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Pasado, presente y futuro italiano, en un abrazo. CORDON PRESS

Fútbol

Los nombres propios del Renacimiento italiano

Un puñado de jóvenes han dado aire fresco al Calcio, ahora la regeneración llega a la Azzurra. Tras el descalabro del Mundial, la ilusión renace más allá de los Alpes. Mancini comanda esta revolución

Si algún país puede explicar el Renacimiento, ese es Italia. Aunque los apellidos en esta ocasión no remitan a los Medici, tampoco a los Borgia. Es otro tipo de arte, aunque este también consiste en plasmar lo divino y lo humano. En este caso, la paleta de colores la marca el balón. Quizá por ello hace tiempo que el país transalpino vivía entre las tinieblas del claroscuro, nostálgicos de un pasado glorioso, atemorizados ante un presente mediocre. La luz ha llegado a través de los Donnarumma, Barella, Zaniolo, Chiesa o Kean, aire fresco para volver a pintar el cielo de azzurro. El patrocinador de esta revolución es Roberto Mancini, quien hace unos meses parecía el menos indicado para llevar a cabo esta regeneración creativa.

Su particular política de mecenazgo se ha basado en la apuesta por las familias con más tradición y experiencia de Italia en combinación con la calidad y el descaro de los talentos más jóvenes. No le ha temblado el pulso para requerir los servicios de Bonucci y Chiellini, muro juventino, o del veteranísimo Fabio Quagliarella, 36 primaveras y 21 goles con la Sampdoria, capocannoniere de la Serie A. Junto a ellos un puñado de veinteañeros que ya ha dado alguna pincelada de calidad en el Calcio. Ahí aparecen la perla de la Roma, Zaniolo (19 años), el gran killer de la Italia que viene, Moise Kean (19 años), el apellido ilustre de Federicho Chiesa (22 años) y la pausa de Nicoló Barella (22 años).

El buen arranque camino de la Euro 2020, tras la clara victoria ante Finlandia (2-0) ha ratificado la apuesta de Mancini. El técnico italiano cogió a la Nazionale tras la ausencia del pasado Mundial y los inicios fueron complicados. Un par de amistosos ante la campeona del mundo Francia (3-1) y Holanda (1-1) y la decepcionante participación en la UEFA Nations League, donde solo consiguieron una victoria (0-1 ante Polonia), habían sembrados las dudas sobre el proyecto. Nueve meses después de su llegada al cargo, Roberto empieza a perfilar su equipo. El Renacimiento, como Roma, no se construyó en un día.

 


El debut de Zaniolo


El último gran fichaje romano de Monchi ha visto recompensada su gran temporada en la Roma con esta convocatoria. En el Olímpico muchos señalan a Nicolo (5 goles y 2 asistencias en 28 partidos) como el próximo Capitano, el encargado de continuar la estirpe de los Totti, De Rossi y Florenzi. Ahora sigue los pasos de estos debutando antes incluso de cumplir los 20 años con la Azurra. Zaniolo, ese fino centrocampista que con la Loba ha llegado a jugar en posiciones más adelantadas, casi de mediapunta, dispuso de algo más de cinco minutos en la victoria frente a Finlandia. Entró sustituyendo a Verratti y, previsiblemente, con él y con Barella tendrá que jugarse el puesto en el futuro más inmediato para seguir alumbrando con fútbol el centro del campo italiano. Zaniolo ha llegado para quedarse.

 


El mes de Moise Kean


El delantero de la Juventus ya se había estrenado con la Azzurra. Fue el pasado mes de noviembre frente a EE.UU., en la victoria de su selección (1-0) en la que disputó media hora. Pero en los últimos treinta días su vida ha acelerado tanto como lo hace él por la banda del Juventus Stadium. Desde que el pasado 28 de febrero celebrara su 19 aniversario se le han ido cumpliendo todos sus deseos: doblete en su debut como titular con la Juventus frente al Udinese, participación destacada en la remontada de Champions frente al Atlético de Madrid y estreno goleador con la Azzurra en su segunda convocatoria. El delantero de origen costamarfileño dio la tranquilidad a Mancini con el 2-0 frente a Finlandia el pasado sábado. No obstante, Kean lleva tiempo anunciando su hambre de gol y gloria.

Y no parece que vaya a detenerse aquí. Después de haberse convertido en el segundo goleador italiano más joven de la historia, solo por detrás de Bruno Nicole (18 años y 258 días), una cifra que se mantiene inalterable desde 1958. Kean carga sobre su espalda con la etiqueta de niño prodigio desde que fuera el primer jugador nacido en el año 2000 en debutar tanto en la Serie como en la Champions. Lo hizo con 16 primaveras, gracias al buen ojo de Allegri, y en la máxima competición continental se estrenó frente al Sevilla. Esa misma temporada (2016/2017) anotó su primer gol en el Calcio. El pasado año salió cedido al Hellas Verona, para curtirse en un hábitat diametralmente opuesto al de la Juventus. Con los del Veneto luchó por evitar el descenso, aportó cuatro goles en el equipo menos goleador del campeonato y jugó la mitad de los partidos. No evitó el descenso a la Serie B, pero tras su año en Verona volvió más hecho a Turín. Allegri apostó por él para el primer equipo y con el espejo de Cristiano Ronaldo tan a mano, Moise ha empezado a entrar para dar descanso a Mandzukic. En total, solo ha disputado 184 minutos pero ya ha anotado tres goles. Tras ser pieza clave en todas las categorías inferiores de la Azzurra, su salto a la absoluta era cuestión de tiempo.

 


Barella, el amo de Cagliari


El menudo Nicoló tiene el fútbol en su cabeza. No podría ser de otra manera para sobrevivir en el Calcio con su 1,72m de estatura, pero su sentido común va más allá del terreno de juego: “Me siento en casa jugando en el equipo de mi ciudad, así que no tuvimos en cuenta las ofertas que llegaron. Mi primera opción siempre ha sido el Cagliari”, dijo al inicio de la temporada cuando media Europa estaba tras él. En el mercado de invierno fue Sarri y su Chelsea los que intentaron convencerle, pero los 50 millones de euros ofrecidos no fueron suficientes. En cualquier caso resultará raro verle en el estadio Arena Cerdeña más allá del mes de junio. Con 22 años acumula ya 97 partidos con los sardos y entre sus cualidades destacan una personalidad no exenta de calidad y ciertas dosis de lucha. No obstante se formó en la posición de pivote defensivo aunque ha actuado también como mediapunta. Este año en el Cagliari se ha asentado como interior zurdo. Mancini lo compara con Tardelli: “Ha sido un gran descubrimiento. Tiene una personalidad extraordinaria. Me recuerda a él”.

Sabe de lo que habla Roberto, que lleva tiempo confiando en Nicoló. Tras debutar en el amistoso frente a Ucrania (1-1), apostó por él, por Jorginho y por Verratti como centro del campo titular en el determinante partido de la Liga de las Naciones ante Polonia (0-1). Aquella victoria evitó el descenso de la Azzurra a la Liga B de la Naciones, lo que hubiera sido un nuevo descalabro para los italianos y una herida de muerte definitiva para el proyecto Mancini. Barella, al que también se le compara con Radja Nainggolan (“me gusta, me recuerda a mí. Es malo, pero limpio, tiene mala leche y tiene mentalidad ganadora», dijo el propio Radja sobre él), sigue empeñado en dar la razón a Mancini. El pasado sábado abrió el marcador ante Finlandia, en un centro del campo donde Jorginho y Verratti volvían a cubrirle las espaldas.

 


De Chiesa a Donnarumma


Más habituales resultan ya los nombres de Federico y de Gianluigi. Ambos llevan tiempo sosteniendo sobre sus hombros la etiqueta de los elegidos. En el caso del delantero casi desde la cuna. Hijo del mítico Enrico Chiesa, Federico se ha convertido en uno de los estandartes de la Fiorentina. A sus 21 años este extremo derecho con velocidad y regate patentado por el ADN familiar suma 6 goles y 7 asistencias en 28 partidos disputados en la Serie A esta temporada. Le falta, eso sí, estrenarse con la Nazionale. En los once encuentros disputados todavía no ha encontrado portería. Bajo ella vive el otro elegido de su generación, otro Gianluigi bajo palos. Para aguantar la sombra de Buffon, Donnarumma lleva preparándose tiempo. A sus 20 años ya ha disputado 127 partidos defendiendo la portería del AC Milan. La alternativa con la selección le llegó el 1 de septiembre de 2016, en una derrota ante Francia por 1-3, pero no ha sido hasta la llegada de Mancini y la retirada de la Azzurra de Buffon cuando el portero del Milan se ha adueñado de la portería. Su 1,98 y sus excepcionales cualidades auguran otra tiranía en la meta italiana como la ejercida por Buffon.

Por lo pronto Mancini ha empezado por asegurar la retaguardia para construir su equipo. Son ya cuatro partidos con la portería a cero, algo que no se conseguía desde Conte en 2016, y la sensación es que el bloque destaca por encima de las individualidades. Este martes frente a Liechtestein (Parma, 20:45h) no debería peligrar esa racha y el proyecto tiene una nueva oportunidad para afianzarse. Habrá que estar muy atentos a ese puñado de jóvenes italianos que están revolucionando el Calcio y que sueñan con pintar de azzurro el futuro.

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