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Mandzukic marcó el gol de la victoria. Foto: Matteo Gribaudi/Cordon Press

Champions

Misión imposible: octavos de final

Como auguraban los pronósticos: no hubo paseo por Turín; y como reflejan las matemáticas: el Valencia no estará en el sorteo de octavos de final.

En el fútbol todo es posible hasta que no lo es. La del Valencia hoy era una de esas luchas a contrarreloj que se le presentan normalmente a Tom Cruise en la saga Misión imposible: ganar a la Juventus en su estadio o, lo que es lo mismo, calcar el resultado del Manchester en Old Trafford ante Young Boys (1-0). El equipo de Allegri solo había perdido una vez y empatado otra en catorce partidos esta temporada, solo ha perdido uno de sus últimos 38 juegos en la Liga italiana y en los últimos 200 encuentros disputados en su estadio había caído derrotado en siete. Como auguraban los pronósticos: no hubo paseo por Turín; y como reflejan las matemáticas: el Valencia no estará en el sorteo de octavos de final.

Salió muy ordenado el Valencia, quizá si hubiera sido así de disciplinado en todos sus encuentros de esta Champions estaríamos hablando de otra clasificación, pero tal y como se han sucedido los acontecimientos, no merece más puntos de los que tiene. Sí, el empate en Suiza ante el Young Boys fue más que justo. Probablemente, el partido de ida contra la Juventus en Mestalla tampoco hubiese acabado en derrota para los locales (0-2).

Ante la Juventus, todo el mundo estaba muy atento, realizando a la perfección su labor. Hasta Daniel Wass, ese lateral derecho improvisado con asidua frecuencia por Marcelino. El partido estaba siendo planteado de manera muy seria por ambas partes, pero solo defendiendo no iba a ser suficiente para romper la balanza a favor de uno u otro. Los contragolpes patrocinados por el Valencia eran de todo menos eso: superioridad Che. La Juventus apareció siempre con muchos más hombres detrás del balón; el de Allegri es un equipo que se repliega excepcionalmente bien y en sus filas sobra veteranía, empezando por Chiellini, y talento, como el de Dybala.

Los locales no pasaron muchos apuros en la primera mitad, porque resulta muy difícil sorprenderles, aunque casi lo logra Diakhaby. Con el tiempo ya cumplido, Szczesny salvó con reflejos y en la línea de gol la mejor ocasión del partido hasta ese momento: un cabezazo del central valencianista, muy potente y demasiado centrado.

El guion a la reanudación fue prácticamente el mismo, aunque con una o dos marchas más y más actividad en las áreas, porque el Valencia estaba obligado a asumir más riesgos. El talento, en este caso de Cristiano Ronaldo, desequilibró el marcador. A sus 33 años, conserva intacta la rapidez en sus piernas. Su centro raso, fuerte y preciso, precedido de una de sus velocísimas bicicletas, lo remató Mandzukic igual de bien. Más tarde, pudo hacer el segundo el portugués, con un testarazo impecable, pero entonces apareció Neto en su antiguo feudo. El brasileño se marchó de la Juve, donde vivió bajo la alargada sombra de Buffon, a cambio de seis millones de euros el verano del año pasado.

A la derrota por la mínima (1-0) se le unió la mala noticia venida de Old Trafford. El United de Mourinho, con el que el Valencia parecía que se jugaría el todo por el todo en la última jornada en Mestalla, venció con un solitario gol de Fellaini en el descuento que deja al equipo español sin opciones de clasificarse a octavos de final.

El Valencia, antes del pitido inicial en el Juventus Stadium y a falta de dos jornadas, podía ser último y primero. Finalmente, será tercero. La misión de clasificarse para octavos de final ya no es posible. Ahora, la UEFA Europa League le espera y puede ser un buen postre si la progesión del conjunto valencianista continúa. Mejoría sí, pero insuficiente y tardía.

Periodista vigués. No trabaja en el Daily Planet, ha estado en el decano de la prensa nacional y ahora va A la Contra, buscando siempre la mejor opción. Colabora con Radio Marca. Su debilidad no es la kryptonita, sino la Cultura y el Deporte, pero en el buen sentido. No vive en Smallville. Su nombre no es Clark Kent, tampoco es Superman, solo es periodista.

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