¡Síguenos!

Selección

Empate a nada

Tablas entre España y Polonia (0-0) en Lublin en un partido gris de las de Jorge Vilda.

Dijo Jorge Luis Borges que España es una tierra donde hay pocas cosas, pero donde cada una parece estar de un modo sustantivo y eterno. A pesar del error que cometió al pronunciar las primeras ocho palabras, supo entender de qué forma entiende este país cada una de sus maneras. Una vez que echa a rodar el balón, España se siente en el derecho de dárselo a unos pocos que construyan un juego a una imagen y semejanza idealizada, una cuestión de historia, de enorgullecernos de algo nuestro que no sea el flamenco, la paella o Las Meninas. Del romanticismo que aún encierra tocar la pelota con el exterior o el hecho de que mientras sea tuya, no es del otro. Algo más bien lírico, pero a su vez, sumamente práctico. Ese es el fútbol que construyen Patri Guijarro y Aitana Bonmatí.

En estos partidos clasificatorios para la Eurocopa de 2021 que ya ha jugado la Selección, hemos tenido la oportunidad de ver cómo Aitana y Patri tienen varios instantes de genialidad por encuentro, momentos en los que se adueñan del tiempo para enseñarnos su abanico de habilidades. He visto a pocas jugadoras tratar la pelota como lo hacen ellas. Por sus cabezas todo pasa más deprisa, ven lo que nadie ve, se adaptan al medio y al espacio y se balancean por todo el campo hasta que deciden que lo mejor es acelerar el paso y comandar el ataque. Esa es la forma que tienen de confirmarle a las de enfrente, que se juega a lo que ellas decidan. Y digo esto justo después de que haya terminado un partido donde no han tenido tanto protagonismo, pero es que son de esas jugadoras que hay que saber cuando tienen un mal día, porque España lo nota. Y mucho.

Hubo un tiempo en el que España saboreó las mieles del éxito futbolístico cuando Luis Aragonés le comentó a Xavi que no podía limitarse solo a dar pases. Con Aitana y Patri pasa exactamente lo mismo, crecen exponencialmente cuando se las deja libertad absoluta para tomar decisiones más arriesgadas. Hoy estuvieron más maniatadas, perdieron un poco el norte con tanto cambio de posición y España careció de lucidez y del mapa hacia el tesoro.

Polonia no opuso demasiada resistencia a entregarle el balón a España. La estrategia era esperar a un robo y castigar la espalda española saliendo en velocidad confiando siempre en la clarividencia de Ewa Pajor. La Selección se puso el mono de trabajo y entendió por dónde iba a venir el peligro. Corredera y Leila, muy atentas en las coberturas, se solidarizaron con la causa de Mapi y de Irene Paredes, especialmente concentradas en anular todas las intentonas polacas que se produjesen por el centro. Cuando España se coordinaba y subía las línea de presión, Polonia mostraba dudas y enseñaba las costuras. Sin embargo, el dominio no se tradujo en ocasiones claras, España no ganó nada durante la primera parte, pero tampoco sufrió heridas.

 

 

España dominó el resto del encuentro, pero faltó contundencia y algo de velocidad para dinamitar el muro polaco. Polonia se conformó con lo que España ofrecía y esperó a que pasasen lo minutos para firmar el empate como si fuese un pacto de no agresión. España se aburrió de atacar por el centro y eché en falta más dinamita por las bandas, algo que en los últimos partidos nos había dado muchas alegrías. 

Hoy, ante Polonia, hemos asistido de nuevo al reiterativo alzamiento del pase horizontal en un equipo comandado y dirigido por una filosofía tradicional, en la que siempre confiamos y a la que siempre esperamos volver a ver porque nos trae muy buenos recuerdos. Y en medio del alboroto que genera el debate entre un fútbol directo o estético que pensaba que ya habíamos superado, Aitana y Patri, el futuro de este equipo, no se decantan por ninguno, se limitan a poner su talento en favor de la causa de España, síntoma de inteligencia y prueba fehaciente de que ambos sistemas pueden ser compatibles si se tienen jugadoras lo suficientemente inteligentes como para usar un registro u otro según lo requiera el encuentro. España fue diferente cuando ellas tuvieron frescura, tanto en la cabeza, como en las piernas, por eso pido que no se las maree tanto, que jueguen más juntas y que nos arriesguemos a ver qué son capaces de sacar de la chistera. Estoy convencida de que si las dejamos a su aire, España convertirá estos soporíferos empates en victorias que no interrumpan los halagos que cosechamos desde que terminase el Mundial.

Ficha técnica:

0 – Polonia: Katarzyna Kiedrzynek; Aleksandra Sikora, Sylwia Matysik, Malgorzata Mesjasz, Paulina Dudek; Gabriela Grzywinska, Patrycja Balcerzak, Natalia Chudzik; Ewelina Kamczyk (Adriana Achcinska, min. 81), Dominika Grabowska (Martyna Wiankowska, min. 61) y Ewa Pajor (Agnieszka Winczo, min. 71).

0 – España: Sandra Paños; Marta Corredera, Irene Paredes, Mapi León, Leila Ouahabi; Virginia Torrecilla, Patri Guijarro (Ángela Sosa, min. 67), Alexia Putellas; Aitana Bonmatí (Lucía García, min. 55), Mariona Caldentey (Andrea Falcón, min. 79) y Jenni Hermoso.

Árbitra: Frida Nielsen (DIN). Amonestó a Kiedrzynek (min. 14), Paredes (min. 66), Wiankowska (min. 86) y Grzywinska (min. 88).

Incidencias: partido correspondiente a la fase de clasificación para la Eurocopa femenina de 2021 disputado en la ciudad polaca de Lublin ante 7.528 espectadores

Periodista. Intento de guionista, así que escribo mucho, aunque no siempre bien. Si suena Ella Fitzgerald, mejor. Deporte. Cultura. Viajes. Me bato en duelo con cualquiera por defender a Batman y 'La La Land'. Viví dos años en Buenos Aires y por eso tengo mucha paciencia. Subdirectora de A La Contra. Emperatriz de la batcueva.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Selección

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies