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Thomas, en la llegada a meta. ZUMAPRESS.com / Cordon Press

Tour de Francia

Froome tiene el enemigo en casa

En Alpe d’Huez hubo de todo. Alguien intentó tirar a Froome, Nibali acabó en el suelo sin saber cómo, Quintana flaqueó y Thomas ganó y es más líder.

No hay deporte donde el espectador tenga un contacto tan directo con el deportista como el ciclismo. Esa comunión es parte de la magia que envuelve a eventos como el Tour de Francia. Sin embargo, las cosas se van enrareciendo con según qué acontecimientos. Sin saber muy bien cómo, Nibali acabó en el suelo cuando estaba en el grupo principal peleando por ganar,. Todo apunta a algún descerebrado o a alguna moto mal situada. A Roglic también se le perdió la pista y no sabemos si ha sido algo extradeportivo. Y, como remate de todo, el público que llenó la meta en Alpe d’Huez adornó con silbidos la victoria de Geraint Thomas. Sky vive inmerso en una guerra que gana en las carreteras pero pierde fuera de ellas.

Generar antipatía es propio del deporte de alto nivel. Ocurre en cada esquina y en cada casa. Se odia y se ama, se idolatra y se insulta, pero las últimas decisiones tomadas en el caso Froome no han hecho ningún bien al ciclismo. Se pita al británico y, por extensión, a sus compañeros. Y ya no es una cuestión de dos o tres casos aislados, va mucho más allá y no se recuerda algo así. Hoy fue un ejemplo más de ello. Primero alguien intentó empujar al cuatro veces ganador del Tour (algo impresentable) y la meta se convirtió en un plebiscito contra los Sky. Da la sensación de que nadie ha estado a la altura de lo que esto debería ser.

Thomas tendrá su nombre en Alpe d’Huez

En lo deportivo, la tercera etapa alpina brindó grandes momentos de ciclismo, desde el inicio de la jornada, con la Madeleine como entrante hasta el final en esas 21 curvas de Alpe d’Huez, uno de los santuarios del deporte mundial. La conocida como la montaña de los holandeses está situada a la altura de la Central de Wimbledon, del Staples Center o de Augusta National. Y allí inscribió su nombre el galés Geraint Thomas, que volvió a mostrarse más fuerte que su compañero Chris Froome, acumula dos victorias de etapa y sale de los Alpes más líder que nunca. En el ambiente sobrevuela esa sensación de que nadie sabe a ciencia cierta cómo va a afrontar esta situación el equipo Sky.


Antes de eso, mientras comíamos y nos tomábamos el café, hubo tiempo de aplaudir a Movistar para después llevarnos las manos a la cabeza. De entrada, la presentación fue ideal, con Valverde lanzado por delante junto a Andrey Amador. En ese grupo se colaron también otros como Steven Kruijswijk, Rafal Majka, Alaphilippe, Zakarin o Mikel Nieve. Cuando por detrás Soler empezó a poner ritmo con Landa a rueda, todos dimos un respingo en el sofá, pero se quedó en balas de fogueó y dejamos de interpretar la situación. Se paró a Amador, se cazó a Valverde y nadie se movió por detrás. Fue un despropósito, cuya explicación seguramente radicaba en que había más ganas e ilusión que fuerzas.

Kruijswijk, héroe sin premio

El protagonismo del día recayó en la espalda de Kruijswijk, que buscó una hazaña más propia de otra época. Se marchó en solitario en la Croix de Fer, tercer ascenso del día -tras pasar por los bellísimos Lacets de Montvernier- y llegó a disponer de casi seis minutos y medio. Pero entonces, como si llevasen una calculadora en la cabeza, Castroviejo y Kwiatkowski empezaron a apretar el cinturón y pronto se vio que su formidable aventura tenía hora de caducidad. Bernal, cuya progresión apunta al cielo, apuntaló la batalla y todo se decidió en los últimos cinco kilómetros finales. Flaqueó antes que nadie Quintana y resistió a duras penas Mikel Landa.
Así que todo apunta a Nibali, Dumoulin, Bardet y el mencionado Landa como únicos rivales del binomio de Sky. Pero si nos metemos en la cabeza de Froome, la sensación es que el gran enemigo para conquistar su quinto Tour duerme cerca suyo, comparte hotel con él. Y todo esto cuando aún falta por delante casi medio Tour, con cuatro etapas pirenáicas por delante y un sinfín de encerronas que siempre prepara esta carrera a la que te pierdes la concentración un segundo.

4 Comments

4 Comments

  1. Rafa

    20/07/2018 at 12:15

    Querrá usted decir «cerca de él». No creo que la expresión «cerca suyo» gane prestigio a fuerza de repetirla.

  2. Rafa

    20/07/2018 at 12:52

    Aparte del «delante suyo» por «delante de él», convendría revisar alguna que otra tilde. Por ejemplo, «pirenáica» por «pirenaica».

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