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Opinión

Fortnite y la física del caos

No, no me gustó el Atleti que vi frente al Eibar, pero mi preocupación va más allá de la inmediatez del resultado, los puntos que saquen sus “rivales directos” o las cuentas de la lechera sobre la Champions League.

Si quisiésemos analizar el estado de un equipo de fútbol desde un punto de vista científico, única forma posible hacerlo sin atisbo de subjetividad, habría que determinar primero todas las variables que afectan a la ecuación. ¿Cuántas son? Muchas. Demasiadas. Tantas que hacen que la tarea sea prácticamente imposible. Piénsenlo. Veinte jugadores, cada uno de ellos con diferentes posibilidades de preparación, estado anímico, edad, objetivos individuales, etc. Más todas las combinaciones posibles de once elementos dentro de la plantilla. Más las fortalezas o debilidades que surgen con todas esas combinaciones. Más la relación emocional entre ellos. Más la relación anímica de cada uno de ellos con su entrenador. Habría después que ponderar todas ellas entre sí y finalmente determinar cómo se ven afectadas unas con otras. Es imposible. Buscar un algoritmo que refleje con precisión algo así, entraría directamente en algo que los científicos denominan la Física del Caos.

Teniendo bien claro el párrafo anterior, es evidente que cualquier análisis que hagamos se basará en nuestra propia experiencia. Precisamente por ello, será siempre subjetivo. Así de crudo. Algo tan obvio no debería paralizar nuestros comentarios, al contrario, pero sí ayudarnos a rebajar el nivel de soberbia. Y sí, me incluyo dentro. Me gustó muy poco el Atlético de Madrid que se enfrentó contra la SD Eibar en el Metropolitano. Observé ciertas querencias sospechosas y algunos detalles que me hacen tener que quitar el polvo de esa esquina en la que guardaba la preocupación. Tampoco entendí muy bien lo que hizo el entrenador con los cambios y reconozco mi frustración cuando vi salir a Rodrigo del campo. Con todo, habría que ser muy soberbio para creer que yo tengo más criterio que Simeone. No, no lo tengo. Eso sí que es objetivo. Lo que sí que tengo es opinión. Lícita, pero no infalible.

¿Por qué digo todo esto? Pues porque últimamente, con cada mal resultado del Atleti (y me da que esto se extiende a casi a cualquier Club), ya no asistimos al clásico torbellino de opiniones, más o menos razonadas, entre aficionados, sino que tenemos que chapotear en el fango de una especie de partida de Fortnite, soez y hostil, en la que sólo puede quedar uno. Cientos de francotiradores sacando las uñas y exterminando a sus semejantes a base de tópicos, descalificaciones y gañanismo extremo. Lo siento. No juego.

No, no me gustó el Atleti que vi frente al Eibar, pero mi preocupación va más allá de la inmediatez del resultado, los puntos que saquen sus “rivales directos” o las cuentas de la lechera sobre la Champions League. Si caemos en esa trampa habría que darle la razón a Simeone cuando dijo en rueda de prensa que se generaron ocasiones suficientes para ganar un partido que, con algo más de acierto cara al gol, se hubiese ganado con facilidad. Tiene razón. Hubo nueve tiros entre los palos. Alguno no fue gol por la acertada mañana que tuvo Dmitrovic. Hemos visto ese partido muchas veces y casi siempre lo ha ganado el Atleti.

No, no es eso. Mi preocupación no va por ahí. Tampoco por una forma de jugar que no es tal, ya que no veo que el equipo haya jugado todavía a nada. Mi preocupación tiene que ver con la poca personalidad con la que compite. Algo que vimos contra el Rayo (y se ganó), que vimos contra el Celta (y se perdió) y que hemos visto contra el Eibar (y se empató). En ninguno de esos partidos fuimos capaces de ver la intensidad que ha caracterizado al Atleti de Simeone. Esa presión furiosa, esa mirada competitiva y esa sensación de tener controlado el partido incluso cuando el partido no está controlado. Nada de eso. Todo lo contrario. Es como si al equipo le diese vergüenza mostrar esa cara. Como si ese vestido del pasado fuese impropio de esa especie de finca privada de lujo en la que dicen que ahora tiene que vivir. Como si el hecho de tener la “mejor plantilla de la historia”, les obligase a tener que ser otro equipo. ¿Por qué?

El actual Atleti tiene además otro problema. Uno que viene implícito al éxito. Su sistema de juego es muy conocido. Los rivales lo tienen muy estudiado. Tanto que hasta lo imitan. La SD Eibar es un buen ejemplo. Equipo, por cierto, del que me declaro un gran admirador. Por fuera, con esa gestión envidiable, y también por dentro. El esquema defensivo de Mendilibar es un prodigio táctico. El Atleti de Simeone está tan estudiado que es muy difícil sorprender haciendo lo mismo. Ya sufrió este mismo fenómeno el año pasado. En España y en Europa. Esa es mi principal razón para solicitar una evolución del juego. Evolución, ojo, no cambio. Son cosas distintas. No se trata de dilapidar el pasado. Tampoco de acudir a razonamientos baratos sobre la estética ni de contentar a las hienas. Es una cuestión de supervivencia.

Las cartas están en la mesa y hay que jugar. Confiemos en los que dirigen el barco. Seamos conscientes también de que nos movemos en el caos y que ahí no todo responde a la lógica cartesiana.

Se hace llamar "escritor intruso", pero ya se está convirtiendo en escritor de cabecera. Alimentó un blog en torno al Atleti (“Y los sueños, sueños son”) desde 2007 a 2017 así como otros blogs clandestinos sobre música, cine, series y política. Además, es compositor, cantante, guitarrista y teclista de los 'Happy Losers'. También ha publicado discos en solitario bajo el pseudónimo de Lukah Boo. Entre otras rarezas tiene un título de Ingeniero Industrial firmado por el Rey.

4 Comments

4 Comments

  1. Francisco Bascuas

    16/09/2018 at 14:41

    Fantásticamente escrito y muy acertada la descripción del momento en el que se encuentra el equipo. Con respeto, reconociendo los aciertos del pasado y pidiendo lo q muchos piden: evolución en el juego, un paso adelante, un estilo claro en el juego, una idea (algo q se ha ido perdiendo).
    Siempre habrá equipos con más calidad, pero no podemos jugar en casa, contra equipos inferiores, sin mandar.

  2. Manitu69

    17/09/2018 at 11:22

    Mientras el Cholo no se de cuenta que hoy en día Koke no esta para ser titular de este equipo y que Correa por cada jugada que hace bien estorba en otras 10 no creo que vayamos a ningún lado. Nos daa para ser 3 o quizás segundos si uno de los otros falla, pero nunca seremos aspirantes de verdad al titulo de liga.
    Y no me entiendan mal, Koke al 100% es titular en mi equipo, pero es que no esta ni al 60%.

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