¡Síguenos!

Barcelona

Penaltis con barrera de Messi

El argentino anotó ante el Atlético la tercera falta consecutiva en tres partidos, todas ellas diferentes. Es el mejor lanzador de las ligas en Europa.

Lanzar una falta combina lenguaje corporal, golpeo y colocación. Los buenos lanzadores dominan la pegada. Los especialistas, golpeo y colocación. Y luego están quienes además engañan al portero por la forma que tienen de abordar el balón». La frase es de Marcos Assunçao, un lanzador de faltas consumado al que presentaban en el Benito Villamarín con una curiosa cantinela: «El portero está asustao, lanza la falta ¡Marcos Assunçao!».

Lionel Messi ha encadenado tres jornadas anotando goles a través del lanzamiento de faltas. Tres faltas técnicamente muy diferentes. Tres lanzamientos en los que los porteros se han visto condicionados por la versatilidad en el golpeo de Messi y por la falta de información que ofrece el argentino con su lenguaje corporal a la hora de abordar el balón.

La primera víctima fue el portero del Girona Yassine Bounou, marroquí nacido en Quebec. El partido iba 2-1 para los azulgrana cuando se produjo una falta en la media luna del área, un poco acostada a la izquierda del ataque. Bono colocó la pelota a su izquierda, mientras Messi se situaba para pegarle con la izquierda y Suárez en el perfil de lanzador con la derecha. Cuando todos esperaban que Messi salvase la barrera por arriba, el argentino le pegó raso con rosca por debajo de la barrera, que eligió saltar para tratar de tapar el lanzamiento elevado. Muchos recordaron el gol de Ronaldinho en la Champions contra el Werder Bremen, pocos recuerdan que Messi ya marcó uno así al Uruguay de Suárez, Godín y Giménez en los partidos de clasificación para el Mundial de Brasil 2014.

Leandro Chichizola, compatriota de Messi, fue su segunda víctima. El de San Justo había logrado abortar minutos antes un primer lanzamiento desde una distancia más lejana que se fue abriendo con una rosca deliciosa de dentro a afuera. Y entonces se produjo una segunda. Si es difícil acertar una vez la elección de Messi, dos parece una tarea imposible. La falta, esta vez, estaba situada más cerca del borde del área y ligeramente acostada a la derecha del ataque culé. Leo se lo pensó y miró repetidas veces a la portería de Chichizola, que cuando vio a Messi iniciar la carrera dio un paso al centro de la portería para ganar espacio a la hora de cubrir el arco. Error. Messi eligió esta vez potencia y colocación. Metió el empeine debajo del balón y con una violencia descomunal colocó la pelota en la escuadra del palo que debía estar cubriendo el portero. Chichizola no tuvo tiempo de corregir su trayectoria y la pelota entró como una exhalación en la portería canaria. Messi había dispuesto de dos faltas y había tomado dos decisiones muy diferentes en ambas.

Messi lanza la falta que decidió el partido. / Cordón Press

La tercera se produjo ayer contra el Atlético. Una falta lejana, rondando los 30 metros, cometida por el propio Thomas a Messi. La pelota estaba centrada y Messi tenía claro que había espacio para que la pelota bajase una vez superada la barrera. Inició la liturgia con una de las claves de su efectividad: la carrera corta. Toma poca carrerilla y eso impide a los porteros margen de maniobra para reaccionar porque llega rápido al golpeo. En este caso le pegó con el interior, suave, buscando la rosca y la colocación, sin que fuese especialmente tensa. Lo justo para que superase la barrera y se fuese abriendo lo necesario para que el vuelo de Oblak solo sirviera para tocar la bola, pero no impedir el gol. Parecida a la falta que salvó Chichizola, pero con más rosca y más pegada al ángulo. Tercer gol de falta en tres partidos seguidos.

Messi suma ya 23 goles de lanzamiento de falta en Liga por 19 de Cristiano Ronaldo. Suma seis goles de falta esta temporada, lo que le convierte en el mejor lanzador de las grandes ligas de Europa por delante de Neymar y de Fekir, del Olympique Lyon. Una efectividad que contrasta con su dificultad para convertir los penaltis. Messi conserva un acierto desde el punto fatídico del 75%, al anotar 64 de los 85 que ha lanzado. Falla uno de cada cuatro que tira. Pero esta temporada en la que está brillando por su poderío en las faltas, tiene un problema con los penaltis. Ha anotado tres de los seis que ha tirado. Dos de los tres que marcó los hizo ante el Real Madrid. Pero Pachecho (Alavés), Rubén (Deporivo) y Diego López (Espanyol) han parado al argentino lanzamientos de pena máxima.

Los porteros comienzan a tener más miedo e Messi con una barrera de por medio que cara a cara. Su mirada mentirosa, su lenguaje corporal esquivo y su corta carrera son enemigos de esos porteros que deben encontrar algún detalle en el argentino que delate sus intenciones. Si esperan a ver por dónde sale la pelota, será tarde. Oblak acertó la intención de Messi, pero le faltó una décima de segundo para que sus 190 centímetros llegasen volando a evitar gol. Messi ha inventado una suerte en el fútbol: los penaltis con barrera.

Como buen jugador de rugby le va el contacto, incluso cuando escribe. Lleva 20 años en el periodismo, 15 de ellos estuvo en el AS. Además ha tenido tiempo para comentar rugby en Canal +, Eurosport TV y Movistar, asomarse a Estudio Estadio, escribir para revistas como Esquire, GQ o Jot Down, y ser editor de deportes Terra y Vozpópuli. Actualmente escribe en El Confidencial y Eurosport y en la web de rugby '22'.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Barcelona

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies