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Vista general de Creg-ny-Baa durante la clasificación en la TT de la Isla de Man 2019. CORDON PRESS

Motor

Isla de Man: “Si no te gustan nuestras reglas, sale un barco cada media hora”

Ya ha empezado el Tourist Trophy de la Isla de Man y ya tenemos que lamentar la pérdida de otra vida. La mítica carrera es la más peligrosa y a la vez aclamada del mundo del motociclismo. A lo largo de sus más de cien años de historia ya se ha cobrado la vida de 257 pilotos.

Como es tradición con la llegada de la temporada estival comienza el Tourist Trophy Isle of Man, la carrera más peligrosa del mundo. Desgraciadamente, tenemos que lamentar un nuevo fallecimiento. El lunes perdió la vida el joven Daley Mathison durante carrera de Superbike.

Mathison tenía una carrera prometedora en el mundo de las road races. El británico fue campeón galés, dos veces campeón europeo de MotoE, ganador del UlsterGP (otra road race del TT) y subió tres veces al podio en la categoría de TT Zero, consiguiendo un tercer puesto en 2016 y 2017 y un segundo en 2018.

En esta edición del TT Isla de Man tenía la intención de correr en todas las categorías individuales: Superbike TT, Superstock TT, Supersport TT, Senior TT, Lightweight TT y TT Zero. En la categoría reina, la de Superbike, iba a lomos de una BMW S 1000 RR, corriendo para el equipo Penz13. En los dos primeros giros al trazado de la isla iba peleando por meterse en el top diez, pero al poco de empezar la tercera vuelta, en la zona rápida de Snugborough, perdió el control de su montura y sufrió un accidente que acabó con su vida.

Horas después, desde la propia cuenta del piloto en Twitter, por mediación de su esposa, se confirmaba la trágica noticia. “Es algo que no hubiera querido escribir nunca, pero vamos allá… Daley, como dice Daisy, ahora está durmiendo con las hadas. Es todo lo que puedo decir ahora mismo. La última imagen que vi de mi marido era la de un hombre feliz con la vida y orgulloso de sus carreras”, sentenciaba su mujer en la red social.

 

 

“Si no te gustan nuestras reglas, sale un barco cada media hora”. Con ese mensaje se recibe a todas las personas que llegan al puerto de Douglas, capital de la británica Isla de Man. Es un preludio de lo que le espera a cualquier piloto que ose tener la valentía de correr allí. La isla acoge la carrera de motociclismo más anacrónica y peligrosa del mundo cada año desde hace más de un siglo (desde 1907 solo se ha interrumpido durante las Guerras Mundiales).

En sus más de cien años de historia la prueba ya se ha cobrado la muerte de 257 pilotos, número que podría aumentar porque todavía se está disputando la edición de 2019. Es precisamente la peligrosidad de la carrera, que se corre a velocidades superiores a 300 km/h entre muros, bordillos, guardarraíles y acantilados en un trazado íntegramente urbano, lo que otorga ese aura especial y que atrae cada año a decenas de pilotos y miles de aficionados al motociclismo de todo el mundo. Las condiciones del trazado implican que en caso de caída el desenlace tenga altas probabilidades de resultar mortal.

El TT Isla de Man se remonta al 28 de mayo de 1907, fecha en la que se disputó la primera carrera en un recorrido de diez vueltas a un circuito de unos 25,5 kilómetros. El vencedor de esta primera edición en la categoría de un cilindro (y a la vez el ganador absoluto de la edición) fue Charlie Collier a los mandos de una Matchless. El piloto realizó el recorrido marcado en 4 horas, 8 minutos y 8 segundos, logrando una velocidad media de 61,5 km/h. En la categoría de bicilíndricas fue Rem Fowler quien, con su Norton con motor de Peugeot, completó el circuito en 4 horas, 21 minutos y 52 segundos, con una velocidad media de 58,3 km/h.

La carrera de la Isla de Man perteneció al Mundial de motociclismo hasta los años 70. Durante su presencia como prueba mundialista corrieron allí pilotos míticos de la talla de Giacomo Agostini, Mike Hailwood o Ángel Nieto (los dos primeros incluso ganaron). La prueba fue excluida del Mundial después de la brutal muerte de Gilberto Parlotti en 1972, cuando los pilotos se plantaron ante la FIM y se negaron a volver a correr allí ante las inexistentes medidas de seguridad. La carrera perteneciente al Reino Unido pasó entonces a disputarse en Silverstone. Sin embargo, Isla de Man, lejos de perder protagonismo y asistencia, ha seguido disputándose hasta la actualidad. Su gran reclamo sigue siendo competir a altas velocidades por terrenos muy peligrosos en los que, a diferencia de los circuitos, no cuentan con escapatorias en caso de que el piloto cometa algún error encima de la moto.

Actualmente, el circuito consta de 60,72 kilómetros, 219 curvas y está formado por carreteras cerradas al tráfico durante las carreras, aunque no durante todos los entrenamientos. De hecho, el piloto Steve Mercer acabó hospitalizado en 2018 por un accidente con un coche que iba por la carretera. Ante la peligrosidad del trazado, la prueba se disputa mediante una contrarreloj para evitar que todos los pilotos salgan juntos y pueda haber todavía más riesgo derivado de de los posibles adelantamientos. No obstante, sí es frecuente que si un piloto que sale detrás de otro va más rápido acabe alcanzando al primero y tenga que progresar para no perder tiempo en su crono.

Es evidente que la seguridad de las motos ha crecido mucho con el paso de los años, para eso existe la tecnología. Pero la velocidad punta que pueden alcanzar las motos ha crecido de la mano de la seguridad. Los datos así lo demuestran: en 1920, la velocidad media del ganador fue de 89,51 km/h; mientras que en 2017 las velocidades medias superaron los 212 km/h. De hecho, en muchos tramos del circuito se llegan a superar los 300 km/h.

El TT Isla de Man se desarrolla por la ruta Snaefell, una carretera de montaña de trazado urbano repleta de peligros. Teniendo en cuenta las velocidades y que el circuito está plagado de desniveles, acantilados, edificios, rocas, bordillos, árboles, vallas y todo tipo de elementos urbanos que se nos puedan ocurrir no es difícil imaginar el calibre de los daños en caso de sufrir una caída. Sin embargo, el TT Isla de Man no sería lo que es de no ser por las condiciones en las que se corre. Precisamente, la magia de la prueba reside ahí mismo. “Ride or die” («corre o muere») reza la mítica expresión motera. En la isla deja de ser un mantra para convertirse en la cruda realidad. 

La prueba implica tal riesgo que la mayoría de federaciones de motociclismo de los países occidentales no conceden licencias para disputarla. La última federación en denegar las licencias para correr en la Isla de Man y en cualquier road race fue la de Italia. Tras la muerte de Dario Ceccon durante la Tandragee 100 en el mes de abril de 2017 la Federación Italiana de Motociclismo decidió que de su mano no volvería a fallecer ningún piloto en carreras de esta índole. La Federación Española fue la pionera en no conceder licencias para el Tourist Trophy, lo hizo en 1970 (cuando la prueba todavía formaba parte del Mundial), tras el fallecimiento de Santiago Herrero. Desde entonces, han sido varios los pilotos españoles que han ido a correr a la Isla de Man, aunque se han visto obligados a conseguir licencias de federaciones extranjeras. La mayoría de Portugal, Andorra o México.

Este pequeño territorio británico duplica durante el TT la población de la isla y acoge alrededor de 70.000 incondicionales de las road races de todo el mundo dispuestos a vivir en directo uno de los mayores —sino el mayor— espectáculo del mundo del motor. Entre los más de 60 pilotos inscritos en esta edición destacan tres. El primero de ellos es el eterno Michael Dunlop. El norirlandés es el tercer piloto con más victorias en el TT con un total de 18. Proviene de una familia mítica en las road races en general y en la Isla de Man en particular. Su tío, Joey Dunlop, una leyenda de la isla, es el piloto que más veces ha ganado la prueba (26). En esta edición, Michael, intentará llevar a lo más alto del podio la recién presentada BMW S 1000 RR de la mano del Tyco BMW. Alternará la superbike alemana con la Honda CBR 600 RR del MD Racing que pilotará en Supersport, categoría en la que ya cuenta con una victoria.

Hay que prestar también especial atención al ganador del Senior TT 2018, Peter Hickman, que además es poseedor del récord absoluto de la Isla de Man. El piloto británico viene de ganar la North West 200 con la S 1000 RR, y después de lograr el año pasado sus dos primeros triunfos en el Mountain Course (además de dos podios), será uno de los pilotos a tener en cuenta para esta edición del TT. Este año se ha proclamado campeón en la categoría de Superbike en la misma trágica carrera en la que perdió la vida Daley Mathison.

Otro de los roadracers que dará que hablar será Dean Harrison. A los mandos de la Kawasaki ZX-6 R fue otro de los grandes protagonistas de la pasada edición del TT, donde sumó una victoria (Supersport) y tres podios. Su declaración de intenciones no se ha hecho esperar ya que ha liderado los primeros entrenamientos de Supersport que arrancaron el pasado domingo 26 de mayo. A estos tres pilotos hay que sumar otros nombres destacados de la Isla de Man como Ian Hutchinson (Honda Racing), ganador en 16 ocasiones, Michael Rutter, Gary Johnson, James Hillier, el joven Jamie Coward, Lee Johnston o Conor Cummins. Tampoco hay que descartar al Rey de la Montaña, John McGuinness, segundo mejor piloto en la historia del TT con 23 victorias. Parece que en esta edición ya está completamente recuperado a nivel físico de su caída en la North West 200 y llega a la Isla de Man de la mano de Norton dispuesto a ofrecer su mejor nivel en Superbikes y Lightweight. También correrá en Supersport con el Milenio by Padgetts Motorcycles Honda.

El único español presente en la prueba es Raúl Torras, que volverá de nuevo a la Isla de Man con el apoyo del Team Martimotos estrenando montura. Lo hará a lomos de una Kawasaki ZX-10R con la que disputará las categorías de Superbike, Superstock y Senior TT. La idea del piloto español también era correr en Supersport, pero la rotura de motor de su Yamaha R6 durante el primer entrenamiento podría obligarle a tener que renunciar a esta categoría.

 


Las siete categorías del TT Isla de Man


TT Lightweight: las motocicletas que conforman esta categoría son las “Super-Twin”, es decir tienen como especificaciones principales ser refrigeradas por líquido y constar de dos cilindros con una capacidad no superior a los 650cc.

TT Superstock: básicamente motos de serie con pequeñas modificaciones en la suspensión y en la parte final de los escapes, la cilindrada suele ser de 1000cc.

TT Supersport: son motos que deben seguir las siguientes especificaciones. Entre 400 y 600 cc y 4 cilindros, entre 500 y 675 cc y 3 cilindros y entre 600 y 750 cc y 2 cilindros.

TT Superbike: las mismas motos y normas que las que disputan el Mundial de Superbikes.

Senior TT: pueden ser motos de cualquier especificación, incluso han corrido en la categoría prototipos de MotoGP aunque usualmente se corre con las mismas motos que en la categoría de Superbike.

TT Zero: prototipos de cero emisiones, generalmente eléctricas.

Sidecar TT: motos con sidecar en las que van piloto y copiloto.

Vigués afincado en Madrid. Aficionado a los golpes en la cabeza y, por ende, también al motociclismo y al boxeo. Su primera bicicleta tenía motor y desde ahí ha ido in crescendo. El día que descubrió que no iba a ser ni el próximo Kevin Schwantz ni el próximo Muhammad Ali decidió dedicarse al periodismo. En sus ratos libres le gusta complicarse la vida y leer sobre filosofía y la Guerra Civil, probablemente a causa de algún traumatismo craneoencefálico.

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