¡Síguenos!

Música

Lo que rodea a los Gallos (I): Jurado y DJ

Además de una previa analizando la final nacional de mañana sábado, te traemos dos reportajes para ahondar en el mundo de las batallas en diferentes aspectos a los del año pasado. En este primero hablamos con Bnet, actual campeón y que en esta edición ejercerá de jurado, y DJ Verse, que pondrá las bases.

El protagonismo del sábado en el RCDE Stadium recaerá sobre todo en los dieciséis gallos participantes, pero hay varios elementos más a tener en cuenta y que, sin ellos, la batalla no sería posible. Los jueces, como en una competición de gimnasia o natación sincronizada, son quienes con su veredicto deciden el rapero que pasa de ronda y, en último término, al campeón.

Ya se conoce el jurado de la duodécima edición de la Red Bull Batalla de Gallos: habrá dos argentinos, Dani y Litkillah, y tres españoles, en concreto tres campeones nacionales. Piezas lo fue en 2008, Arkano en 2009 y 2015 y Bnet en 2018. “Lo afronto con ganas porque sé que nuestro papel es hiperimportante y que de nosotros depende quien gana. Juzgas con la responsabilidad de que gente que te importa y con quien tienes relación se están jugando mucho y tú tienes que hacerlo lo mejor posible para ser lo más justo y no perjudicarles”, arranca en declaraciones A La Contra Javier Bonet, el nombre real de Bnet.

Lo corriente en los últimos años es que los jurados vayan tomando notas durante las batallas y en algunas competiciones se ha instaurado incluso un sistema de puntuación para valorar cada patrón (conjunto de cuatro versos que acaban con una rima fuerte). “Apuntaré como hoja de guía pero la decisión final pasará por lo que yo creo que ha ocurrido, que es como creo que más puedo aportar a la competición de batallas cortas como Red Bull”, dice Bnet, que asume la subjetividad de su papel: “Voy a votar al que piense que ha ganado por su contenido pero sí que es verdad que el hecho de que a mí el rap me guste como género musical, desde antes que las batallas, haga que yo me fije y valore en cosas que a lo mejor el público de las batallas, que ya es un público un poco distinto, no vea tanto. A ellos puede ser que le guste más alguien que grita, que levanta al público y que monta el espectáculo; yo a lo mejor veo a un chaval que no llama tanto la atención pero yo veo que está rapeando de locos. Depende de tu estilo, seguramente se valoren más unas cosas que otras”.

Ese crecimiento de las batallas, más el traslado de los debates a la amplia jungla de Internet, hace que uno de las cuestiones más recurrentes sea el de si los jurados han debido ser antes competidores. El actual campeón nacional de España de la batalla de gallos contesta así: “Haber sido freestyler te otorga un punto de vista como jurado que te hace conocer el circuito y cómo funcionan las cosas, porque a día de hoy hay muchas referencias y rimas recicladas. También considero que hay criterios o puntos de vista que, sin ser freestyler y por la cultura en la que estamos, se han ganado el derecho a votar y ejercer como jueces dentro de unos límites. Entiendo que el público y los participantes estén de acuerdo solo con lo primero. Después, habrá raperos que juzguen bien o que juzguen mal. A mí no me parece mal que envíen a gente no freestyler pero que sí rapea, aunque su criterio se salga del criterio estándar”.

De cara al sábado, Bnet señala que vivirá las batallas “tranquilo, intentando concentrarme en escuchar todo lo posible”. El gallo explica que el mismo día del evento será cuando la organización les explique el formato. “Lo principal es discernir, a pesar de los gustos personales, quien ha ganado en función a los criterios que te piden. Si nos piden valorar el uso de conceptos, en ese caso, aunque vea a un chaval que rapee muy bien pero no los usa, no le podría votar”, apunta. Fue juez en las dos finales regionales previas a la cita de Barcelona, pero avisa: “Las regionales no cuentan para nada el día de la nacional. Creo que cualquiera podría ganar. Las regionales no pueden servir de guía de todo porque el freestyle son días. Lo bonito del freestyle es que se parte del cero. Has llegado hasta la nacional pero una vez que estás allí, lo que has hecho da igual. Lo importante es lo que hagas ese día”. En esas dos fechas vio más fuerte a Blon, Sweet Pain y Gazir pero no ve “un favorito claro. Hay mucha gente con opciones”, si bien le gustaría ver un Blon-Errecé “que no fuese en octavos”.

Preguntado por si se arrepiente de haber renunciado a la opción de revalidar título, Bnet comenta que “solo me arrepentiría de no poder tirar un freestyle en el campo del Espanyol. Aún no me han dicho nada, pero yo creo que sí podré hacerlo en algún descanso. Me quedaré a gusto porque podré rapear como a mí me gusta, sin presión, haciéndolo como yo quiera y sin trascendencia. Mi objetivo no suele ser ganar. Quiero ganar y salgo a ganar pero no tengo esa ambición competitiva que tienen otros gallos”.


La banda de los gallos: DJ Verse


Y si sin jueces no podría haber batalla, también sería imposible de no haber DJ. Guillermo Camacho, alias Verse, se ha convertido en los últimos años en el DJ de batallas español más importante, con varias nacionales e internacionales de Red Bull a sus espaldas. Su fichaje por FMS, la otra competición de improvisación más importante del país, refuerza ese liderato.

Él, que también ha vivido el ascenso de este mundo, también destaca la elección del escenario como la principal motivación. “Es un gran reto, romper una barrera. Como cuando Arkano rapeó en Sol un día entero, que si te lo cuentan parece una broma, y ahora esto… es un escalón más”. Para Verse, la cierta separación de caminos entre batalla de gallos y hip hop es positiva: “Había normas que romper que ya estaban un poco oxidadas, como la homofobia o el machismo de algunas tribus urbanas. Con esto se están abriendo ventanas donde antes olía a cerrado”.

Le pedimos, como al resto de protagonistas, que explique su papel. “Es una mezcla entre DJ de grupo y DJ de discoteca. Con lo primero me refiero que es el que pone la música, pero algo más, porque también hace cortes y sobre lo segundo en saber leer los momentos: cómo está la batalla, el ambiente y la gente”. Los cortes, la intuición, la genialidad, es una de las virtudes que a Verse se le señala. Él responde con sencillez: “Es como al que le preguntas ¿cómo haces eso con la guitarra? y a él le resulta normal. Supongo que será por todos los años que llevamos”.

Explica así su relación con los gallos: “Es un ten con ten. Hay quien dice que el DJ es parte de la competición. En una analogía, es como si el circuito de la F1 lo cambiasen porque el piloto se queja. Tiene que ser lo que tiene que ser pero, a la vez, facilitar. Has de pasar desapercibido, pero mejorar la batalla”. Verse estudia a los participantes y a la vez improvisa: “Normalmente no me preparo nada. Tengo las bases en la cabeza, sé cuáles son. Según los enfrentamientos, que yo no conozco hasta que se producen porque son sorteo, voy eligiendo. Tengo que tener en cuenta las habilidades de un MC. Si un gallo sé que tiene una habilidad sobre un estilo y el otro no, no puedo favorecerle tanto. Una base entre medias de los dos.. Pero hace un matiz: “A no ser que sea una final, que el que represente a España tiene que saber hacer de todo. Ahí no te libras. Hay que rapear sobre lo que sea”. Y cita dos conceptos importantes entre DJ y gallo: confianza y conexión.

Verse prepara las bases por temporada, no por evento “aunque en la nacional puede haber alguna sorpresa” —comenta—, y sitúa el número de pistas preparadas en 70. El año pasado, 160. “En cuanto a la creación, entraríamos dentro del terreno del rap: creas sobre samples, que son trozos de una canción original que la gente puede reconocer, aunque con los derechos de autor está complicado. Imagina un sample de Madonna y que el padre, que lleva al niño al campo del Espanyol, diga “ésta la conozco yo” y luego el hijo flipe con la base de rap”, arranca la explicación. La base dura menos de un minuto pero “no hay progresión ni estribillo: todo tiene que ser muy intenso, siempre arriba. Nosotros potenciamos las intros, antes de que la base explote, pero no pueden ser más de diez segundos, a diferencia a lo mejor de los 40 que usa Steve Aoki…”.

La revelación Gazir y Blon fueron con quien más disfrutó en las regionales y le pedimos que nos diga la batalla con la que más ha disfrutado y en cuál le gustaría estar a los platos. “Nostalgia, por lo que significa para mí y que además fue un batallón, el Arkano-Kensuke de 2014. Fue la segunda batalla de Red Bull en mi vida».

Y sobre la segunda, que un artista mainstream se volviera loco y entrase en el circuito. Tote King vs Duki o un beef, en plan bien, entre Tote y Kase.O

En la selva del periodismo, A La Contra me es un gran ecosistema donde habitar. No entiendo la vida sin deporte, así como tampoco sin historias. En este espacio intentaré contar las que piense pueden resultar interesantes, y hacerlo con estilo propio. Como Hornby, me enamoré del fútbol "tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia trae consigo”

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Música

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies