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La Tribuna de Brian Clough

Clubes y agentes, la peligrosa relación

Hablemos de Jorge Mendes y su relación con el Wolverhampton Wanderers o Wolves (Lobos).

Es la evolución lógica, supongo, dentro del mundo futbolístico actual. Ya no solo los jugadores son estrellas mediáticas, también lo son árbitros, entrenadores, presidentes y propietarios de clubes. ¿Por qué no lo iban a ser los agentes, que no dejan de ser quienes generan la publicidad y la riqueza de sus representados, parte de los famosos del fútbol? Lo que nunca me pude imaginar es que los hinchas de un club, en este caso la Juventus, fueran a jalear más al agente – el famoso Mino Raiola – que al jugador que acaban de fichar, el preciado central holandés Matthijs De Ligt.

Mino Raiola y sus ropas informales no dan la misma imagen que el otro super-agente, el portugués Jorge Mendes, traje impecable, estilo villano de película de James Bond o del Señor Lobo de Pulp Fiction. Mientras Mino Raiola decide el futuro de Pogba (y ojalá haga el viaje a Turín de nuevo), hablemos de Jorge Mendes y su relación con el Wolverhampton Wanderers o Wolves (Lobos).

En otras ocasiones he mencionado que tanto la Premier League como la EFL (English Football League) tienen normas aplicables a quien quiera ser propietario de un club, reglas que se han demostrado ineficientes en numerosas ocasiones y que en relación al Wolves tenía su punto de discusión en la participación de Mendes en el accionariado del club. En este caso es la normativa de la Federación Inglesa (FA) la que prohíbe que los propietarios de clubes tengan inversiones en agencias de representación de jugadores. Fosun es un conglomerado industrial chino que compró el Wolverhampton Wanderers en 2015 y que poco después, a través de un par de empresas del conglomerado compró una participación en la empresa de representación de Jorge Mendes. A Wolverhampton llegaron, de la mano de Mendes, el entrenador, Nuno Espirito Santo, Jota o Rubén Neves, entre los jugadores más destacados. Teniendo en cuenta que el Wolves estaba aun en el Championship, algunos rivales directos protestaron por la vinculación de Mendes al club. Sin embargo, la EFL culminó su investigación diciendo que Mendes no tenia ni tiene un rol activo.

Es evidente la influencia de Mendes en los jugadores de la plantilla del Wolves. Jota, Rubén Neves, Helder Costa, Rui Patricio, Joao Moutinho y Raúl Jimenez son representados por su agencia y prácticamente todos ellos hubieran sido inalcanzables para un club recién ascendido. Las relaciones preferenciales entre un club y un agente son inevitables y de hecho hay clubes que las buscan. Es más fácil tener un par de agentes de confianza que una secretaria técnica y una red de ojeadores que, al final, te van a llevar al mismo sitio: tratar con un agente.

No hablamos de fichar a Hazard, De Jong o Lukaku, ni de clubes de primera línea, pero sí puede ser una práctica que clubes de primeras divisiones utilicen. Cuando, por seguir con el Wolverhampton Wanderers, el club necesita un delantero centro no dice “vamos a fichar a Jovic”. Dicen “necesitamos un delantero que pueda meter al menos 15 goles, que no sea mayor de 28 años a ser posible y que cueste un máximo de 23 millones de libras”. Así hay muchos. Y si tienes un Mendes que te diga “Yo tengo a estos tres”, sigues negociando con él. Tener una relación fuerte con la agencia puede darte trato preferencial frente a otros clubes y posiblemente hacer que el agente negocie el traspaso mejor a favor del club. Ahí aparece Mendes en versión Señor Lobo: Él consigue lo que necesitas.

El riesgo es caer en irregularidades. Mas de un entrenador se ha visto envuelto en casos de comisiones por fichar al jugador de un agente amigo, pero este tipo de transacción no es parte de la relación entre Wolves y Mendes. El principal riesgo, no ilegal, es caer en la sobredependencia del agente. Como en las películas de Mafia, hay ocasiones en la que toca que devolver favores.

En una ocasión se publicó cómo llegó al Mónaco Ricardo Carvalho, exjugador del Real Madrid. El Mónaco quería fichar a Falcao, cosa que sucedió. Y ya con todo a punto de firmarse, Mendes debió decir algo como “Y ahora hablamos del contrato de Carvalho…”, lo cual debió sorprender al club francés. “Es que no tiene equipo… Pero mira, lo firmáis gratis y te llevas dos jugadores por el precio de uno”.

El riesgo que corre el Wolves ahora es que Mendes llame a la puerta y diga que tiene una oferta por Rubén Neves, que es muy buena y que lo mejor para todos es aceptarla. O que convenza al club para convertir la cesión de Raúl Jimenez en un traspaso, aunque cueste 30 millones (el traspaso se ha hecho oficial, pero no quiere decir que no sea por iniciativa del club), o que, como en el caso de Carvalho, tiene un par de jugadores a los que les vendría muy bien el escaparate de la Premier League.

Veremos cómo transcurren las cosas en las próximas temporadas, pero la relación hasta hoy ha sido beneficiosa para el club, que ascendió con facilidad a la Premier League y terminó la pasada temporada en séptima posición y clasificado para la Europa League. Para el súperagente Jorge Medes, qué duda cabe, la relación es un éxito.

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