¡Síguenos!
Wellens, ganador de la cuarta etapa del Giro.

Giro de Italia

Wellens, un valiente en Sicilia

El corredor del Lotto fue el mejor en las empinadas y preciosas calles de Caltagirone. Rohan Dennis salvó la maglia rosa.

La valentía, además de ser una cualidad que se presuponía a los antiguos guerreros, es un arma casi olvidada en el ciclismo. Apenas queda un elenco de elegidos entre los que está el belga Tim Wellens, uno de esos ciclistas que nunca mira atrás y siempre acaba regalando pedaladas para otros. Lejos de eso, las calles de Caltagirone lo vieron en su máximo esplendor cabalgar hacia un triunfo de prestigio ante los máximos aspirantes a ganar la carrera.

En una llegada caracterizada por los nervios y la velocidad, Wellens, ganador en Andalucía y la Flecha Brabanzona, se sintió como en casa. Siempre estuvo delante, dejándose ver y demostrando que en este tipo de recorridos ondulados y sinuosos se cuentan con los dedos de una mano los ciclistas que pueden batirle. Uno de ellos, Michael Woods (Education First) fue segundo a la vera de la emblemática Escalinata de Santa María del Monte, el gran símbolo de la ciudad.

 

El australiano Rohan Dennis supo sufrir para salvar la maglia rosa, llegando a meta cerca de Tom Dumoulin (Sunweb). Chris Froome volvió a sembrar ciertas dudas dejándose 21 segundos, mientras Simon Yates —cuarto en la etapa— recortaba cuatro segundos a los mejores. Los daños entre los primeros espadas apenas fueron notorios, pero las primeras sensaciones son más negativas que positivas para el líder del Sky.

 


Sicilia, un paraíso


La etapa, que partió desde Catania, sirvió para comprobar la inconfundible belleza siciliana, que ofreció un primer gran día de ciclismo en el Giro. En un constante sube y baja por las laderas de la isla, los corredores recordaron la esencia de la carrera, que se presentó de golpe y sin previo aviso. No fue una etapa inolvidable, pero con las panorámicas que dejaron los poco más de 200 kilómetros se podría hacer una guía de turismo de la isla.

La organización situó dos puertos de montaña, pero pudo haber señalizado seis o siete, porque la carretera nunca dejó de subir y de bajar, recordando a lo visto hace escasas fechas en Lieja, Flecha Valona o Amstel Gold Race. Eso provocó que la media de carrera fuera bastante más lenta que la estipulada previamente, de tal modo que los corredores llegaron a meta más cerca de la merienda que de la sobremesa.

Emiratos lanzó el primer pulso de la carrera. Con Fabio Aru bien colocado tras sus compañeros, las estrechas y complejas carreteras sicilianas sirvieron para que el líder italiano se mostrara en público y despejara las primeras dudas. A más de cien kilómetros de meta, nadie aceptó el envite y, tras varios kilómetros enfilando el gran grupo, volvió la cordialidad y se estrecharon lazos. Algunos respiraron y otros levantaron las orejas, esperando a la batalla de los kilómetros finales.

 


Otra fuga sin opciones


En ese punto, BMC asumió la labor de persecución, aprovechando que lucen la prenda rosa en la espalda de Rohan Dennis. Nunca dejaron que los fugados del día tomaran más de tres minutos de ventaja. Maxime Belkov (Katusha), Quentin Jauregui (AG2R), Jacopo Mosca (Wilier Triestina), Marco Frapporti (Androni) y el incombustible Enrico Barbin (Bardiani), con el maillot de mejor escalador y escapado por tercer día consecutivo, fueron los grandes protagonistas de la jornada, aunque en ningún momento dieron la sensación de tener opciones de llegar.

Con la etapa lanzada y los corredores enfilados, otro Emirates agarró protagonismo. Valerio Conti lanzó un duro ataque que desarboló al pelotón primero y a Edoardo Zardini (Wilier Triestina) más tarde. Cabalgó en solitario unos cuantos kilómetros, pero el trabajo de Lotto acabó engulléndolo justo antes de que se desatara la batalla final por la victoria. Ya no hubo tiempo para nada ni nadie más que para Tim Wellens, héroe siciliano por un día.

Y todo esto pasó en una jornada servida como aperitivo de las dos próximas etapas, también en terreno insular. La de este miércoles será del mismo corte que la de hoy, con un territorio ideal para emboscadas, con carreteras estrechas, peligrosas y exigentes, mientras que para el jueves está previsto el primer gran plato de la carrera con la meta situada en la cima del mítico Etna. El que salga de ahí como líder dará el primer puñetazo a la corsa rosa.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Giro de Italia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies