¡Síguenos!

Marketing

Gastronomía y marcas, un buen maridaje

“Los camareros son vendedores de felicidad”. Joan Roca

David Muñoz.

A mí me gusta comer. No sé si más que un buen partido de fútbol, una fase final de un gran campeonato de baloncesto o un concierto de mi artista favorito, pero me gusta, y mucho. Por eso, cuando escucho hablar de patrocinios en el mundo de la cocina no me extraño.

Hace poco discutía yo sobre el mundo de los patrocinios en la gastronomía. Muchas personas cuando son conscientes de que algunos cocineros tienen marcas que les patrocinan se llevan las manos a la cabeza, pero… ¿Por qué?

Uno de los grandes retos que tienen las marcas hoy en día es el acercarse al consumidor, generar un alto nivel de reconocimiento, ser atractivos y cercanos estableciendo relaciones emocionales a través de las pasiones y los contenidos relevantes, por eso, ¿qué de raro hay en patrocinar a un cocinero?

Buscar historias que emocionen, de superación, de amistad y compartir valores de trabajo en equipo, esfuerzo, compromiso y espíritu emprendedor… el mundo de la gastronomía es, probablemente, el lugar más fácil para hacerlo.

La gastronomía se define como el “arte de preparar una buena comida”. Está ligada a la salud, a la familia, a la sociedad, estando presente en nuestras vidas desde el día que nacimos. Comer es un placer y cuando lo hacemos bien, produce unas sensaciones únicas que nos hacen empatizar más con todo lo que está a nuestro alrededor.

Es un mundo en alza, una apuesta sólida y diferente en una sociedad cada día más enfocada al ocio. Fenómenos como Masterchef son un claro reflejo de esto. Ser cocinero se ha convertido en una profesión soñada por miles de niños.

En España tenemos probablemente los mejores restaurantes y cocineros del mundo. España es una referencia por la calidad de las materias primas y por el nivel creativo y de innovación de sus cocineros. Los tenemos de todo tipo, desde los que llevan metidos en nuestras casas enseñándonos a cocinar desde la pequeña pantalla como Chicote o el gran Karlos Arguiñano, a los grandes chefs estilo Martín Berasategui, Dabiz Muñoz, Eneko Atxa, Ángel León, Ferran Adrià, los hermanos Roca y un largo etcétera. Todos ellos, figuras de la gastronomía nacional, todos ellos ejemplos en su profesión y embajadores de marcas y, ojo, no sólo marcas vinculadas a la alimentación.

Dabiz Muñoz y su campaña alrededor de la marca de coches Mercedes es un claro ejemplo de acción sobresaliente alrededor de este mundo. Muñoz, traslada pasión, talento, actitud ganadora, ambición por su profesión y por su modo de vida, trasladándolo en todo lo que hace —sus restaurantes Streetxo y Diverxo —. El caso de Mercedes es extraordinario, pero también otras como Mahou, Beefeater o Nike son marcas que trabajan con Dabiz aportando sentido a todo lo que hace. Un personaje que se esfuerza y se implica por tener una marca personal única e irrepetible a la que muchas marcas se acercan.

Otro caso singular es el de Ferran Adrià, aclamado como el mejor cocinero del mundo. Tiene un acuerdo de patrocinio con Telefónica en todo el mundo, donde se encarga de potenciar los valores compartidos por ambos como la visión, la pasión, el talento y el compromiso, fundamentada en una idea en común: “Transformar las oportunidades en realidad”. Lo hace a través de la innovación, la creatividad y la tecnología. Parece mentira, pero Ferran Adrià con su restaurante El Bulli —hoy cerrado— logró romper todos los esquemas del mundo de la concina, inculcando a las 2.600 personas que trabajaron allí su pasión por la gastronomía llegando a crear nada más y nada menos que 1.846 platos.

También son un gran ejemplo los hermanos Roca, dueños del El Celler de Can Roca, probablemente, en la actualidad, el mejor restaurante del mundo y una referencia por la innovación, la creación, los recuerdos, la memoria de nuestros antepasados, etc… Todo esto y mucho más lo convierten en un sitio especial, lleno de valores que aprovecha extraordinariamente bien el BBVA. Las marcas deberían aprovechar mucho mejor el mundo de la gastronomía. Las posibilidades son infinitas y extraordinariamente provechosas.

Nos gusta el deporte, la música, el arte… y si, también la gastronomía. Según Ferran Adrià “la cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor, provocación, cultura”. ¿Qué más puede pedir una marca que quiera impactar en sus consumidores con eficacia?

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Marketing

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies