¡Síguenos!
Fernán Gómez, en El Fenómeno, la historia (casi) de cada verano.

Periodismo

¿Cómo no lo hemos fichado antes?

Necesitamos caras nuevas y los periódicos deportivos nos dan lo que les pedimos.

Just gonna stand there and watch me burn
But that’s alright, because I like the way it hurts
Just gonna stand there and hear me cry
But that’s alright, because I love the way you lie
I love the way you lie

Te levantas por la mañana y piensas, ¿a ver a quién hemos fichado hoy? Abrir cualquier diario deportivo en los meses de verano es meterse en un mundo de fantasía en el que los nombres aparecen y desaparecen sin ningún rubor, cada mañana al menos un nombre distinto, todos ellos siempre aliñados por los culebrones que durarán todo el verano, son ya muchos veranos leyendo a diario sobre Neymar, Mbappé, Griezmann, Ramos… pero claro, necesitamos caras nuevas y los periódicos deportivos nos dan lo que les pedimos… para tenernos entretenidos… y ¡porque de algo hay que vivir!

El aburrido lector se ha acostumbrado a este baile de nombres y ya forma parte de nuestro verano, de nuestras conversaciones de piscina, como el Tour de Francia o nuestro Rafa ganando en París. El lector, cualquiera de nosotros en este caso, en vez de preguntarse qué hay de verdad en el nombre del día, lo que hacemos es pinchar en todos las noticias relacionadas con el nuevo fichaje, que son muchas, enlaces que nos explican que vamos a fichar al nuevo Messi, al nuevo Varane, e incluso, al nuevo Vinicius, ¡como si Vinicius ya fuese viejo!

Ese día aprendemos mucho sobre el nuevo crack, leemos lo dura que fue su infancia, lo que hizo con su primer sueldo, aparece su novia en bikini y terminamos con un vídeo de un par de minutos con los highlights del crack del día en la liga de cadetes de su país… ¡Madre mía!, impresionante, magia pura… ¿Cómo no lo hemos fichado antes? ¿Y solo vale 65 millones? Y es justo ahí cuando aparece ese amigo experto que todos tenemos que te dice que él ya lo veía venir, y que en el Campeonato de África Infantil ya se le notaban maneras…

Nadie se pregunta qué hay de cierto en la noticia, si de verdad hay algún acercamiento entre clubes, ni siquiera si dicho nombre encajaría en la plantilla o en el juego del equipo que le va a fichar ese día, solo ese día… el chico podrá forrar la pared de su casa con la portada del periódico mientras sus minutos de fama se terminan, porque al día siguiente aparecerá otro jugador igual de bueno, igual de necesario, con una infancia aún más dura y una novia en bikini.

Por otro lado, nadie espera que la prensa se disculpe cuando el chico, si tiene suerte, termine fichando por un equipo de la segunda división de la liga belga. Y si por cosas del destino, el chico termina fichando por el equipo en cuestión (las coincidencias existen), el titular en mayúsculas de “como adelantó X” no falla, de las otros 80 presuntos fichajes no se acuerdan… ni nos acordamos, en el fondo nos encanta que nos mientan.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Periodismo

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies