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Balonmano

Luismi López: “A talento no nos gana nadie: ahí ya somos campeones del mundo”

La voz más reconocible del balonmano en España también analiza el Mundial y las posibilidades de los Hispanos para A La Contra

Es la VOZ, en mayúsculas, del balonmano en España. Treinta años narrando partidos de balonmano en TVE le convirtieron en un mito, con un estilo inigualable a la hora de contar los encuentros. No había goles; con Luismi la pelota entraba en la portería y los lanzamientos, cuando golpeaban en el palo, en realidad lo hacían “a la madera”.

Ya jubilado, el que fuera también director deportivo del Ciudad Real y del Atlético de Madrid atiende con gran amabilidad a A La Contra, respondiendo a un cuestionario similar al que contestó nuestro consejo de sabios. En nuestro equipo Luismi es el central, el jefe de la tribu.

—¿Cómo llegan los Hispanos al Mundial?
—Yo los veo bien y se ha visto en los últimos partidos amistosos. Lógicamente, luego la alta competición es otra cosa, los rivales, la presión… Pero creo que llegan en un buen punto de forma y con todas las garantías. Lo que sí hay es mucha igualdad y tú puedes ganar a todos y cualquiera te puede ganar. En ese sentido, hay que estar muy concentrados y creo que va a ser un campeonato que se va a decidir por detalles. También hay que tener un poquito de suerte. Siempre que se consiguen títulos la suerte es fundamental. La tuvimos en los Mundiales y el año pasado en Croacia. Pero se dice que la suerte hay que buscarla y para eso están las preparaciones y el trabajo hecho día a día.

—En cuanto a aspectos tácticos, ¿dónde estará la clave para que los Hispanos puedan pelear por las medallas?
—Nosotros tenemos que defender. Está en nuestro ADN defender, parar en portería y correr. Sin esto tenemos poco que hacer. Nosotros ganamos y perdemos con nuestras virtudes y carencias, que también las tenemos. En el tema físico se ve solo viendo las fichas de los jugadores. Hay diferencias notables en peso, altura… Eso no lo podemos evitar y por eso mismo jugamos con nuestras armas, que son un juego muy táctico y muy técnico. Con ello tenemos que imponernos sobre el físico de los rivales. A talento no envidiamos a nadie. Nuestros entrenadores, que ya hemos exportado a todo el mundo, han trabajado para esconder nuestras carencias y saber jugar mucho más y mejor al balonmano que otros equipos. Por eso, para ganar, tenemos que hacerlo muy bien, porque no tenemos un “lanzapiedras” que nos pueda solucionar un partido. Dinamarca puede no jugar bien pero sale Hansen, mete ocho goles y te ha ganado el encuentro. Los partidos a pocos goles nos vienen bien. Pero esto no es nada nuevo, porque es nuestro ADN y, si te fijas en las selecciones juniors y juveniles, vamos por el mismo camino. Sigue sin salir ese lanzador claro y contundente que nos pueda sacar del atolladero.

—El camino de España, por el lado más difícil del cuadro, no va a ser fácil.
—Sí, es la parte más salvaje. Hay mucha diferencia con respecto a la otra. El grupo no será nada fácil, aunque parezca que solo Croacia nos puede crear problemas. Hay que jugar con Islandia, Macedonia…y luego Bahrein y Japón tienen una fórmula de juego que siempre es incómoda, con armas distintas a las europeas. El partido contra Bahrein va a ser feo, seguro. Ganarás pero te quedarás diciendo “buf”… El encuentro hay que ganarlo y no sacar conclusiones. Después viene Islandia, que hay que ganar sí o sí, pero tampoco será nada fácil. Al margen de Croacia, serán el equipo a batir en el grupo. Los veo por encima de Macedonia. Fuera de la complejidad del grupo, es un calendario que yo hubiese elegido. Bahrein, una jornada de descanso, luego te esfuerzas con Islandia, repites con Japón y ya después tienes a Macedonia y a Croacia.

—Si las previsiones se cumplen, España y Croacia se jugarán el liderato en la última jornada…
—Si todo va como debiera… Croacia es capaz de lo mejor y de lo peor. Le falta Stepancic pero Duvnjak está mucho mejor que en otras ocasiones. Creo que tienen un magnífico equipo, pero ya se juegan mucho en la primera jornada contra Islandia. Si los islandeses pierden, fíjate cómo van a ir contra nosotros… No pueden perder dos partidos seguidos.

—Será muy importante sumar puntos en esta primera fase de cara a la Main Round y el cruce con Francia y Alemania.
—Quien pase del grupo B (el de España) con menos de 4 puntos lo va a tener jodido. A Alemania la veo fuerte y a un público muy entregado con ella. En su país se crece. No obstante, si hay VAR como dicen, el arbitraje no va a ser como en 2007. El Alemania-España de entonces fue un robo tremendo, y también el Francia-Alemania. Ganaron aquel campeonato porque prácticamente lo compraron. Cuando compraron la sede, iba la Copa incluida. Aquello fue bochornoso. La cosa ahora ha cambiado pero el punto de jugar con tu público le va a hacer ser muy peligroso.

—Siempre ser local en el balonmano ha ayudado un poquito…
—El factor cancha y el arbitraje a los locales siempre les ha dado dos-tres golitos. En un momento de dificultad, siempre van a barrer para casa. Recordarás en el Preolímpico de Suecia (2016, cuando España se quedó fuera de los Juegos de Río) el penalti a reloj parado que se pitó. En circunstancias normales, eso no se pita. Un penalti que decide una clasificación olímpica tiene que ser muy claro o no se pita. Y lo pitaron siendo muy dudoso. Esas decisiones de último momento, o decisivas, Alemania y Dinamarca las van a tener, igual que lo tuvo España en 2013.

(En este momento de charla, nos ponemos a hacer con Luismi cábalas sobre los posibles resultados, cómo y quiénes pasarán y los puntos necesarios para llegar a semifinales).

Cuando se juega sin KO, como en el Europeo, eso nos beneficia a nosotros. Perdimos partidos, pasamos de ser pesimistas a optimistas y al final… los últimos partidos, ganando a Alemania y a Francia, fueron espectaculares. Ahora la historia se repite. Si les pudimos ganar en el Europeo, también lo podemos hacer en el Mundial. Solo cambia el factor local en Alemania y que a Francia le falta Karabatic, que quiero entender que algo les faltará, aunque les he visto los amistosos y llegan muy fuertes.

—¿Son aún así los principales favoritos?
—Los chicos jóvenes que tienen son espectaculares. Tiene una barbaridad de equipo y muchas combinaciones. Aún sin Karabatic, me sorprendería que no ganasen.

(El periodista empieza a dar apuntes de todas las selecciones que van por el otro lado del cuadro).

Allí parece que se impondrá la vía nórdica. Dinamarca va a pasar a semifinales y Noruega y Suecia se jugarán la otra plaza. Noruega, con las bajas importantes de O’Sullivan y Tonnesen, va un poquito coja, lo que pasa es que Hungría no es la de la época de Nagy. Suecia es un equipo que me gusta, juega bonito y se ha rejuvenecido, aunque recupera a Kim Andersson solo para defender. Dinamarca, incuestionablemente, es el máximo favorito para llegar a la final. A no ser que les pueda la presión, que ya les ha pasado en otros campeonatos. Además, jugándose en su propia casa la final… De todas formas, el campeonato de verdad se va a vivir en la parte alta, donde estamos nosotros.

—Con todos esos componentes, ¿a dónde crees que puede llegar España?
—A todo… o a quedarse del quinto al octavo. Cuando hay tanta igualdad y unos grupos tan duros, los detalles te pueden llevar a las medallas o dejarte fuera. Si no ganas a Croacia, ya tienes que ganar a los otros tres rivales en la Main Round. La competición es la que marca el camino. Yo lo decía siempre y a mí me lo enseñaron los grandes entrenadores amigos míos, como Juan de Dios o Valero Rivera. No es tanto lo tuyo, sino la competición, al conjunto de los equipos. Tú puedes decir: “Joe, estoy jugando mal, he perdido un partido…” y toda la prensa empezamos a decir que qué mal y que hay pocas probabilidades. Pero luego se dan dos resultados y te meten en el lío otra vez. Por eso hay que estar siempre ahí. ¿Que perdemos un partido? No pasa nada. Hay que seguir, ver los resultados y acostarte por la noche y ver cómo está la competición en ese momento. Hay que intentarlo hasta que las matemáticas te digan que no puedes. Este año más si cabe, que es importante entrar entre los ocho primeros para el preolímpico.

—No solo está el oro en juego en este Mundial.
—No, no. Y eso es difícil transmitirlo al espectador. Imagínate que, después de no haber ido a Río, tampoco vamos a Japón. Generacionalmente, eso crea un problema tremendo. Para los propios jugadores, que no van a vivir eso, y que para deportes minoritarios los Juegos son una ventana grandísima. Aquí toda España está pendiente de todos los deportes y hay disciplinas que solo se hablan cada cuatro años en los Juegos. El balonmano necesita estar en los Juegos. Los equipos están flojitos y buscando sponsors y no los encuentran; no podemos permitirnos el lujo de no viajar a Tokio. Si no nos metemos en semifinales, hay que pensar en jugar el torneo para los Juegos. En este Mundial empieza el camino. Esa parte el entrenador y los jugadores también la tienen muy clara. Con lo igualado que está todo, yo solo pido máxima concentración, rigor defensivo, buen contraataque, que nuestros extremos estén acertados en la definición y tener unos arbitrajes que, sin darnos, tampoco nos quiten nada. Con nuestras armas, al 100%; sino será difícil.

(El antiguo narrador de TVE demuestra que sigue estando muy atento de la actualidad de nuestra selección y nos hace un scouting, casi uno a uno, de todos nuestros Hispanos, la forma en la que llegan al Mundial y lo que pueden aportar al conjunto. También de los ausentes y las decisiones que ha tenido que tomar Ribera. “Algunas, me consta, le han costado mucho”, apunta López).

—Ribera, con sus éxitos, se ha ganado todo el crédito.
—Claro. Él y cualquier seleccionador. Una vez que se le nombra, tiene todo el derecho a decidir. El seleccionador pone sobre el tablero las soluciones tácticas suyas y qué hombres pueden llevarlas a cabo mejor. Se la juega y las notas, al final de la competición. Todo el respeto y el apoyo hacia sus decisiones. Tú sabes que en las convocatorias, alineaciones, tácticas, todos queremos ser un seleccionador y todos opinaríamos y haríamos, lo que pasa es que lo hacemos a toro pasado. La decisión hay que tomarla antes incluso de empezar a entrenar, y yo siempre digo que los técnicos son los que más saben. Es muy difícil porque hay muchos jugadores buenos.

—¿Has podido hablar con los jugadores?
—Sí, con los que tengo más confianza. Los vi muy animados y concentrados. Me transmitieron seguridad, y eso a mí me deja tranquilo. Luego te tienen que salir las cosas, claro. Pero no debemos olvidarnos de lo de siempre: usar nuestras armas. Nuestras carencias están ahí y volveremos a despotricar sobre ellas. No tenemos un Mikkel Hansen, ni un Lukas Nilsson o un Dika Mem, pero sí a Sarmiento, Cañellas o Entrerríos, que juegan de maravilla y tienen una capacidad de jugar al balonmano genial. Esas genialidades son las que tienen que superar a las selecciones que hemos dicho antes. Y eso ha pasado. Lo hemos vivido y seguirá siendo así. Cuando se nos nuble la cabeza, nos tendrá que salvar la defensa.

—¿A quién ves como posible MVP?
—Ostras, qué difícil es eso. Como hay tantos puestos específicos, nunca me gustó… Yo soy más de uno por puesto, porque en el balonmano hay muchas cosas distintas. El MVP tiene que llegar a la final. Si Dinamarca llega, Hansen será uno de los favoritos, también mío, claro. Igual que cuando a Karabatic le daban el MVP cuando ganaba Francia… Son los súper clases y los más mediáticos. Los Messi y Ronaldo del balonmano. Faltando Karabatic, que es Messi, todas las miradas van a estar puestas en Hansen. Las decisiones en este sentido muchas veces se toman desde un punto de vista publicitario. Vende más que sea Hansen al extremo de Alemania.

—¿Y de jugador revelación?
—Dika Mem. Es un chico joven que puede marcar diferencias y sorprender. Defiende, ataca, tiene un lanzamiento tremendo con muchos cambios: largo arriba, largo abajo… aunque tenga tendencia abajo. Es muy completo y un gran atleta.

—Y ya para cerrar, déjanos un partido de primera fase que no debamos perdernos.
—Hay un precioso Dinamarca-Noruega el último día, que en principio servirá para decidir la primera plaza, y por supuesto el Francia-Alemania, que va a ser espectacular. De los Hispanos no nos podemos perder ninguno (risas). Además, juegan a unas horas muy buenas, 20:30 es un horario perfecto. No nos coge trabajando o diciendo que no hemos podido verlo. El aficionado al balonmano lo tiene claro y a ver si con los resultados vamos enganchando a más gente. Cuando juega España, los amantes al deporte seguimos a todas las selecciones de cualquier disciplina. Si el equipo genera ilusión, los que no lo siguen habitualmente se unirán al carro. Y eso a los jugadores les llega, yo que lo he vivido como periodista y dentro de un club. Si la gente está con ellos y les apoya, tanto en los buenos momentos como en los malos, eso a ellos les ayuda mentalmente. Yo lo quiero transmitir es que no hay que caer en la negatividad. Habrá momentos malos, porque no tenemos un equipo superior y habrá momentos en los que suframos y habrá minutos horribles, como ha pasado en torneos que hemos ganado. Hay que ser conscientes de que el campeonato es muy largo y tanto los aficionados como los medios de comunicación tenemos que tener la cabeza fría a la hora de juzgar. Tampoco hay que censurar muy duro, porque los chicos lo van a dar todo y si, con eso no llega, es que no tenemos para más. Hay que saber dónde estamos y lo que hemos conseguido es maravilloso pero repetir no es exigible. Las demás selecciones también juegan y no somos superiores a ellas. Como campeones de Europa, en todo caso, las miradas estarán puestas en nosotros. Pies en el suelo, conscientes de nuestras carencias y saber lo bien que tenemos que jugar para ganar. El talento lo tenemos metido en nuestros genes y es lo que tenemos que usar para vencer. A talento no nos gana nadie: ahí ya somos campeones del mundo. Eso es innegable.

En la selva del periodismo, A La Contra me es un gran ecosistema donde habitar. No entiendo la vida sin deporte, así como tampoco sin historias. En este espacio intentaré contar las que piense pueden resultar interesantes, y hacerlo con estilo propio. Como Hornby, me enamoré del fútbol "tal como más adelante me iba a enamorar de las mujeres: de repente, sin explicación, sin hacer ejercicio de mis facultades críticas, sin ponerme a pensar en el dolor y en los sobresaltos que la experiencia trae consigo”

2 Comments

2 Comments

  1. Pingback: España, sin estridencias, cumple en su debut con lo pactado | Balonmano | A la Contra

  2. Alex

    13/01/2019 at 12:57

    Que bello es el balonmano de alto nivel..

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