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Jarrel Miller

Boxeo

Jarrell Miller y su positivo en el desconocido GW1516

La pelea estelar de los pesos pesados entre el británico Anthony Joshua y el estadounidense Jarrell Miller no se llevará a cabo por un positivo por dopaje de Miller. El estadounidense utilizó un sustancia poco conocida en el mundo del deporte, el GW1516, que aumenta la rapidez y la resistencia física.

El 1 de junio de 2019, Anthony Joshua (22-0, 21 KO) iba a pelear por primera vez en Estados Unidos. Además de cruzar el charco por vez primera en su vida con intención de ofrecer su boxeo ante el publico estadounidense, se iba a jugar los tres títulos mundiales del peso pesado que posee (WBA, IBF Y WBO). La contienda tendría lugar ante el luchador local, Jarrell Miller (23-0-1, 20 KO), en un Madison Square Garden de Nueva York que ya había colgado el cartel de sold out.

Desgraciadamente para el mundo del boxeo y del deporte en general, este combate no se celebrará. La mañana del miércoles nos despertamos con la triste noticia del positivo por dopaje detectado al estadounidense. Según informó Dan Rafael (ESPN), y confirmó poco más tarde su propio promotor, Eddie Hearn, se le encontró en orina GW1516, una sustancia de efectos similares a la EPO. Ha sido un jarro de agua fría considerable para el norteamericano, y más aún, teniendo en cuenta que había sido el propio Miller el que había acusado a Joshua hace semanas de haber utilizado sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento deportivo.

Ante la expectación del público americano por ver en acción al mejor peso pesado del momento, el también promotor del británico, Eddie Hearn, se ha apresurado en anunciar que “hemos sido informados por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) de que ha habido un hallazgo adverso en una muestra de Jarrell Miller del 20 de marzo de 2019. Estamos trabajando con todas las partes y daremos pronto más detalles. La preparación de Joshua continúa para el 1 de junio”. Con este anuncio el promotor intenta calmar los ánimos de los aficionados a las 16 cuerdas y da a entender que Anthony Joshua sí peleará el 1 de junio en Nueva York.

 

 

Lo que desconocemos es si su nuevo rival estará al nivel de Miller, que venía invicto y con una carrera impecable. También habrá que estar atentos a si estarán los cinturones de campeón en juego en esta nueva velada. Cabe destacar que la preparación de los boxeadores es muy específica. La forma en la que afrontan un período de entrenamiento en los meses previos a un combate depende mucho del contrincante. No es lo mismo entrenarse para pelear contra un boxeador con un estilo fajador, que prepararse para pelear con un estilista. Ante esto, Anthony Joshua podría no querer poner en juego sus títulos mundiales. Él es el campeón y está en su pleno derecho de no querer jugarse los cinturones ante un boxeador desconocido para el que no se había preparado.

La noticia ha llamado la atención al público no solo por el hecho del positivo de Miller, sino por la sustancia utilizada por el estadounidense. El GW1516 es una sustancia casi desconocida en cuanto a dopaje se refiere, de hecho, es la primera vez que se le detecta a un boxeador. En un principio, el GW1516 se investigó como un tratamiento potencial para la obesidad, la diabetes y la dislipidemia, así como para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, tras años de pruebas e investigación con el principio activo se descubrió que causaba cáncer en ratas y fueron suspendidos los ensayos clínicos.

En lo que concierne al deporte, poco más tarde también se demostró que la sustancia podía incrementar significativamente la velocidad y la resistencia al esfuerzo. Fue Ronald M. Evans, en un artículo publicado en el 2004 en New Scientist, el primero que hizo referencia a su posible uso para potenciar la capacidad deportiva, declarando que “sospecho que los animales tratados con el medicamento incrementarán su resistencia y rapidez”.

La preocupación real de la AMA en cuanto a la sustancia empezó, sin embargo, en los meses previos a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Al no estar controlada ni detectada por las regulaciones contra el dopaje, el riesgo de uso era muy alto. A causa de ello, la AMA desarrolló una prueba para detectar la sustancia en la orina y la puso a disposición del Comité Olímpico Internacional. Finalmente, debido a los efectos del fármaco sobre el organismo en el metabolismo muscular, el tejido graso y la mejora en el rendimiento deportivo, desde 2009, la AMA lo incluyó en la lista de sustancias prohibidas.

A pesar de no estar aprobada por ningún organismo de la salud para su uso clínico por el riesgo de desarrollar tumores malignos al consumirla, se puede conseguir en el mercado negro con relativa facilidad, al igual que otro tipo de esteroides. De hecho, desde el 2013 se han detectado varios casos de dopaje en ciclistas de ruta mediante esta sustancia.El primer caso salió a la luz en abril de 2013. El primer implicado fue el ciclista ruso Valery Kaykov, que fue suspendido por la Unión Ciclista Internacional (UCI) después de dar positivo en GW1516. El siguiente caso demostrado fue en mayo del 2013, al analizar unas muestras de la Vuelta a Costa Rica tomadas en diciembre de 2012. En esta ocasión, los deportistas sorprendidos por la UCI utilizando dicha sustancia fueron el colombiano Marlon Pérez y los costarricenses Paulo Vargas, Allan Morales y Pablo Mudarra.

En relación al creciente uso de la sustancia, en 2013 la AMA se vio obligada a emitir un comunicado en forma de advertencia a los deportistas a raíz de los alarmantes estudios recientes sobre su alto potencial cancerígeno. Desde entonces, y hasta el positivo de Jarrell Miller, solo se había detectado en otra ocasión. Fue en julio de 2015, cuando la luchadora argentina Luz Vázquez fue descalificada de los Juegos Panamericanos de Toronto por el uso del fármaco.

El uso del GW1516 no parece, por lo tanto, una forma demasiado inteligente de mejorar el rendimiento deportivo. Ya no solo por la posibilidad de ser inhabilitado para la práctica deportiva por dopaje, sino por las fatales consecuencias de salud que podría acarrear su uso.

Vigués afincado en Madrid. Aficionado a los golpes en la cabeza y, por ende, también al motociclismo y al boxeo. Su primera bicicleta tenía motor y desde ahí ha ido in crescendo. El día que descubrió que no iba a ser ni el próximo Kevin Schwantz ni el próximo Muhammad Ali decidió dedicarse al periodismo. En sus ratos libres le gusta complicarse la vida y leer sobre filosofía y la Guerra Civil, probablemente a causa de algún traumatismo craneoencefálico.

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