¡Síguenos!

Opinión

Florentino ha rejuvenecido diez años

Pérez llegó al Madrid para esto. Estas sí son las presentaciones que motivan al madridismo y provocan la risa floja a nuestro entrañable mandamás.

Florentino sigue siendo ese hombre que consiguió la presidencia del Madrid con un cheque de diez mil millones de pesetas en el bolsillo de su chaqueta. Se le veían más los ceros a la derecha del uno que el color gris del traje, y los socios pensaron que el tío Gilito se había reencarnado en ingeniero de caminos. Lorenzo Sanz, a pesar de la Octava, no tuvo posibilidad, el madridismo creía que era más difícil el luso que la Novena (y además tenía más mérito).

El nuevo mandatario siguió con las inyecciones en vena de la afición. Beckham, Zidane, Ronaldo Nazario… Nada era imposible para un Florentino que ni sabía de fútbol ni necesitaba saber. Le bastaba con servirse una escalera de color en cada partida de póker y poner un cazo para recoger las fichas. Pero cayó en la trampa del que se siente ganador compulsivo, el importante (sin duda) era él, y ni hacían falta entrenadores en chándal (¡Ay Vicente, si hubieras vestido como Lippi!) ni capitanes con algo de furia y muchos años de historia.

Y aun así le siguió yendo bien hasta que ya no pudo ser. Cuando abusas de exprimir las edades, te da igual que sea Floro que Sacchi, o te piensas que es indiferente rodear al galáctico de Pavones que de desclasificada clase media (lo cual es bastante Gravesen), la cruda realidad del señor resultado te pone en tu sitio. Florentino se marchó y dejó el Madrid a su suerte.

No podemos decir que su salida mejorase las cosas, más bien las empeoró, y después de una Asamblea donde había más gente que sillas y menos compromisarios que socios que así se denominaban (afortunadamente lo ridículo va rápidamente a la parte del cerebro que saca la basura), Florentino volvió. Y lo hizo como llegó, dando a la manivela del galáctico: Cristiano y Kaká, y a reverdecer la adrenalina en la vena del madridismo.

El presidente les presentó en loor de multitudes. Si Figo y Beckham eran sus hijos deportivos, Cristiano y Kaká se convertían en sus nuevos estandartes. Callejón, Albiol, Xabi y Arbeloa, eran cosa de Valdano, pero los nuevos galácticos, esos, la sonrisa del jefe.

Todo cambió con la llegada de Mou. Con él la estrella era el entrenador, y yo no sé qué ojitos le pondría el de Setubal a Florentino, pero todo giró de repente. “Hombres antes que nombres”, rezaba, por aquel entonces en el cuaderno del luso. Mourinho tenía que demostrar que era mejor que Valdano y que además lo hacía con menos dinero. La condición, aquí ficho yo y los demás a aprender.

Y Florentino pareció perder el gusto por lo que más le gustaba, la caza del galáctico en verano. Cuando el portugués nos dejó con diez de higos, James fue un aperitivillo y ya está. Algunos moratones después, Florentino se encontró con Zidane de entrenador y éste le acostumbró tanto a ganar que volvió a pensar lo mismo que en sus primeros años de presidente, los jugadores no se gastan, si prescindes de quien sea (aunque se llame Cristiano) no pasa nada y también desde las galaxias se ve el techo del Bernabéu. Hay que ponerlo bonito.

Presentar a Lunin, Odriozola, Mariano y Vinicius es para Florentino como para la Presyler comerse una chocolatina en una gasolinera en vez de un Ferrero Rocher en un casoplón de La Finca. Tampoco Courtois daba juego para llenar el Bernabéu, ni nadie lo pretendía, que conste.

Hasta el día de hoy. Por fin Florentino ha rejuvenecido diez años. Su cara era la misma de un niño al que le regalas su primera bicicleta, y además sin ruedines. El presidente dormirá abrazado a la foto de Hazard y esto seguramente será más verdad que lo de que el belga quería jugar en el Madrid desde chiquitito.

Pérez llegó al Madrid para esto. Estas sí son las presentaciones que motivan al madridismo y provocan la risa floja a nuestro entrañable mandamás. El día que se el turno de Mbappé o Salah, Florentino será feliz del todo. Después de una temporada esperpéntica, es lo que toca. Ahora que no hay fútbol, que reine la ilusión hasta que empiece.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Opinión

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies