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Música

Eurovisión: 63 años de historia de un espectáculo de masas

Es el programa televisivo que ha sido retrasmitido durante más tiempo ininterrumpidamente en todo el mundo. España lo ganó dos veces, y con polémica.

Eurovisión es el programa de televisión que ha sido retrasmitido durante más tiempo ininterrumpidamente en todo el mundo. Desde 1956, el festival ha sido programado cada año. Incluso en 2015 recibió el premio récord Guiness a la competición musical más longeva del planeta. Hasta la fecha, se han celebrado 62 ediciones, la última en Kiev, capital ucraniana. La gala de 2018, la número 63, tendrá lugar hoy 12 de mayo en Lisboa, capital de Portugal, el vigente campeón del certamen con la canción Amar pelos dois, del músico portugués Salvador Sobral, una balada compuesta por su hermana Luísa.


INICIOS DEL FESTIVAL


La idea de organizar un concurso de canciones surgió, concretamente, en 1955 en Mónaco, de la mano de Marcel Bezençon, entonces presidente de la Unión Europea de Radiodifusión (UER). Inspirado en el Festival de San Remo, organizado por la ciudad italiana desde 1951, primeramente fue concebido como un experimento de televisión en directo para mejorar las redes de telecomunicación del continente. El programa, al principio, fue fecundado como Eurovision Grand Prix, aunque con el paso del tiempo las palabras “Grand Prix” dejaron de usarse y, finalmente, el Festival de la Canción se ha conocido popularmente como Eurovisión.

La primera edición se realizó en Lugano, en 1956. Aquella competición la ganó Refrain, de Lys Assia, que representó al país de casa, Suiza. En el primer año, solo participaron siete países, cada uno con dos canciones (primera y única vez que sucedió): Alemania Occidental, Suiza, Francia, Luxemburgo, Italia, Países Bajos y Bélgica. España se incorporó en 1961. Desde entonces, ha participado en todas las ediciones sin excepción, y desde 1999 forma parte del Big Five. El grupo de los cinco grandes incluye a los cinco países que más aportan económicamente a la UER y, por lo tanto, tienen el privilegio de acceder directamente a la ronda final sin pasar ronda previa alguna. La existencia del Big Five ha provocado cierto desagrado entre el resto. Además de España, también están Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.

Por Eurovisión han pasado artistas de la talla de Abba, Albano y Romina, France Gall, Celine Dion, Bonnie Tyler, Olivia Newton John o Dulce Pontes. También músicos españoles como Julio Iglesias, Raphael, Mocedades, Paloma San Basilio o Massiel. Desde entonces, más de 50 países han participado al menos una vez. Irlanda es el país que más veces ha ganado el festival, 7. Por detrás están Suecia, con 6, y Reino Unido, Francia y Luxemburgo, con 5.

El grupo Abba dio la primera victoria a Suecia, en el Festival de Eurovisión de 1974.

El grupo Abba dio la primera victoria a Suecia, en el Festival de Eurovisión de 1974.


SISTEMA DE VOTACIÓN


En 2016, por primera vez, Eurovisión implantó dos bloques diferenciados en el sistema de votación. Hasta entonces, el voto del jurado profesional de cada país era unificado al de los telespectadores. Cada país tenía una única votación: del 1 al 8, 10 y 12, la máxima puntuación. La votación de cada nación estaba unificada. Pero desde hace dos años, el voto se divide en dos. Por un lado, los portavoces de cada país anuncian el veredicto de los jueces al estilo tradicional. Después de que el resto de los países, en total 42, haya hecho lo propio, es el turno del público. En este caso, los candidatos no perciben una votación del 1 al 12, sino la suma global. Así, una canción puede percibir 20, 60 o 200 puntos. De esta manera, el festival ha logrado generar mayor incertidumbre y emoción hasta el final de la noche, pues lo que antes era previsible ahora puede convertirse en todo lo contrario. Se trata de un sistema de votación que, como es habitual ante cambios revolucionarios, ha encontrado benefactores, pero también opositores.

Sin ir más lejos, en 2016, se empezaron a notar los cambios que esto supondría. Al final de la ronda de votaciones de los expertos, Australia (país invitado) ocupaba el primer lugar con 320 puntos y Ucrania era segunda con 109. Una diferencia de 211 puntos que no fue suficiente para hacerse con la corona. El televoto concedió 323 puntos a la candidatura ucraniana y 191 al país oceánico. Ucrania dio la vuelta al marcador y se proclamó vencedora. Lo más parecido a una gran remontada de fútbol. Haciendo un símil, podría decirse que con Ucrania y Australia ocurrió lo mismo que entre las selecciones de España y Malta en el partido de vuelta de clasificación para la Eurocopa en 1983, que dio la vuelta a la eliminatoria con un histórico 12-1.


SOLO DOS VICTORIAS: MASSIEL (LA POLÉMICA CON SERRAT) Y SALOMÉ


Que Eurovisión es una competición con clara influencia política es un secreto a voces, y no solo en el sistema de votación, aunque esto no supone ningún misterio. En 1968, La la la, del Dúo Dinámico, Tirititero, de Joan Manuel Serrat y Nos falta fe, de Juan y Junior, compuesta por Juan Pardo y Antonio Morales, fueron las tres canciones finalistas para representar a España en la edición de ese año. Televisión Española eligió La la la, pero interpretada por Serrat, cuyo propósito era cantar en catalán. Pero el gobierno, presidido entonces por el general Francisco Franco, se negó a que la actuación se hiciese en otro idioma que no fuera el español. Por tanto, Serrat fue apartado de la candidatura (no volvería a actuar en un programa de TVE hasta 1974). El sustituto escogido fue Massiel, que se encontraba de gira en México y se aprendió la canción en aproximadamente dos semanas. Finalmente, La la la condujo a España a la primera victoria en el certamen. Acabó en primer lugar con 29 puntos.

Joan Manuel Serrat estuvo a punto de ir a Eurovisión en 1968, año en que ganó Massiel | RTVE

Joan Manuel Serrat estuvo a punto de ir a Eurovisión en 1968, año en que ganó Massiel | RTVE

Al año siguiente, 1969, Eurovisión se celebró en el Teatro Real de Madrid (Salvador Dalí diseñó el cartel del evento), donde ocurrió algo inédito. Se produjo un inaudito empate a 18 puntos entre las cuatro canciones enviadas por España, Gran Bretaña, Holanda y Francia, lo cual generó una de las polémicas más sonadas en la historia del festival. Vivo cantando, de Alcalde y Ceratto, interpretada por Salomé, fue el tema español que sonó aquel sábado 29 de marzo. La edición del año siguiente se sorteó entre los cuatro y, finalmente, se celebró en la capital holandesa de Ámsterdam. Algunos países como Austria, Finlandia, Suecia, Noruega o Portugal intentaron boicotearlo. Para evitar que se volviese a repetir el incidente de 1969, se dictó un reglamento que establecía que ante un posible empate entre dos canciones, el jurado volvería a votar, esta vez a mano alzada.


AUDIENCIAS: ÚNICO EVENTO QUE HACE COMPETENCIA AL FÚTBOL


Las audiencias en España se empezaron a medir en 1992. Hace 26 años, Serafín Zubiri finalizó en 14ª posición ante la atenta mirada de 3 millones de espectadores, el 25,4% de share, que tenían sintonizado La 2 de TVE. Desde 1993, y de manera constante, Eurovisión se emitió en La 1. Aquel año, fue visto por 5,1 millones de personas y un considerable 42,2% de cuota de pantalla.

Sin embargo, la edición que marcó un hito en la historia de la televisión española fue la de 2002, con la canción Europe’s Living a Celebration, interpretada por Rosa López. El festival fue visto por una media de 12,7 millones de espectadores y obtuvo el 80,4% de share. 8 de cada 10 personas que estaban viendo la televisión en España en aquel momento escogieron la gala de Eurovisión. Fue el programa televisivo más visto de la historia de nuestro país hasta el 11 de julio de 2010. Aquella noche, más de 15,6 millones de españoles siguieron la prórroga de la final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica. El 85,9% de la audiencia estuvo pegada al televisor durante los últimos 30 minutos del Holanda-España. El partido registró una audiencia de casi 14 millones de personas y el 82,9% de cuota de pantalla entre las tres cadenas que lo emitieron (Telecinco, Canal + y Canal + Liga).

Desde entonces, solo las ediciones de 2003 y 2008, con Beth y Rodolfo Chikilicuatre respectivamente, han conseguido acercarse mínimamente. En el año de Beth, la audiencia fue de 8,7 millones de espectadores (58,4% share); mientras que en el de Chikilicuatre, 9,3 millones de personas (59,3% share) se reunieron frente al televisor. La de 2017, con Manel Navarro como representante español, fue la menos vista en los últimos 23 años, con aproximadamente 3,9 millones de testigos (27,2% de cuota de pantalla).


ANTERIORES TRIUNFITOS


Amaia Romero y Alfred García, representantes de España en Eurovisión 2018 | @eurovision_rtve

Amaia Romero y Alfred García, representantes de España en Eurovisión 2018 | @eurovision_rtve

Amaia Romero y Alfred García, con Tu canción, son la sexta candidatura española formada por concursantes de Operación Triunfo. La ya mencionada Rosa López fue la primera, en 2002, en la gala de Tallin, Estonia. Estuvo acompañada por Gisela (que representó a Andorra en 2008), Geno Machado, David Bisbal, Chenoa y David Bustamante. Al final de las votaciones, quedó en séptimo lugar con 81 puntos.

Beth Rodergas interpretó Dime un año después de que lo hiciera Rosa. Esta vez, en Riga, Letonia, quedó en octava posición, un puesto por debajo del logrado en 2002, pero con los mismos puntos en el marcador. En 2004, un nuevo concursante de Operación Triunfo fue elegido para ir a Eurovisión en la ciudad turca de Estambul. Le tocó a Ramón del Castillo y el ritmo latino de Para llenarme de ti. Terminó en décimo lugar.

Cinco años tuvieron que pasar para que un triunfito volviese a ondear la bandera de España en el concurso musical. En 2009, Soraya Arnelas, cuatro años después de salir del talent show, cantó La noche es para mí en Moscú, Rusia. La cacereña cosechó el que es, hasta ahora, el peor resultado de un exconcursante de Operación Triunfo en Eurovisión: 23ª clasificada (antepenúltima). Edurne, que participó en Operación Triunfo en 2005 con Soraya, acudió a Viena en 2015 con Amanecer. El resultado no fue mucho mejor que el de su compañera, pues finalizó en 21º lugar de 27 participantes, con tan solo 15 puntos.

Periodista vigués. No trabaja en el Daily Planet, ha estado en el decano de la prensa nacional y ahora va A la Contra, buscando siempre la mejor opción. Colabora con Radio Marca. Su debilidad no es la kryptonita, sino la Cultura y el Deporte, pero en el buen sentido. No vive en Smallville. Su nombre no es Clark Kent, tampoco es Superman, solo es periodista.

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