¡Síguenos!

Giro de Italia

Froome se hace leyenda en el día grande de Mikel Nieve

El vasco da a España la primera victoria y el británico certifica su primer Giro. Dumoulin y Supermán López lo acompañarán en el podio tras el descalabro de Pinot.

En el día de su trigésimo cuarto cumpleaños, Mikel Nieve (Mitchelton) levantó los brazos al cielo por tercera vez en el Giro. Y lo hizo de la misma manera que en las dos ocasiones anteriores, en solitario y en una de las grandes etapas de montaña de la carrera. Mientras por detrás Tom Dumoulin (Sunweb) intentaba, en vano, levantarle el Giro a Chris Froome (Sky), Nieve se exhibía a lo grande, resolviendo con autoridad una numerosa fuga en la que siempre fue el favorito.

Pasada la carnicería del Finestre y el Jafferau, pero con sus consecuencias en las piernas de los corredores, la última etapa de alta montaña de la carrera no se pareció en nada a la del día anterior. Con Dumoulin a cuarenta segundos de Froome y una pelea brutal entre Pinot (Groupama FDJ), López (Astana) y Carapaz (Movistar) por el podio, con el adorno del maillot de mejor joven entre los dos últimos, se presentó un día de igual entidad —214 kilómetros y más de 4.000 metros de desnivel— pero de mucha menos épica.

 


Nieve, la fiabilidad hecha ciclista


La victoria de Mikel Nieve supone la primera española en esta edición del Giro de Italia y la número 110 en la historia de la Corsa Rosa. Su triunfo, además, da un valor incalculable a uno de esos corredores imprescindibles y a quien los focos mediáticos suelen infravalorar hasta cotas irreales. Siempre un gregario fiel, siempre un hombre de equipo intachable, estuvo al lado de Simon Yates todo el Giro y, una vez entregado y obtenida la libertad, en la primera y única oportunidad de brillar en solitario, se llevó al zurrón la etapa.

“Después de la jornada de ayer, tenía que intentarlo hoy aquí. Hemos sido protagonistas toda la carrera, nos llevamos cinco victorias. Es verdad que fue una pena lo que pasó ayer, pero hoy estoy contentísimo. Tengo que agradecerle mucho al equipo, especialmente a Kreuziger, que me ha ayudado mucho en la fuga”, explicaba el del Mitchelton poco después de cruzar el primero la línea de meta.

Por detrás, el día arrancó con calma. Astana le puso chicha al asunto buscando el podio, pero en el momento en el que Thibaut Pinot enseñó la bandera blanca de rendición, todo cambió. El francés, tercero en la general, acusó la batalla del viernes y su cuerpo y sus piernas dijeron basta. Se quedó clavado en las primeras rampas de Saint Pantaleon, el segundo puerto del día, y dejó la misma escena que Yates ayer. Desolado y acompañado por sus compañeros de equipo, fue pagando penitencia kilómetro a kilómetro hasta la meta de Cervinia.

 


Tercera grande seguida para Froome


Con Nieve ya campeón, se desataron las hostilidades entre los grandes del pelotón. Lo probó hasta en tres ocasiones Tom Dumoulin buscando reconquistar la carrera, pero Froome no dio síntoma alguno de debilidad e incluso acabó soltando al neerlandés. Acompañado siempre por Wout Poels, el cuatro veces campeón del Tour rubricó su primer Giro de Italia y su tercera gran vuelta por etapas consecutiva gracias a la portentosa exhibición ofrecida entre el Finestre y el Jafferau, uno de esos días que quedan en la memoria de todo aficionado ciclista.

“Sabía que tenía que seguir a Dumoulin todo el rato. Y he sido capaz de hacerlo. Ha sido un Giro brutal”, explicaba radiante de felicidad el líder del Sky.

Tampoco cambió de sino el duelo entre Supermán López y el joven Carapaz. Movistar volvió a intentarlo, pero el colombiano siempre respondió a tiempo, sabedor de que tenía un doble premio en meta, el de la foto en el podio y el de mejor joven de la carrera. Miguel Ángel quiso acordarse de su ángel de la guarda, “tengo que agradecerle mucho a Luis León Sánchez. Si estoy en el podio es sobre todo gracias a él”.

 


Excelente Pello Bilbao


Y así se entregó el Giro de Italia a su destino. Froome, con sus idas y venidas, con sus problemas fuera de la carretera, pero con un carácter indomable de campeón legendario, vestirá de rosa el último día, y el ciclismo español también ha conseguido su gran foto gracias a Mikel Nieve. Sin olvidar a ese fantástico Pello Bilbao, constante como pocos y que finaliza sexto la carrera.

Con honores y con la belleza de Roma se despedirá esta inolvidable carrera, con un presumible sprint en la Piazza del Popolo que ofrece a Elia Viviani la opción de completar un histórico repóquer. Después, champagne para Froome y el equipo Sky, orgullo para el siempre elegante Dumoulin y vida para Sudamérica entera, que sigue sacando corredores de debajo de las piedras. Viva Il Giro.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Giro de Italia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies