¡Síguenos!
Panorámica de Gibraltar desde El Peñón.

Política

Mentiras sobre Gibraltar y La Línea: 50 años del cierre de la Verja

Hoy, 8 de junio, se cumplen 50 años del mayor y más positivo acontecimiento que haya vivido nunca jamás La Línea de la Concepción.

Comienzo aquí una serie de artículos sobre las mentiras que a diario escuchamos y leemos sobre la relación entre Gibraltar y La Línea de la Concepción, sobre la colonia y su entorno y cómo se oculta sistemáticamente el daño que hace a la comarca, infinitamente mayor que el beneficio que pueda aportar. La verdad nunca está de más, y no debería importarnos que estropeara una buena noticia.

Hoy, 8 de junio, se cumplen 50 años del mayor y más positivo acontecimiento que haya vivido nunca jamás La Línea de la Concepción y que fue el cierre de la Verja. Sobre ese hecho se ha mentido una y otra vez y se han contado noticias tendenciosas que desprestigiaban a La Línea, dando sólo importancia a Gibraltar, cuando no es así. De hecho, hoy El País habla de familias rotas y tristeza y de dos ciudades muy unidas a las que se separó, cuando todo eso no es más que una burda mentira.

Siempre se ha dicho que el cierre de la Verja en 1969 provocó una emigración masiva y que eso representó una debacle para la ciudad de la que nunca se recuperó, pero la verdad es que, según el Instituto Nacional de Estadística, desde 1959 hasta 1973, casi 1.100.000 españoles emigraron desde sus hogares en busca de trabajo. Muchos de ellos lo hicieron dentro de nuestro país, hacia Cataluña, Euskadi y Madrid, pero una gran parte emigró hacia Europa, especialmente a Gran Bretaña, Alemania, Suiza y Francia. Como no podía ser de otra manera, la zona que sufrió más la emigración fue Andalucía, y dentro de Andalucía, Cádiz y en especial, el Campo de Gibraltar y La Línea de la Concepción.

Pero estos datos, sólo tienen en cuenta las estadísticas oficiales, ya que la realidad es que si contrastamos los datos de los países receptores de emigrantes españoles de la entonces CEE con los del Ministerio de Exteriores español, se comprueba que la emigración clandestina e irregular fue infinitamente superior, tal y como han demostrado en su libro El fenómeno de la irregularidad en la emigración española de los años sesenta, J. Babiano y A .Fernández Asperilla. Como muestra, este gráfico extraído de su libro:

Como se ve, las cifras reales, por lo general, doblaban a las oficiales, es decir, que si según el INE durante 1968 habían salido de España 60.000 trabajadores, en realidad habían salido 120.000, es decir, el doble, y mientras que las cifras de emigración de 1969 hablan de un éxodo aún mayor, es decir, de unos 90.000 trabajadores, la realidad nos habla de más de 170.000. Es decir, que la emigración masiva a nivel nacional coincide en el año con el cierre de la Verja, es decir, 1969. Y si según datos censales la población en La Línea de la Concepción en 1960 era de 59.456 habitantes, en 1970 era de 52.127 y en 1981 56.282 ¿Cómo pueden mentir tan impunemente diciendo que tuvo que emigrar la mitad de su población?

La tendencia migratoria era constante desde finales de los 50, con un punto álgido entre 1967-1970, y ese éxodo tenía unas raíces coyunturales a nivel nacional debido a la falta de empleos, a los bajos sueldos españoles y a los altos sueldos europeos, sueldos con los que no podía competir Gibraltar. Esto quiere decir que ya antes de 1969 también emigraron miles de linenses aún estando la Verja abierta, manteniéndose esta tendencia hasta 1973-1974, cuando países como Francia y Alemania decidieron cerrar sus fronteras a la inmigración debido a la crisis del petróleo, cerrándose el flujo y comenzando el retorno.

Pero ayer, Juan Franco, alcalde de La Línea de la Concepción, un muy buen alcalde por cierto, se fotografió vergonzosamente junto a Picardo en la Verja, agradeciéndole que dé tanto trabajo. El diario Europasur publicaba textualmente: «Fue ‘una malevolencia que nació en Madrid’, ha explicado Picardo tras subrayar que el gran ‘efecto humano’ que tuvo aquella decisión hará que ‘nunca nos podremos olvidar’ de aquel episodio. ‘Fue una tragedia humana en todos sus sentidos’, ha asegurado Franco, cuya abuela, que trabajaba en Gibraltar como miles de vecinos de La Línea, se vio abocada a emigrar. La Línea sufrió ‘un desplome brutal demográfico’, pues casi la mitad de su población tuvo que irse de la ciudad en busca de un nuevo trabajo, pues, con el cierre, habían perdido los puestos que hasta el cierre de la verja tenían en la colonia británica».

Si los linenses tienen que leer esto es debido al masivo uso de fondos reservados que el gobierno de la colonia emplea en comprar políticos, asociaciones y prensa de la Comarca del Campo de Gibraltar, tal y como denunció la oposición en el parlamento gibraltareño en octubre de 2015. La Línea de la Concepción no necesita a Gibraltar, sino que la padece como una enfermedad. La Línea vivió excelentemente bien durante esos 13 años que se mantuvo la Verja cerrada mientras que Gibraltar languideció subsistiendo de los contratos públicos del ejército británico, pero eso se oculta y la mentira de que fue La Línea la que perdió, se sigue extendiendo gracias a nuestro silencio cómplice, a la desinformación interesada y al pésimo periodismo que padecemos al que sólo le interesa dar noticias negativas sobre La Línea de la Concepción.

Alguna vez, espero que la visite un periodista de verdad. No pierdo esa esperanza.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Política

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies