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Real Madrid

Un Madrid al estilo Umberto Eco

El Madrid, como decía Umberto Eco, fue un 90% de transpiración y un 10% de inspiración.

Según el filosofo italiano: «La genialidad es 10% inspiración y 90% transpiración». Llegaban los jugadores del Madrid a Sevilla tras sufrir dos enormes varapalos, el primero, el que les dio el PSG sobre el césped del Parque de los Príncipes, donde los blancos habían sido superados tanto física como tácticamente por los de Tuchel, y el segundo, el que les dio su propio entrenador en la sala de prensa, un Zidane, al más puro estilo Mou, denunciando su falta de espíritu, sacrificio y pierna fuerte. Este Madrid, con jugadores heridos pero también señalados, se presentaba en casa del líder, el Sevilla de Lopetegui, con muchas dudas, pero sabedores de los resultados de Atleti y Barça.

Los andaluces son una máquina de presionar, un grupo con dos conceptos muy claros en su juego: jugar a un gran ritmo y darle a su fútbol el máximo de profundidad. En lo que va de temporada hemos visto que la forma de atacar que impone Lopetegui, buscando más el robo que le creación, genera poco caudal ofensivo, algo que ya se apreció tanto en la Selección como en su etapa en el Real Madrid. La profundidad, esa que define su juego, depende exclusivamente de los laterales, el Sevilla presiona pero no rompe, no hay desmarques de ruptura al espacio, no hay grandes triangulaciones por los pasillos interiores si el balón no lo tiene Banega. Lo que sí hay es presión, mucha presión, el ejemplo es el 9, De Jong, que  aporta más de espaldas y fuera del área que rematando a gol.

El ataque sevillista pasa por la genialidad intermitente del argentino y sobre todo por el  “Navasistema” al que se suma Reguilón, cuyo resultado suele ser que ambos llegen hasta la línea de fondo y un centro lateral a zonas de remate, que casi siempre están mal o poco ocupadas por unos atacantes, como suele pasar con el holandés, más enfocados en presionar que en buscar espacios y desmarques para el remate.

Ante eso, el Madrid de Zizou montó un falso 4-3-3 que casi todo el partido fue más un 4-1-4-1, con Casemiro barriendo todo el medio campo, y una pareja  Bale- Hazard muy trabajadores y cerrando bien sus bandas cuando les tocó defender, que fue muchas veces, para tapar ese plan de los laterales sevillanos. Pero sin duda lo que más influyó en el juego del Madrid ayer, no fue ni el sistema ni el estilo, fueron  las palabras de Zizou en París hablando de falta de intensidad. Cada jugador madridista en Sevilla se dejó el alma corriendo, todo el grupo presionando muy arriba los primeros pases de su rival, impidiendo que la relación entre las líneas del Sevilla y sobre todo, como le llegaba la pelota a Banega fuera limpia. El Madrid, como decía Umberto Eco, fue un 90% de transpiración y un 10% de inspiración.

En el Pizjuán hemos visto un choque entre dos equipos más concienciados en presionar al contrario que en crear su propio fútbol, y en lo que concierne al Madrid, digamos que el ejemplo vivo ha sido James. El colombiano es un fino estilista con un guante en el pie izquierdo, con mente y fútbol asociativo, y se pasó 70 minutos disfrazado de Arturo Vidal o de Sami Khedira, más pendiente de correr a tapar espacios y presionar que de fabricar fútbol, y ese ha sido el Madrid, un equipo que ha corrido mucho y ha sido muy solidario en los esfuerzos defensivos. Nadie se ha escondido a la hora de correr y tapar huecos, sabedores que sin ese plus de esfuerzo al equipo se le aprecian todos los problemas futbolísticos que a día de hoy tiene su juego.

Zidane decidió plantar al equipo con un bloque medio alto, buscando recuperar pronto tras perdida con una presión alta, y atacar después con una transiciones rápidas, no buscaba un juego muy asociativo ni posicional, buscaba más el robo pase-remate, y así pudo adelantarse con dos ocasiones, una de Hazard y otra de Carvajal que por su claridad debieron ser gol. Sin duda el francés había tomado nota de lo que ocurrió en París, el Madrid hoy no se complicó en la salida del balón, no quería que el Sevilla pudiese robar con su presión cerca del área, por eso mandó apoyarse mucho en las dos bandas con Hazard y Bale muy abiertos a los que llegaba en muchas ocasiones el balón sin una previa sucesión de pases como suele ser habitual en el Madrid de Zizou. Una pérdida en banda penaliza mucho menos que las de James, Casemiro o Kroos en Francia, pero esa idea también lastró el juego ofensivo del equipo más empeñado en correr que en jugar.

El partido ha sido una pelea entre dos equipos con el mismo plan, presionar al contrario, y la victoria ha caído del lado madridista, no porque lo haya hecho mejor, que yo no lo creo, pero si porque sus jugadores tienen más calidad y hoy en momentos puntuales esa calidad tuvo su premio.

Zidane: Si en la rueda de prensa en Paris no dudó en disfrazarse de Mou, denunciando por las claras la falta de intensidad de sus jugadores, hoy tácticamente tampoco se retiró el disfraz. Su equipo en Sevilla tan laborioso y trabajador, pero tan poco creativo, bien podría ser un equipo tácticamente entrenado por Lippi o el mismísimo Allegri.

Él y su Madrid salen reforzados de Sevilla, líderes y abriendo hueco con el Barça, pero su fútbol genera más dudas que certezas. El francés va a tener que dedicarle horas a la pizarra este año para compensar sus errores de planificación. No es jugar a ser adivino ni sabio si asumimos los problemas que va a tener Zidane en medio campo y ataque  con el devenir de las competiciones y si no mejoran y mucho Hazard y Bale en cuanto al gol.

Courtois: Apenas un par de disparos facilones de parar. El belga está nervioso y duda en balones que no hace mucho eran suyos sin problemas. El Madrid necesita de su mejor versión, esta de ahora no le da para titular indiscutible, el equipo necesita al Courtois del Atleti y de su primer año en el Chelsea y no a este portero con tantas dudas.

Carvajal: Está en un estado de forma bajísimo. En cada partido ya sea por entradas fuera de tono o por sus continuas quejas se juega la expulsión y hoy no fue la excepción. Atropellado y descolocado, al menos en ataque tuvo momentos de cierta lucidez. Muy lejos de su mejor versión.

Varane: Cuando juega con Ramos se olvida de la responsabilidad de tener que sacar la pelota desde atrás  y se limita, como hoy, a defender y  a ser el escudero del de Camas. Poderoso en el juego aéreo, que es como ataca el Sevilla, su partido fue bueno, pero como actor secundario.

Ramos: Lento y pesado en acciones defensivas, su presencia se nota a la hora de salir jugando aunque lo haga sin brillantez como hoy, sumando muchos malos pases. En alguna acción defensiva demostró que no está y aunque tiré de veteranía, se le ven las costuras.

Mendy: El francés es defensa, lo cual a Ramos, al ser el central zurdo, le da la vida y lo agradece y mucho, pero con el balón y en ataque de momento parece un futbolista muy limitado. El capitán quiso sacar un par de veces la pelota desde atrás apoyándose en él como lo hace con Marcelo, y a Mendy le vino grande la propuesta. En este Madrid que encaja un gol cada dos tiros a puerta, un defensa que defiende es agua de mayo.

Casemiro: El brasileño en este equipo es pieza fundamental. Hoy el decorado del partido le favorecía y el medio centro cumplió con nota sobresaliendo en defensa y siendo más que correcto con el balón. Casemiro  sin duda va a ser el caballo de batalla de Zizou, y protegerle va a resultar fundamental.

Kroos: En un Madrid que corre más que juega y en partidos de tanta presión, tanto choque y tan pobre circulación del balón, Kroos sufre. El alemán no encuentra socios para tocar y además de momento no se entiende ni con Hazard ni con Mendy. Mal partido.

James: Sabe que para jugar se tiene que disfrazar de algo que no es y que afecta a su juego, pero lo hace. Hoy volvió a correr muchísimo y como le viene ocurriendo en cada partido, su físico no le da y en el minuto 60 anda fundido. De momento se ha ganado la titularidad gracias a su esfuerzo.

Hazard: Anda en fase de aclimatación y se le nota. Físicamente está lejos del Hazard que hemos visto en el Chelsea y solo con Karim parece entenderse, además en la liga no se dan esos partidos rotos y alocados de la Premier donde sobran los espacios. Va poco o poco, pero le falta mucho para ser lo que hace falta que sea.

Karim: Su idilio con el gol sigue presente, ese que tanta falta le hace al Madrid. En Sevilla hizo cosas interesantes y sobre todo un gol que da tres puntos, pero en este Madrid de correr y presionar por momentos su fútbol de seda no encuentra socios.

Bale: Trabajador y disciplinado pero intrascendente, muy lejos del Bale punzante y dominador que se espera. El Madrid y sobre todo Zizou ya saben que posiblemente este sea el Bale que va a tener todo el año, un jugador de chispazos puntuales pero falto de jerarquía.

Valverde: Salió 15 minutos para correr, presionar y dar oxigeno al medio campo, y sin ninguna brillantez es lo que hizo, correr. Tras su lesión no se le podía pedir más en un partido como el de ayer.

Lucas Vázquez: Un cambio para parar el partido y perder tiempo.

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