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Jordi Mboula cambió La Masía por el Mónaco. / Foto: PanoramiC/Cordon Press

Barcelona

La fuga de La Masía

La cantera del FC Barcelona no pasa por su mejor momento tras la salida en los últimos años de muchos jugadores prometedores

Las canteras han ido perdiendo el protagonismo en los equipos. Cada vez son menos los jóvenes que logran coger el ascensor hacia el último piso. No hace mucho en Barcelona pasaba totalmente lo contrario: La Masía era el epicentro de fichajes de la entidad blaugrana, se utilizaba más las monedas fabricadas en casa que los cheques. Pero ¿por qué se ha prescindido de la cantera? ¿Qué jugadores propiciaron las salidas más sonadas? ¿Cuáles han sido las más recientes?

Todo comenzó hace quince años con Fàbregas como protagonista. Cesc pertenecía a la Generación del 87, unas de las mejores que ha pasado por las instalaciones blaugranas, y en las que también estaban Messi y Piqué. Sin embargo, el centrocampista, previendo un futuro con pocas oportunidades en el Camp Nou, decidió coger la maleta y embarcar camino a Londres, cuando acabó su etapa cadete (16 años). En el Arsenal, estuvo hasta su regreso, ya como profesional, a casa. Y logró convertirse en el debutante más joven en la historia del conjunto británico.

Un año más tarde, Piqué realizó el mismo trayecto. Los reds devils le ofrecieron su primer contrato profesional y el central abandonó la Ciudad Condal. Cuatro años fuera, tres en Manchester y uno en Zaragoza, le valieron de billete de vuelta. Y, desde entonces, pasó a convertirse en pieza fundamental del club barcelonista.

El siguiente fue Bellerín, que realizó un viaje simétrico al de Cesc. Dejó con dieciséis años el club azulgrana, en 2011, para poner rumbo al Arsenal. Ya lleva cuatro temporadas en el primer equipo gunner, donde se ha hecho con el lateral derecho. Se habló de una posible vuelta a casa, pero, por el momento, sigue en Londres.

Estas fueron las tres marchas más destacadas en los escalafones inferiores del club catalán. Contaban con un gran estatus, pero vieron en otro club la luz que no le veían al túnel barcelonés. Parecía que la puerta de embarque había cerrado, pero entre este y el pasado verano han salido cinco jugadores más, dejando caer la reputación de la cantera. ¿Qué les ha empujado a marcharse? ¿Es cierto que el Barça está dejando de lado La Masía?

Realmente, el Barcelona tiene la culpa a medias. La inflación del mercado ha llegado al fútbol juvenil y ante las ofertas de ciertos equipos es difícil poder competir. En la Ciudad Condal defienden el producto de casa, pero, por ejemplo, no pueden ofrecerles a chavales de dieciséis años entrenar con el primer equipo, a lo que sí se comprometen otros equipos como el Dortmund, el Manchester City y el Mónaco.

Eric García (17 años) se fue el verano pasado al conjunto que entrena Guardiola. Su salida sentó muy mal en la cúpula del club, pues está representado por la agencia de Puyol y De la Peña. El central será esta temporada juvenil de segundo año, pero Pep Guardiola ya lo ha hecho debutar con el primer equipo, con el que ha realizado parte de la pretemporada, al igual que Adrián Bernabé, mediapunta. Este último, de la edad de Eric, dejó el Barça este mismo año para enfundarse la camiseta cityzen. Ambos han gozado de un privilegio que difícilmente hubieran tenido en Barcelona. Y tendrán minutos con el filial de los ingleses esta temporada.

Phil Foden, el chico que alucinó a Guardiola y que debutó la pasada temporada con el City, fue Balón de Oro del Mundial sub-17; Sergio Gómez (17 años), Balón de Plata. El español abandonó Barcelona y cogió el avión a Dortmund. Tras haber demostrado su valía en el torneo, como mediapunta y extremo, no veía recompensa en Barcelona. Ni siquiera sumaba más de treinta minutos con el filial. En el conjunto amarillo pasó, desde el primer instante, a entrenar diariamente con el primer equipo y, en las últimas jornadas de liga, logró debutar en el Signal Iduna Park. Esta temporada formará, a todos los efectos, parte del primer conjunto del Borussia.

En Mónaco sucedió lo mismo que en Manchester. El pasado verano, Jordi Mboula (19 años), extremo que no entraba en los planes del Barcelona para la pretemporada, decidió salir rumbo al Principado. Allí se sumó desde su llegada a los entrenamientos con Leonardo Jardim y logró debutar, al igual que Sergio Gómez, en los últimos partidos de liga. Exactamente lo mismo ha hecho Robert Navarro (16 años), extremo que contaba con una propuesta para firmar su primer contrato profesional. Ha realizado, siendo juvenil de primer año, toda la pretemporada con el primer equipo y parece que podría integrar alguna convocatoria. Sin embargo, su sitio parece ser el juvenil o el filial. O quién sabe si el chico puede dar la sorpresa.

La Masía no pasa por su mejor momento y, ante el abono de las cláusulas por parte de los clubes compradores, poco pueden hacer en la Ciudad Condal. Sin embargo, no hay que olvidarse que el Barcelona es el único club que ha logrado tener tres canteranos en la final por un Balón de Oro. Nos quedamos con la duda de qué diría Cruyff si viera la fuga que se está dando en el Camp Nou.

1 Comment

1 Comment

  1. Mauricio

    12/08/2018 at 21:20

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