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Kingdom Hearts 3
Kingdom Hearts 3.

Videojuegos

‘Kingdom Hearts 3’ es una emotiva y satisfactoria conclusión a la saga

Las aventuras de Sora, Goofy y Donald tocan a su fin y van a encandilar a sus seguidores.

La saga Kingdom Hearts casi hace buena la estrofa del tango de Carlos Gardel sobre “que veinte años no son nada”, pero es que en los diecisiete que han transcurrido desde el inicio de la historia que une a Sora con Xenahort, su némesis y maestro de la llave espada, los fans esperaban una conclusión a la altura de la franquicia y Kingdom Hearts 3 tenía que lidiar tanto con las expectativas como su propio legado.

En ambos casos, la sensación es que la saga cierra la trama dejándonos una satisfacción completa si nos remontamos a su salida en Playstation 2 y no resulta sencillo lo logrado después de numerosos años de desarrollo

Como suele ocurrir en este tipo de situaciones, aquellos que no hayan disfrutado de las múltiples entregas desde su lanzamiento original  no podrán sacarle todo el jugo que se merece a este título pese al encomiable esfuerzo por parte de Square Enix a la hora de ofrecernos una serie de vídeos recopilatorios en los que se hacen un resumen aunque no del todo exhaustivo.

En este sentido, no se consigue capturar ni la magia ni las sensaciones que sí te ofrece el haber jugado a los títulos anteriores, incluido un compendio extraordinario que ya ha sido devorado convenientemente por parte de los aficionados como anticipo a este Kingdom Hearts 3, pero es que el camino recorrido no ha sido fácil a la hora de seguirlo con múltiples entregas y plataformas.

 


Mundos de fantasía


No sería justo quedarnos sin destacar una y otra vez el sensacional trabajo que se ha llevado a cabo a la hora de recrear los mundos que hacen acto de presencia en este Kingdom Hearts y es que la versión final es el mejor ejemplo de todo el esfuerzo que se ha realizado porque lo que nos ofrece rivaliza con lo que podemos ver en la gran pantalla, siendo incluso capaces de superarla cuando hablamos de algunos de los universos más antiguos.

A lo largo de Kingdom Hearts 3 podremos visitar los escenarios que pertenecen a Toy Story, Monstruos S.A., Piratas del Caribe, Big Hero 6, Enredados y Frozen, donde cada uno de ellos cuenta con sus propias características que hacen más completo todo el conjunto.

Esa riqueza nos permitirá desde surcar los mares en nuestro barco pirata y librar batallas navales como en anteriores entregas del universo de Assasins Creed hasta pilotar nuestros propios mechas, que reciben el nombre de Gigas en el universo de Woody y Buzz Lightyear, lo que le convierte en una gozada y en la que el componente de la verticalidad le da un punto extra a nuestra capacidad de exploración de los mundos, que es otra de sus señas de identidad.

Kingdom Hearts 3

Esa excelencia gráfica alcanza su punto álgido cuando disfrutamos de Kingdom Hearts 3 en los modelos más avanzados (Xbox One X y PS4 Pro), siendo recomendado jugarlo en modo por defecto puesto que se pierde un poco en la soberbia calidad gráfica del título, pero a cambio obtenemos un framerate más estable y bloqueado a 30 frames por segundo.

Ya sea en los modelos básicos o en los superiores, el juego es una auténtica delicia y cumple a la perfección la idea que tenemos de Disney como algo mágico porque eso es lo que se llega a experimentar en Kingdom Hearts 3, a lo que se le une el componente épico de una banda sonora a la altura de las circunstancias y unos coros que hacen que se te encoja el alma en momentos determinados.

No obstante, pese a la fabulosa recreación de los mundos de Disney, se nota la ausencia de la vinculación que hubo en el pasado con la saga de Final Fantasy con héroes como Cloud o Aeris o enemigos como Sephirot, y es que el valor sentimental y su peso argumental pasan a un discreto segundo plano, lo que hace que no sea una experiencia tan redonda para los fans más acérrimos.

 


Las posibilidades de la llave espada


A lo largo de las treinta horas que hay que emplear para superar la historia principal, que pueden ser perfectamente el doble si somos de la clase que busca completar la experiencia al 100% vía coleccionables de Mickey y demás, la diversión sigue siendo el objetivo final y Kingdom Hearts 3 lo vuelve a conseguir.

Nadie va a confundir la saga con una jugabilidad que pueda rivalizar con otros títulos e incluso a aquellos que pertenecen a su género como son los action role playing games (A-RPG), pero sigue siendo tan disfrutable como siempre y gran parte se debe al arma que manejamos como es la llave espada.

Gracias a las tres que podemos equipar simultáneamente (y que podemos intercambiar en todo momento), nuestros combates se ajustan perfectamente a los enemigos e incluso nos permiten experimentar hasta conseguir los mejores resultados por esta flexibilidad.

Kingdom Hearts 3

Después de haber llenado la correspondiente barra, la transformación del arma puede llegar en forma de bastón, garra, pistolas e incluso una lanza, pudiendo alcanzar una segunda fase en muchos casos y eso supone una enorme variedad en los movimientos, lo que enriquece el combate y eso que ni siquiera hemos hablado de las atracciones, aquellos devastadores ataques conjuntos que son una pesadilla para nuestros enemigos.

Por el contrario, la dificultad nunca ha sido uno de los propósitos de Kingdom Hearts sino la diversión en una historia que encandila así que recomendamos escoger un nivel más alto para evitar que nuestro avance ante sincorazones, incorpóreos y compañía no se convierta en una paseo, circunstancia que no ocurre con los jefes finales.

 


Conclusiones


No cabe duda que las expectativas que teníamos eran inmensas después de todo el tiempo transcurrido, pero no se puede decir otra cosa salvo que Square Enix ha dado en la diana con este Kingdom Hearts 3, siendo capaz de satisfacer tanto a aquellos que se unieron a los héroes allá por 2002 como aquellos que han tenido la oportunidad de engancharse más adelante, circunstancia que no debe pasar desapercibida.

La magia de la saga y su mensaje sobre el poder de la amistad en la eterna lucha entre la luz y la oscuridad está perfectamente reflejada en todos los aspectos en los que podemos pensar respecto a un videojuego, a lo que se le une el alma que posee este Kingdom Hearts 3 y del que anda bastante más escaso otro título muy esperado en su momento como fue Final Fantasy XV.

Todo ello tiene un mayor aspecto simbólico si pensamos en él como el cierre de la historia de Sora con su archienemigo, pero esto no debería de suponer el punto y final de la franquicia. El universo Kingdom Hearts todavía nos puede ofrecer mucho más aunque se espera (y desea) que no tarde tanto en hacer acto de presencia. De todas formas, si el impacto es como el que acabamos de experimentar, habrá merecido la pena.

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