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Rugby

Japón vuelve a dar la sorpresa

Si unos días atrás destacaba el triunfo de Japón sobre Sudáfrica en el último Mundial como una de las grades sorpresas de la competición desde su creación, la victoria ante Irlanda este fin de semana confirma la progresión de los japoneses y su papel de equipo revelación, animador de torneos. Japón había iniciado el partido atacando, buscando el ensayo desde el inicio. Solo el bote traicionero del balón ovalado le impidió anotar un primer ensayo. Perdonar las ocasiones suele ser castigado en cualquier deporte, sobre todo ante un rival, sobre el papel, más poderoso. En unos minutos Irlanda confirmaba la teoría, lograba dos ensayos, uno convertido, y gozaba de una ventaja de 3-12, en principio una losa difícil de levantar.

Nadie se lo había dicho al equipo japonés ni a su entusiasta afición (ya la quisiera la IAAF en los Mundiales de Atletismo) y a base de paciencia, disciplina y creer en el juego que practican, fueron acercándose en el marcador hasta el 9-12 tras convertir dos golpes de castigo (o penaltis). Antes de llegar al descanso, Japón tuvo la oportunidad de adelantarse. No pudo ser, pero no tuvo importancia. Irlanda no fue capaz de leer las señales o simplemente no pudo hacer frente al juego de Japón. Un ensayo convertido y un golpe de castigo más completaron la remontada, 19-12. Irlanda buscaba el ultimo ensayo para empatar y se encontró con una intercepción a punto de ser convertida en un ensayo más. Japón no pudo anotar e Irlanda salvó, al menos, el punto extra por perder por 7 o menos puntos, algo que puede resultar clave en la resolución del grupo.

Escocia se enfrentaba hoy lunes a Samoa con la necesidad de ganar y lograr un punto adicional por lograr al menos cuatro ensayos. Lo lograron, por poco, con una victoria por 34-0. El grupo aun queda abierto, pendiente del Japón-Escocia del 13 de octubre, día que se cierra el grupo, y una carrera a tres bandas por lograr los puntos extras en oferta. Irlanda, pese a todo, está en una buena posición. Logrados sendos puntos extras en su victoria ante Escocia y derrota ante Japón, además de evitar que sus rivales los sumaran, tiene la oportunidad de acabar la fase de grupos con 16 puntos.

Japón ganará el grupo si derrota a Samoa y Escocia. Cuentan con nueve puntos, así que una derrota ante Escocia les podría costar el primer puesto del grupo y acabar con 15, suponiendo que sumase un punto extra en cada partido. Escocia necesita sumar los cinco puntos contra Rusia, y posiblemente necesite ganar a Japón sumando punto extra y evitando que los japoneses lo obtengan. El segundo puesto en este grupo, sin embargo, es poco más o menos que un callejón sin salida y un billete de retorno: el rival será Nueva Zelanda. No será mucho más fácil jugar contra Sudáfrica, aunque Japón ya ha demostrado ser capaz de derrotarla. Repetir el resultado de 2015 sería un hecho histórico en un deporte siempre dominado por las mismas potencias.

El otro gran partido del fin de semana lo disputaron Gales y Australia. Quien haya visto otros enfrentamientos entre estos equipos siempre habrá asistido a partidos igualados con un final similar: la victoria de los australianos. Por una cosa u otra, Gales siempre conseguía rescatar a la derrota de las garras de la victoria para frustración de sus aficionados. El domingo el guion parecía el habitual: Gales toma el mando antes de los 50 segundos con un golpe de castigo. Le sigue un ensayo, 10-0, fruto de su gran defensa: Australia intentaba romper la línea defensiva galesa corriendo y estos se defendían, acorralándoles en su campo y recuperando el balón.

Australia lograba anotar un ensayo pero de nuevo una intercepción más de la defensa galesa volvía a abrir hueco: 23-8 al descanso. Quince puntos obligan al menos a dos ensayos convertidos y un penalti para remontar. Australia, que ya se había visto en una situación similar ante Fiji (llego a perder 12-21 antes de lograr 27 puntos sin que su rival pudiese sumar más) creía en la remontada y la historia parecía repetirse: Gales volvería a reencontrase con la derrota desde una situación ventajosa. Australia logró ensayar nada más iniciarse la segunda mitad y Gales se convertía en el perseguido de cualquier película de terror que sabe que no hay escapatoria. Un ensayo más, un penalti y la diferencia en un punto 26-25. Dónde están aquellos 15 puntos?

Quizá fuera entonces cuando los galeses se dieran cuenta de que tras 13 derrotas consecutivas contra Australia, habían ganando en su ultimo enfrentamiento (un áspero y disputado 9-6, sin ensayos). Un penalti más (29-25, ya definitivo) y mucha defensa certificaron la ansiada victoria.

Gales ganará el grupo y Australia será segunda. Sus rivales, en principio, serán Francia e Inglaterra. La rivalidad entre ingleses y australianos se extiende a todos los deportes en los que puedan verse las caras, pero ningún equipo ha sido capaz de batir a Inglaterra tantas veces como su pequeño vecino galés. De una forma u otra, Inglaterra tendrá un partido duro si quiere acceder a semifinales.

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