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Cazorla, en el España-Rumanía. Rodrigo Jiménez /EFE

La pizarra

España-Rumanía: vuelve el media punta

Robert Moreno planteó un 4-4-2, con Cazorla en medio campo como cuarto centrocampista, dejando la punta a Morata y Gerard Moreno para cargar el área constantemente,

Rumanía, como tres días antes Malta, no fue más que un débil sparring con el que hacer probaturas. Los rumanos son un equipo muy joven, la mayoría de sus nuevas estrellas formaban este verano el equipo que llegó a semifinales en la Eurocopa Sub-21, pero aún son jugadores de segundo o tercer nivel. Puscas, su delantero centro, juega en el Reading de la segunda división inglesa; Hagi, el hijo del mítico Maradona de los Cárpatos, juega en el Genk, noveno clasificado de la liga belga… Y ese es el listón.

Ante semejante potencial en contra, Robert Moreno planteó un 4-4-2, con Cazorla en medio campo como cuarto centrocampista, dejando la punta a Morata y Gerard Moreno para cargar el área constantemente, ya que tanto Carvajal por la derecha como Gayá por la izquierda iban a actuar como auténticos extremos todo el partido. La novedad táctica volvía a ser esa vuelta al 4-4-2 con un media punta que enlazase y cosiese los ataques de La Roja, papel que ya habían interpretado Ceballos y Fabián en alguna ocasión con mayor o menor acierto. Como ocurriese ante Malta, las probaturas funcionaron con bastante éxito, pero el potencial del rival deja las conclusiones en stand by y deben confirmarse ante equipos de mayor pedigrí

Cazorla dominó el tempo del partido a su antojo, dándole a los ataques la velocidad justa y sabiendo aprovechar la tremenda desincronización defensiva de los rumanos, quienes asentados sobre un 4-2-3-1, mandaban a la presión alta a su punta y sus 3 volantes, a los que acompañaban su doble pivote, pero a los que nunca seguía su defensa adelantando su posición, dejando un espacio tremendo a la espalda de ese doble pivote y por delante de su línea de cuatro defensores, espacio por el que tanto Cazorla como Fabián aprovechaban para articular la salida limpia desde atrás de La Roja.

Todo esto ocurrió en los primeros 45 minutos, que fueron los únicos que se jugaron a ritmo de partido de competición. La segunda parte, y con 4-0 en el marcador, fue un canto al aburrimiento, con España jugando a ritmo pausado en un puedo y no quiero y Rumanía intentando poner cara en un quiero y no puedo.

El partido dejó buenas sensaciones en jugadores como Gerard Moreno, que parece se ha subido al tren de esta Selección y de un Morata tremendamente trabajador, pero volvió a dejar dudas en cuanto al ritmo de jugadores como Busquets o la fiabilidad defensiva de Iñigo Martínez, dudas que por lo que se ve ya no solventará Robert Moreno y sí Luis Enrique.


Uno por uno


Kepa: Partido muy cómodo del portero del Chelsea; eso sí, paradón en la única ocasión rumana.

Carvajal: Jugó en una posición muy adelantada ayudando muchísimo en la presión tras perdida, pero le faltó calidad en los centros y los pases, donde se echó en falta algo más de temple.

Ramos: Un día más en la oficina. El capitán, en un partido tan plácido, apenas su aportó nada al juego, si acaso tranquilidad en la salida del balón.

Iñigo Martínez: Técnicamente es un central de calidad, pero comete muchos errores defensivos y ante Rumanía no fue la excepción. De lo más flojo del partido y el que más dudas genera. Viendo el rendimiento de Llorente, Hermoso y la edad de Albiol, la opción de Gabriel Paulista empieza a ser evidente.

Gayà: Fue el dueño de la banda izquierda. Aportó descaro y buen toque en los centros. Un claro competidor para Alba en esa banda.

Sergio Busquets: Sobrado de calidad, su fútbol de ritmo lento, de toque corto y cercano en triángulos de apoyo, ayudó a dominar el control del partido, pero no mezcló con los continuos desmarques en ruptura que le ofrecían Gerard y Morata.

Saúl: Le puso trabajo, presencia y kilómetros al partido. Ayudó mucho en la presión y recuperación del balón. Partido oscuro pero eficaz.

Fabián: Volvió a demostrar que entiende el juego y los partidos, supo buscar siempre los espacios para recibir dañando la defensa rumana. Un gran futbolista que crece y gana peso en esta selección sin hacer ruido.

Gerard Moreno: Teóricamente partía desde la derecha, pero actuó como doble punta junto a Morata. Al igual que ante Malta, Gerard estuvo muy móvil y acertado en los desmarques, pero hay que verle ante defensas de verdad; de momento parece claro que su opción comienza a tener peso.

Morata: Morata en Morata, o sea, trabajador, persistente y luchador, pero esta vez sin gol. Se entendió bien con Gerard en esa doble punta y se postuló como posible 9 de está selección, pero al igual que el del Villarreal, hay que verles ante equipos con más enjundia.

Cazorla: Por clase sin duda el mejor sobre el campo y sin duda el rey ante equipos tan pobres como Malta o Rumanía. Su único problema es saber si su físico le permite jugar partidos ante equipos como Alemania, Francia o Inglaterra, donde el balón no lo tenga siempre él y si tenga que volver para defender.

Oyarzabal: Salió frío y torpón, tuvo tres ocasiones claras de marcar que desperdició para luego cerrar el marcador con un buen remate desde fuera del área, la más difícil.

Albiol: Jugó 30 minutos en un lago de aguas tranquilas. Partido cómodo.

Alcácer: Es un ratón de área y sabe sacar petróleo de cualquier balón perdido. Por fútbol no parece que pueda ser titular, pero sin duda es el que más gol tiene de todos los delanteros.

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