríguez. Dos personas que se acaban de incorporar recientemente a la industria musical.

–No dejan de ser público y gente que se dedica a la música. En Eurovisión, la música es para el público y nadie mejor, jamás, en el mundo, que gente que escucha música para decidir quiénes tienen que ganar. Muchas veces, gente muy experta se puede fijar en ciertas cosas que a los eurofans no le importan tanto. Los eurofans son gente muy melómana a la que les encanta la música, los shows, como les pasará a Miriam y a Roi. Son gente que tiene formación, aunque nosotros los conozcamos de ahora no quiere decir que hayan empezado ayer.

–Personalmente, ¿por qué estaba interesada en participar como artista en Eurovisión?

–No estaba interesada. No era muy seguidora del festival, lo veía si me coincidía estar en casa. Pero no era eurofan, ni lo seguía todos los años. Teniendo en cuenta que soy una artista independiente, me pasaba el día enviado videoclips por si sonaba la flauta en algún sitio, buscando una oportunidad para tener más visibilidad. En ese momento, una persona que estaba trabajando conmigo en comunicación, me comento que había gente de Televisión Española que estaba buscando candidatos para ir a Eurovisión. No tenía nada que perder, envié un dosier. Les gustó muchísimo. Me llamaron y me dijeron que depende de la canción que propusiese estaría entre los seis candidatos o no. Mandé tres, les gustaron, pero creí que no era suficiente y mandé una nueva. Así salió Say Yay! Fue estar en el momento oportuno en el sitio oportuno, una constante en mi carrera.

–¿El paso por el festival repercute positivamente o no necesariamente?

–Mi caso es positivo. No solo la experiencia, que a nivel personal fue bestial, sino en el ámbito profesional también. Es el máster más grande que puedes hacer a la hora de saber cómo manejar los medios, cómo hablar, cómo tener una disciplina tan exigente durante unos meses con ensayos, cuidándote la voz. Tener esa presión y responsabilidad de hacerlo bien… No es como cualquier otra actuación, se queda ahí para la historia. Si eres capaz de aprender y de empaparte de todo te da unas tablas y una seguridad que a mí, desde luego, me ha venido increíble.

–Terminó 22ª. ¿La posición final tiene importancia o es lo de menos?

–Es lo de más en el momento, y lo de menos después. La gente se queda mucho más con cómo lo has hecho que con la posición. Pero en el momento pesa muchísimo. Yo lo pasé fatal, pedí perdón a todo el país, me sentí superresponsable. Pero, por otro lado, es que he hecho todo lo que he podido, se ha visto que he trabajado un montón, el resto no dependía de mí. El hecho de que hubiese terminado más arriba significaría que otro país hubiese quedado más abajo, al final sería igual de injusto para otro. La posición importa mucho en el momento, pero después lo que realmente importa es cómo lo hayas hecho. La gente se queda con eso, con tu energía. Lo comprobé al día siguiente, cuando estaba supertriste y todo el mundo me felicitaba. La gente me apoyó mucho más después, precisamente por haber quedado por debajo de lo que las apuestas decían, en el top 3. Es una locura porque nunca había pasado eso en España después de la actuación. Subí quince puestos de golpe. Me esperancé en el momento. Me mantuve en ese puesto durante toda la final, pero de repente vi que me iba del 3 al 22. El batacazo es enorme.

–Se dice que se fraterniza mucho con compañeros de otros países, ¿cómo recuerda esos días?

–Hicimos mucha piña y creo, por lo que me han contado, que ese año fue en exceso. De hecho, seguimos teniendo contacto, no sé si el resto de los candidatos de otros años lo tienen, pero yo sí, no sé si eso sucede siempre. Lo nuestro era muy real. Todos nos alegrábamos los unos por los otros. Éramos muy fans porque te enriquece mucho a nivel musical y se aprende mucho de otra gente. No era de cara a las cámaras, no no, por la noche estábamos todos juntos en el hotel, haciendo vídeos, cantando juntos, contándonos nuestras vidas.

–Cuando aterrizó en Estocolmo por primera vez, ¿el trato que tuvo la organización con usted fue el que esperaba?

–Me dieron todas las facilidades del mundo, me sentí muy bien. No es por nada, pero en Suecia tienen un respeto por la música tan grande que lo noté muchísimo. El cariño con el que hacían las cosas, cómo cuidaban cada detalle, que estuvieras cómodo con la escucha… Me sentí superbién tratada.

–Sin ánimo de que ejerza de gurú, ¿por qué cree que España no ha vuelto a ganar Eurovisión?

–(Suspira) Puf. Lo mismo te diría de otros países. Creo que las escenografías deberíamos de cuidarlas muchísimo más. Pienso que debería de haber mucha más libertad para el equipo artístico. Hay mucha gente que dice: “Para gastarse cuatrocientos y pico mil euros que le ha costado a España, vaya mierda de escenografía”. La gente se equivoca, ese dinero no se emplea en la escenografía. De hecho, parte de la escenografía la paga el sello discográfico, no la paga solo Televisión Española. Eso es por ser parte del Big Five, la cuota que España paga por ser parte de los cinco países que tienen acceso directo a la final. Que quede claro: no tenéis ni idea de a dónde va el dinero.

–¿Qué hay que hacer para salir vencedores?

No sé si en las escenografías debería de haber más dinero o más entusiasmo. Desde luego, en comparación con el resto de los países casi siempre se queda muy por debajo. Habría que currárselo muchísimo más. Lo demás son factores externos: la canción, que haya rifirrafes entre países, que estemos más lejos de unos países que otros…

–Una porra para el sábado.

–Para mí, top 10.

–¿Quién cree que va a ganar?

–A mí me flipa Irlanda, pero está muy abajo en las apuestas, y no lo entiendo.

–Se está hablando de Israel.

–Sí, pero creo que se va a desinflar. Israel es una de las candidatas, pero creo que no va a ganar, que se va a quedar en el top 5. A mí me gustan Austria, Irlanda y Republica Checa. Así que por mí uno de esos tres, pero creo que en realidad no va a ganar ninguno de esos (risas). Creo que va a ganar Chipre, con Fuego.

Periodista vigués. No trabaja en el Daily Planet, ha estado en el decano de la prensa nacional y ahora va A la Contra, buscando siempre la mejor opción. Colabora con Radio Marca. Su debilidad no es la kryptonita, sino la Cultura y el Deporte, pero en el buen sentido. No vive en Smallville. Su nombre no es Clark Kent, tampoco es Superman, solo es periodista.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Entrevistas

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies