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Fran Sol, durante un partido de la pasada temporada. CORDON PRESS

Fútbol

Fran Sol, del tumor a la felicidad

Hace un año, le detectaron un tumor en los testículos. La afición de su equipo, el Willem II, se volcó con él y ahora está correspondiendo con goles y con cariño.

Hubo un tiempo en que los Tercios Españoles sembraron el terror y el respeto por media Europa y, capitaneados por tipos como Alonso de Contreras, alcanzaron las tierras bajas de Holanda y Bélgica. Eran días de Picas en Flandes, de un imperio al que siempre le alumbraba el sol. Aquello se terminó en Breda, hace más de tres siglos y medio. Y hoy mucho tiempo después, el acento español vuelve a escucharse en el Brabante, en el corazón de los Países Bajos. El sol vuelve a abrirse paso entre la bruma tan típica de aquellas tierras y entre los nubarrones de la vida. El terror se siembra ahora en las defensas rivales y las picas se cuentan por goles. Nadie ha marcado más que Fran Sol desde que llegó allí, y eso que el ídolo del Willem II recibió hace un año la peor noticia de su vida.

“Intentas evadirte, pero cuando tienes una racha mala no lo dejas de pensar. Intentas hacer cualquier cosa para revertir la situación. Te preocupas, como es normal. Pero ahora estamos en el otro punto, en la racha buena, en la cresta de la ola como se suele decir, y yo además soy un delantero que aunque no marque goles intenta trabajar para el equipo, dar otras cosas”. Francisco Sol (Madrid, 1992) habla de fútbol, pero bien podría estar haciéndolo de la vida. De la suya en concreto. La que dio un vuelco hace ahora once meses, cuando de repente se vio jugando el que él pensaba que sería el último partido de su vida: “Mis compañeros no sabían nada. Cuando jugué ese partido ya me habían detectado el posible tumor pero yo físicamente estaba bien y moralmente necesitaba jugar. Al final terminé marcando el gol de la victoria. Fue algo increíble”, rememora Fran para A LA CONTRA con una media sonrisa.

En esos días de finales de octubre del año pasado y tras unos análisis rutinarios en el hospital a Fran Sol le detectaron un tumor en los testículos. Él y su pareja estaban buscando ser padres y aquel era el primer paso. Tras el diagnóstico los hechos se precipitaron para el delantero de 25 años. A las pocas horas su equipo tenía partido y él estaba derrumbado en casa, aunque su mujer le animaba para que jugara y el entrenador le decía que si se sentía bien sería titular esa noche. Tras el partido y después de un nuevo tanto llegó el momento de comunicárselo a sus compañeros: “Los médicos del equipo sí lo sabían. Tras el partido se lo dije a todos en el vestuario. Estuve fuerte y conseguí no romperme”.

La siguiente imagen que ve Fran es una grada llena de banderas españolas, de pancartas en su honor; por el sonido ambiente se cuela la canción que le dedica la afición en cada partido. Es el primero que juega el Willem II sin su 9 de referencia, enfrente el todopoderoso Ajax de Amsterdam y las emociones se desatan: “Estaba en casa viendo el partido, estaba con mi mujer y con mis padres. Fue muy emocionante ver esa imagen, me dio un plus para la recuperación”. En ese momento ya le han extirpado un testículo y en el vaivén de noticias de esos días toca pasar de cero a cien. Fran recuerda los momentos posteriores a que le comunicaran que los análisis del tumor habían dado negativo: “Tuvimos sentimientos encontrados porque pasas de la tristeza absoluta a tener una alegría enorme. Lo celebramos como se merecía, todos en familia. De hecho, esa buena noticia también ayudó al repunte del equipo”.

Aquello no solo terminó siendo un subidón para el equipo, que recuperó a su delantero centro en plenitud de condiciones mucho antes de lo previsto, también para el propio Fran que, desde entonces, valora más situaciones tan cotidianas como calzarse las botas o acudir a un entrenamiento. Su segundo curso al frente del ataque del Willem II lo terminó con 20 goles en 37 partidos, convertido ya en la estrella del equipo y en el ídolo para la afición. “Mi objetivo siempre ha sido mejorarme a mí mismo, el primer año marqué 10 goles y este año espero superar esas cifras”. El sueño es convertirse en Pichichi de la Eredivisie. Esos goles serían el mejor pasaporte para volver a casa, algo que ya estuvo muy cerca de ocurrir este verano: “Hubo un interés importante del Sevilla en verano, aunque yo no era su primera opción”, cuenta Fran. En Sevilla hubiera coincidido con uno de los amigos que le ha dejado el fútbol: “Con Pablo Sarabia mi relación viene de las categorías inferiores del Real Madrid, donde coincidimos. Este verano hemos charlado mucho, me habló muy bien del Sevilla y de la ciudad, claro, pero al final no salió. Yo me he quedado muy a gusto aquí en Tilburgo”.

A la ciudad del Brabante septentrional, de poco más de 200.000 habitantes, situada al sur de los Países Bajos, llegó hace algo más de dos años, procedente de un Villarreal donde no tenía hueco: “Tras una temporada en el filial debuté en el primer equipo pero era muy difícil abrirse hueco, coincidí con delanteros como Bakambú, Soldado o Adrián, algunos eran los fichajes estrella de esa temporada”. Fue tras esa segunda temporada cuando le llegó la llamada del Willem II. Reconoce que tuvo buscar la ciudad en un mapa y que tenía “un poco” de miedo a lo desconocido: “Hoy sé que tomé una de las mejores decisiones de mi vida. Jamás me hubiera imaginado tener la repercusión que he tenido. Confiaba en hacerlo bien y en marcar goles, pero nada más”. De hecho, nadie ha marcado más goles que él desde que llegó a la Eredivise (37 goles en 76 partidos).

Para entender lo que representa Fran más allá de sus cifras goleadoras en el club tricolor basta con recordar una anécdota ocurrida este mismo verano cuando se confirmó su continuidad en Tilburgo: “Estaba durmiendo y de repente empecé a escuchar cánticos. Me desperté, fueron como cinco o diez minutos en los que escuché cánticos lejanos, reconocí la letra, es lo que me cantan en el estadio. Salí al balcón de mi casa y vi a la policía intentando echar a un grupo de aficionados del Willem II que estaban efectivamente cantando delante. A la policía la habían avisado los vecinos por el escándalo que estaban montando. Fue increíble cuando lo ví, habría allí 100 o 200 personas”. Celebraban que su estandarte, su jugador franquicia seguiría marcando goles en honor a Guillermo II.

Y para agradecer todo ese apoyo y cariño, Fran ha hecho lo que mejor sabe, perforar las porterías de la Eredivisie demostrando que los goles se le caen de los bolsillos. Esta temporada ya suma siete tantos en ocho partidos, seis de ellos en el campeonato doméstico neerlandés, donde compite con cazadores del gol como Huntelaar (Ajax) o Van Persie (Feyenoord), precisamente con este último se verá las caras este fin de semana: “Aquí ocurre algo parecido a España donde los tres grandes equipos (Ajax, PSV y Feyenoord) están por encima del resto, como en La Liga, donde es muy difícil meter mano al Madrid, al Barça o al Atleti. Nosotros este fin de semana iremos a ganar, como siempre, a darlo todo pero será complicado ante el Feyenoord”. Sin duda el buen momento del delantero madrileño será fundamental para dar la sorpresa ante los de Rotterdam: “Estoy en mi mejor momento, hay que aprovecharlo”, sentencia Fran que además dentro de poco ya tendrá a quien dedicar los goles. Para diciembre espera a su primer hijo, del que desconocen el sexo por voluntad propia. Después de todos los goles que ha marcado, ninguno le hace tanta ilusión como ese.

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