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Real Madrid

Fabián Ruiz, un todocampista para el Real Madrid

Tras el título de mejor jugador de la última Eurocopa sub21 ganada por España y con una gran temporada en Italia a sus espaldas, Fabián Ruiz colecciona novias.

El hoy centrocampista del Nápoles apareció en la Primera División española en un Betis con Juan Merino como entrenador. Era la temporada 2015-16 y lo que nos encontramos fue a un larguirucho volante de juego técnico y físico frágil. Pero Fabián Ruiz Peña (Los Palacios, 1996) no siempre fue así. Con 14 y 15 años el ex bético tenía otro perfil muy diferente, pertenecía a ese grupo de jugadores de moda tras los triunfos del fútbol de posición y posesión. Aunque cueste creerlo ahora, el andaluz era uno más de esos centrocampistas bajitos, todos muy habilidosos con físico de mediapuntas, al estilo Xavi, Iniesta, Cazorla o Silva. Pero entonces llegó el estirón, uno tremendo, el primero de ellos, que elevó al bético hasta los 189 centímetros.

Con ese cambio en su constitución no le quedó más remedio que reconducir su fútbol. La técnica, la habilidad y la visión de juego estaban ahí. No obstante, el recipiente había cambiado. A partir de entonces todas esas cualidades estaban dentro de un jugador con un físico dominante. Fabián tenía que educar su fútbol a su nueva fisonomía.


Setién y Ancelotti para dar el otro ‘estirón’


Con la llegada de Quique Setién, Fabián alternó la posición de medio centro posicional con la de volante, brillando en el fútbol de toque y posesión característico del santanderino. Además de un gran control del juego para el inicio de la jugada, el Míster, adivinó en él un potencial tremendo cerca del área, lo que le daba la opción de adelantarle hasta la media punta. Su gran año junto al técnico santanderino no pasó desapercibido para los grandes clubes españoles y del resto de Europa. Con esa gran termporada como referencia, lo fichó el Nápoles. Pese a todo, su fútbol todavía estaba por definir y no contaba con la trayectoria necesaria como para encasillarlo en una única posición. Nada más llegar a Nápoles, los tifosi advirtieron en él a la mejor réplica de Jorginho.

Sarri y el brasileño habían partido hacia Londres, el hueco para un medio centro quedaba libre y Fabián iba a caer en manos de Carlo Ancelotti. A sus espaldas, carga el italiano con un largo historial reconvirtiendo interiores o mediapuntas en mediocentros posicionales dominantes (véase Pirlo, Kroos o Seedorf). Para sorpresa de muchos, Carletto optó por adelantar su posición como tercer hombre más ofensivo del equipo. Cuando muchos le esperaban en posición de ‘5’, Ancelotti lo acercó al ’10’, con el fin de aprovechar su capacidad de llegada y su gran golpeo al balón.

En San Paolo como en el Villamarín, al final, ha vuelto a compartir ambas posiciones, pero si por algo ha brillado, es como un box to box con una tremenda llegada al gol. Fabián es de ese tipo de jugadores que, jueguen en la posición que jueguen se adaptan al trabajo a realizar, ya sea como volante o en un doble pivote. Su polivalencia y su sentido del juego es algo cada vez más apreciado en el fútbol actual, por la cantidad de variantes tácticas y recursos técnicos que otorga a sus entrenadores. Hablamos de un futbolista capaz para ser un volante con dos perfiles, pudiendo jugar de interior a dos alturas diferentes. Una más cercana al inicio de la jugada como hizo con la sub21, y otra más cercana al media punta, como estamos viendo en la selección de Robert Moreno.

Con Fabián estamos ante un jugador sin duda diferente, un talento que por cualidades no se le atisba el techo y del que, al menos yo, no me atrevo a especular hasta dónde puede llegar. Los cambios físicos durante su etapa de formación, no olvidemos que tiene 23 años, le han hecho subir y bajar alturas en su posición en medio del campo, pasó de ser uno de esos “10” bajitos, técnicos, ágiles y rápidos en la conducción, a pegar el estirón y pasar a jugar de “5” (le llegaron a apodar como el Busquets verdiblanco) y ahora ser un “8” de muchísima llegada al gol, o sea es un jugador que puede jugar en las 3 posiciones del centro del campo con absoluta solvencia.


Imprescindible en la Selección


Ayer le vimos jugando como ese interior de apoyo en la creación pero que intenta descolgarse entre líneas para ayudar en la circulación del balón y que busca llegar a la frontal del área donde su golpeo le convierte en un peligro constante de gol. Una amenaza desde fuera del área que en estos tiempos tiene un valor incalculable.

A mí, el Fabián que estamos viendo en este inicio de temporada, sobre todo por su dominio posicional y también por su físico (no hablo de potencial, que se me entienda la comparación por favor) me recuerda al alemán Michael Ballack, el centrocampista alemán capaz de hacer de todo en medio campo y hacerlo bien, igual sacaba el balón desde atrás en la base de la jugada, que organizaba el juego, filtraba pases decisivos o anotaba goles.

No es de extrañar que los grandes hayan puesto sus ojos en él. En clave Real Madrid, ante Suecia vimos, al igual que en la Eurocopa sub21, como se entiende con Ceballos y como jugaría con un futbolista como Casemiro detrás de él- ayer Rodri-. Vimos como supo crear espacios para las subidas de Carvajal, y como se entendió con el lateral blanco. Puede que el sueño de Zidane sea Pogba para “su” medio campo, pero el centrocampista español puede convertirse en una opción igual de competente en lo deportivo y mucho más asequible en lo económico. 

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