¡Síguenos!
Infantino I CORDON PRESS

Fútbol

Claves para entender el fair play financiero

¿Sabemos lo que es el fair play financiero? Estas tres palabras vuelven a estar en boca de todos desde la revelación de Football Leaks que salpica a PSG, City y UEFA.

Las nuevas revelaciones de Football Leaks han vuelto a sacudir el mundo del fútbol. Si hasta la fecha todas las filtraciones habían sido graves, las de esta última semana lo son especialmente. Que un equipo incumpla el fair play financiero hace tiempo que dejó de ser noticia, sin embargo, lo que realmente llama la atención es que lo haga bajo el consentimiento de la UEFA.

Según las publicaciones de Der Spiegel y Mediapart, tanto Michel Platini como Gianni Infantino encubrieron el dopaje financiero de Paris Saint Germain y Manchester City. Ambos clubes, “descaradamente controlados por gobiernos autoritarios de estados del Golfo Pérsico”, recibieron una generosa inyección de 2.700 y 1.800 millones de euros, respectivamente, para aumentar su margen adquisitivo en el mercado de fichajes. Esta financiación “fraudulenta” se realizó a través de “contratos ficticios de patrocinio” de entidades estatales. La UEFA tranquilizó a PSG y City asegurándoles que todo “se arreglaría sin problemas”. Aludían a “razones políticas”.

 

 

 

Motivaciones políticas aparte, estos son, en clave pregunta-repuesta, algunos de los puntos fundamentales para entender el fair play financiero y el tsunami que ha provocado en París, Manchester y Nyon.


¿Qué es el fair play financiero?


El fair play financiero son una serie de reglas de juego limpio estipuladas por la UEFA para que los clubes de fútbol profesional no gasten más de lo que ingresan. Un mecanismo pensado para limitar las pérdidas económicas de los equipos. También está planteado para evitar que los clubes cometan despilfarros que, a la larga, comprometan su futuro. Es, en definitiva, como establece la UEFA: una herramienta para “mejorar la salud financiera de los clubes europeos”.


¿Cuándo y por qué surge?


Entró en vigor en el año 2011. Surge como respuesta a la deuda galopante que, a comienzos del siglo XXI, acumularon muchos clubes europeos, algunos con riesgo serio de quebrar, tras realizar inversiones en fichajes que estaban completamente alejadas de su realidad económica. A día de hoy, ya se puede decir que el fair play financiero está siendo todo un éxito: desde su implantación, la ganancia conjunta de los equipos europeos asciende a 600 millones de euros, unas cifras muy diferentes a las de antes de 2011, cuando los clubes acumulaban un total de 1.700 millones de euros en pérdidas.


¿Cuándo se incumple?


En la última reunión de la Asociación de Clubes Europeos (ECA), se acordó que los clubes no podrían gastar más de 100 millones de euros con respecto a sus ingresos. Además, todos los conjuntos que accedan a competiciones europeas deberán acreditar que no tienen ninguna deuda con otros equipos, futbolistas o autoridades tributarias. De esta forma, se busca una mayor transparencia en un deporte que cada año mueve cifras astronómicas de dinero… que no siempre están a la vista de todos.


¿Cómo lo incumplieron PSG y City?


En ambos casos, mediante contratos de patrocinio absurdamente inflados. Estos contratos provenían de entidades estatales de Qatar y Arabia Saudi. Un ejemplo: el PSG, en el año 2012, recibió 215 millones de euros procedentes de un organismo público: la Oficina de Turismo de Qatar. No hay que tener un master en finanzas para sospechar, aunque sea sólo un poco, de un movimiento de este tipo… Y he aquí el quid de la cuestión, hacer pasar por un ingreso lo que en verdad es una donación.


¿Cuáles son las consecuencias de incumplirlo?


Las consecuencias de incumplir el fair play financiero, en los casos concretos de Paris Saint Germain y Manchester City, podrían ser muy graves. La amenaza de la expulsión en Champions League sobrevuela por el Parque de los Príncipes y el Etihad Stadium. En 2014, ambos equipos fueron sancionados con una multa de 60 millones de euros cada uno por violar el fair play financiero. La cifra, a esos niveles, era una nimiedad. En aquel momento, a diferencia de lo que le sucedió a Málaga o Milán, aunque el club italiano consiguió que el TAS revirtiese la situación, la suspensión en Europa ni se planteó. De volver a ser sancionados, que es lo más lógico, el PSG, entre otras cosas, se vería en la obligación de vender a alguna de sus estrellas para equilibrar sus cuentas y ajustarse a la normativa vigente.

Los directores deportivos de todos los clubes con dinero de Europa ya han tomado nota. Aunque antes tendrán que hacer números. Las cosas han cambiado y ya no todo vale.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Fútbol

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies