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Giro de Italia

Israel se viste de rosa en la salida del Giro 101

El Giro arranca este viernes con el esperado duelo entre el holandés Dumoulin y el británico Froome, que corre pendiente de sanción.

Pocas ciudades en el mundo tienen la historia de la que puede presumir Jerusalén, escenario escogido por el Giro de Italia para el comienzo de la primera grande del año. En una apuesta arriesgada por la organización, la capital de Israel dará el pistoletazo de salida a una carrera que pinta memorable, centrada en el duelo entre Chris Froome (Sky), salpicado por la sombra del dopaje en la última Vuelta, y ese Indurain holandés que se apellida Dumoulin (Sunweb) y que aspira a ser el nuevo rey del ciclismo.

Giro, Tour y Vuelta han convertido en habitual que sus salidas sean una ventana al mundo y, por eso, suelen visitar otros países para vender su producto, para ofrecer un escaparate incomparable, con las figuras paseando por sus calles en la víspera del arranque. El Giro ha ido un paso más allá apostando por la ciudad santa de Jerusalén, con la compleja logística que eso tiene. Por esto, la carrera se toma el primer respiro el primer lunes para poder llevar a Italia, a Sicilia concretamente, a los corredores, a los medios desplazados y todo el material necesario para que el Giro retome el pulso.


Una decisión complicada


La prueba ha arrancado hasta en once ocasiones fuera de las fronteras italianas, sin embargo, nunca lo había hecho lejos de Europa. Además del traslado, Israel vide días agitados, con varios medios avisando y previendo que podría cerrar su espacio aéreo por posibles ataques a Siria e Irán, algo que no se ha confirmado a poco más de 24 horas para que arranque la carrera.

Sin embargo, lejos de eso, Jerusalén e Israel ya están listas para teñir de ciclismo sus calles. Durante tres días la carrera recorrerá los emblemáticos parajes del país, desde Jerusalén, testigo de una primera contrarreloj por sus históricas calles, hasta la ciudad de Eilat, la más meridional, en pleno Mar Rojo. Serán tres días en los que los corredores podrán disfrutar de la grandiosidad de Jerusalén, de la cosmopolita Tel Aviv, final de la segunda etapa y de las carreteras particulares y sinuosas del desierto de Negev, salida el tercer día.

Y no solo será protagonista Israel por dar la salida, sino porque, gracias a ello, un equipo del país ha recibido la invitación, el Israel Cycling Academy, y ha puesto toda la carne en el asador para esta prueba. Acude con Ben Hermans como líder y con corredores de gran nivel como Rubén Plaza o el sprinter Kristian Sbaragli. También cuenta en su selección con dos corredores locales —Guy Niv y Guy Sagiv—, desconocidos para el gran público pero convertidos en héroes mientras la carrera transcurra por el país.

Tras Israel, la edición 101 del Giro de Italia aterrizará en el país transalpino el próximo martes, en Sicilia, antes de entrar en la península de forma definitiva. En la isla tendrán los ciclistas un primer contacto serio con la montaña, con el majestuoso ascenso al volcán Etna, principal reclamo turístico de esta región insular.


Duelo estelar entre Froome y Dumoulin


Con el foco puesto en el anhelado duelo entre Froome y Dumoulin, la carrera se adentrará en su parte principal, rumbo al norte del país, donde los Dolomitas volverán a erigirse como los jueces de la Corsa Rosa. A falta de la épica y magnitud que representan el Mortirolo, la Marmolada o el Stelvio, este año el protagonismo de la carrera ha sido dado a colosos imperiales como el Zoncolan (etapa 14), Cervinia (etapa 20) y el descomunal Finestre (etapa 19) con sus ocho kilómetros de sterrato.

En esos puntos calientes, Froome y Dumoulin deberían destacarse sobre el resto de aspirantes. El británico sigue pendiente de su posible sanción por el positivo por dopaje de la última Vuelta a España. De ser sancionado, todos sus resultados desde septiembre del año pasado quedarían en nada. De momento estará en la salida como gran favorito y como gran rival del holandés, actual campeón, pero que acude a la cita con las dudas que dejan sus últimos resultados, lejos de ser los esperados.

Junto a ellos habrá que vigilar de cerca a esa esa interminable colonia de italianos que lideran Fabio Aru (Team Emirates) y Domenico Pozzovivo (Bahrein Merida), convertido en jefe por ausencia de su compañero de equipo y selección, Vincenzo Nibali, campeón ya en San Remo y centrado en el Tour de Francia y el próximo Mundial de Innsbruck. Otro ojo habrá que poner en los colombianos Miguel Ángel López (Astana) y Esteban Chaves (Michelton Scott), así como el francés Thibaut Pinot (Groupama FDJ).


Los españoles


En un papel secundario se espera a los españoles. David De La Cruz (Sky) tendrá que estar pendiente de Froome, mientras Mikel Nieve asumirá un rol parecido para Chaves y Simon Yates en Mitchelton, y Pello Bilbao más de lo mismo para Miguel Ángel López en Astana. Como equipo, Movistar será la referencia nacional, aunque acude con la unidad B, sin Landa, Valverde, Quintana ni Marc Soler. Betancur apunta a ejercer de líder y estará flanqueado por el talento de jóvenes como Carapaz, De La Parte, Ruben Fernández, Pedrero, Sepúlveda y Dayer Quintana, el hermano de Nairo. El ocho lo completa el veterano Rafa Valls, que buscará reivindicarse. Lejos de aspirar a la general, sus corredores serán ideales para abrir fuego cuando la carretera se ponga cuesta arriba.

El resto nos lo contará la carretera. Empieza el Giro y se acaba la siesta.

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