¡Síguenos!
Mamá y papá.
Nicolas Cage, en 'Mamá y papá'.

Cine

‘Mamá y papá’, los peores padres del mundo

El argumento es tan simple como su título. Resulta gracioso, después de todo lo que ha sido, ver a Nicolas Cage totalmente endemoniado, fuera de sí.

Cualquier padre saltaría delante de un coche para salvar a su hijo, eso es lo que dice el sentido común, el instinto protector del ser humano, hasta el de un animal. Cualquiera lo haría si no estuviese sometido a los efectos de una alocada epidemia que provoca que madres y padres ataquen violentamente a sus hijos, que es exactamente lo que ocurre en Mamá y papá. Los peores padres del mundo se abalanzan sobre ellos como si fueran jugadores profesionales de rugby, como poco, porque el fin es exterminarlos, terminar con sus vidas.


Dirección: Brian Taylor.

Reparto: Nicolas Cage, Selma Blair, Anne Winters, Zackary Arthur, Joseph D. Reitman, Olivia Crocicchia, Lance Henriksen, Brionne Davis, Tyler Sopland, Bishop Stevens, Matthew W. Allen, Dale Miller, Ellen Marguerite Cullivan, George Griffith, Marilyn Dodds Frank, Michelle Poole, Rachel Melvin, Michael Yurchak.

País: Estados Unidos.

Duración: 83 minutos.


Parece que el sonido de una señal de televisión trastoca las mentes de los progenitores y un día cualquiera a la salida del colegio, todos ellos se aglutinan a la entrada del instituto, completamente desmedidos, hambrientos, esperando por sus hijos como si estos fueran comida en un bufé libre. Selma Blair y Nicolas Cage, los adultos protagonistas de la cinta, son los más dementes.

Las pretensiones que tenga una película juegan un papel fundamental. El argumento de la dirigida por Brian Taylor (Crank o Gamer), la primera que hace sin la compañía de Mark Neveldine, es tan simple como su título, aunque, a fin de cuentas, práctica, breve y dinámica. Mamá y papá es salvajismo y litros de sangre de mentira a raudales, una comedia psicótica y divertida que da una pequeña vuelta de tuerca al concepto: menos sorprendente hubiese sido que fueran los hijos quienes quisieran acabar con sus padres. Aporta cierta frescura en ese sentido.

Resulta gracioso, después de todo lo que ha sido, ver a Cage totalmente endemoniado, fuera de sí. Ataca con un hacha a sus hijos en la ficción mientras suena de fondo música romántica ochentera; es absolutamente delirante, irrisorio, pero gracioso, en definitiva.

Mamá y papá no limpia ninguna de las manchas de su currículum, porque a Nicolas Cage ya lo perdimos hace tiempo. No volveremos a ver al actor de El señor de la guerra (2005), su última gran aparición, o el de Leaving Las Vegas (1995), con la que ganó el premio Oscar. Desde que salieran a la luz sus problemas familiares y deudas económicas, ha dejado a un lado los dramas de bajo presupuesto con los que se dio a conocer por películas de acción totalmente irrelevantes que han marchitado el inicio fulgurante de una trayectoria profesional más que honorable. El cine hace memoria, pero no perdona.

Toda una generación lo recordará por actuar en películas con poca clase; lamentablemente él acabó con su reputación, consigo mismo. Su aportación a Mamá y papá mejora la nota media de los proyectos en los que ha trabajado en los últimos doce o trece años, aunque prosperar en esos resultados tan solo supone superar el aprobado.

Periodista vigués. No trabaja en el Daily Planet, ha estado en el decano de la prensa nacional y ahora va A la Contra, buscando siempre la mejor opción. Colabora con Radio Marca. Su debilidad no es la kryptonita, sino la Cultura y el Deporte, pero en el buen sentido. No vive en Smallville. Su nombre no es Clark Kent, tampoco es Superman, solo es periodista.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Cine

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies