¡Síguenos!

Fórmula 1

Mercedes gana hasta quedando segundo

Vettel terminó primero, pero un error suyo al final de la carrera le entregó la victoria a Hamilton.

La séptima carrera del curso arrancó con un Sebastian Vettel decidido a no perder la primera posición que logró de forma frenética en la sesión clasificatoria previa. Efectivamente, no la perdió. Su Ferrari cruzó la línea de meta en cabeza, por delante del Mercedes de Lewis Hamilton. Sin embargo, en esta rara ocasión la victoria no fue para el primero… sino para el segundo. En el seno del histórico equipo italiano deben estar preguntándose qué más hacer para romper con la tiranía de sus rivales más inmediatos. En primer lugar, estaría bien por dejar de conceder regalos.

Apenas cuatro vueltas después de que los semáforos se iluminaran de verde, después de una salida sin excesivos sobresaltos, el McLaren de Carlos Sainz entró en boxes para realizar un cambio de neumáticos. Aquella parada le hizo caer a la decimonovena posición, diez menos de la que comenzó, aunque el español no tardó en escalar plazas a un ritmo vertiginoso. Una de las noticias más desagradables que nos dejó el GP de Canadá fue el abandono casi inmediato del jovencísimo Lando Norris, de tan sólo 19 años, por problemas con la suspensión.

En lo que respecta a la parte más alta de la clasificación, la distancia entre los dos cabezas de serie fue estrechándose. A medida que pasaban las vueltas, Vettel sentía cada vez más cerca el aliento de Hamilton en su nuca. El inglés recortaba en el cronómetro, pero el piloto más rápido era Leclerc. El monegasco llegó a colocarse líder durante unos instantes, coincidiendo con la entrada en boxes de Vettel y Hamilton alrededor de la vuelta treinta.

La clasificación volvió a la normalidad superado el ecuador de la carrera. El podio del circuito canadiense estaba ocupado, en este orden, por Vettel, Hamilton y Verstappen, con Leclerc como alternativa más inmediata y Sainz en una más que meritoria décima posición. Sólo unos puestos por debajo de la cabeza, el público presente en las gradas del Gilles Villeneuve de Montreal vibró con el precioso duelo entre Ricciardo y Bottas con la quinta plaza de por medio.

La lucha que mantenían Vettel y Hamilton por la posición más elevada del podio vivió sus momentos más emocionantes en las últimas veinte vueltas de la carrera. Uno de los más tensos fue cuando el inglés estuvo a punto de irse contra el muro después de una reincorporación del alemán. Unos minutos después de aquella controvertida acción que sobrecogió a todos los aficionados, en medio de la emoción por las vueltas rápidas y las distancias recortadas, se anunció una sanción de cinco segundos a Vettel. Todo cambió. La tabla mudó radicalmente. El mazazo para Ferrari fue enorme. Toda una prueba dominada de principio a fin para nada. Entre tanto, el McLaren de Sainz acabó cayendo a la decimoprimera plaza.

El equipo italiano cruzó la línea de meta en primera posición. Sin embargo, la carrera la ganó Mercedes. Detrás del piloto alemán, negando visiblemente afectado lo que acababa de suceder, entraba un británico con un estado de ánimo que era todo lo contrario. Hamilton era un tipo feliz. Cuando no gana por sus propios aciertos, se vale de los fallos de sus rivales. El resumen del Gran Premio de Canadá fue el de toda la temporada: Mercedes ya gana hasta quedando segundo.

 

 

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Fórmula 1

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies