El mercado inglés cierra hasta Navidad | Premier League | A la Contra
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Kepa ha sido uno de los grandes fichajes en el mercado inglés. / Foto: PA Images/Cordon Press

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El mercado inglés cierra hasta Navidad

El mercado del fútbol inglés se cerró ayer, un día antes de que arrancase la Premier League, con varias sorpresas y mucho dinero de por medio.

Tres descartes de Ernesto Valverde encontraron cobijo en la orilla del río Mersey, Sarri perdió a Courtois pero ganó a Kepa y a Kovacic, un recién ascendido como el Fulham se gastó casi 80 millones de euros, el idealista Jürgen Klopp ya no habla de dinero, a Rafa Benítez siguen viéndole por las calles de Newcastle y Mourinho, noticia de última hora, está enfadado. El mercado de fichajes se cerró en Inglaterra con más de mil millones de euros de gasto y la certeza de que los clubes ingleses tienen el dinero por castigo.

El vigente campeón, el Manchester City, un conjunto asociado durante la última década con los traspasos multimillonarios, se ha reforzado con tan sólo dos piezas: el extremo Riyad Mahrez y el prometedor canterano Phil Foden, que asciende al primer equipo. El argelino, por quien Guardiola ya pujó en el pasado, cumple finalmente su deseo de abandonar el Leicester y recalar en los sky blues. Además, la secretaría técnica del City intentó la contratación de Jorginho, pero el ex del Nápoles priorizó la oferta de su amigo Maurizio Sarri en el Chelsea.

Y es que el conjunto londinense comienza una nueva era. La novedad más importante de los blues de cara a la próxima temporada está en el banquillo y no tanto en el terreno de juego. Junto al entrenador napolitano han llegado Robert Green, el mencionado Jorginho y Kepa Arrizabalaga, junto a Mateo Kovacic, como parte de la operación salida de Thibaut Courtois. El belga regresa a Madrid un año antes de que expirase su contrato y la dirección deportiva de Stamford Bridge ha convertido al portero vizcaíno en el más caro de la historia. Además, con el centrocampista croata, cedido por los blancos, Maurizio Sarri gana un recurso más para su sala de máquinas.

En el norte de Londres también comienzan una nueva era, probablemente más desconcertante e impactante que la de sus vecinos del barrio de Chelsea. Después de 22 años al frente del Arsenal, Arsene Wenger dijo adiós al club de su vida y el escogido para realizar la transición en el banquillo gunner fue Unai Emery, que no continuó en el PSG tras dos temporadas. El técnico guipuzcoano ha tomado sus primeras decisiones y al Emirates han llegado cinco caras nuevas por 75 millones de euros: el veterano lateral suizo Lichsteiner, el portero alemán Bernd Leno, el contundente central griego Sokratis y los prometedores centrocampistas Lucas Torreira y Matteo Guendouzi.

El verano ha estado turbulento en la capital inglesa y, sin ninguna duda, uno de los grandes animadores de este mercado, por no decir el principal, ha sido el nuevo West Ham de Manuel Pellegrini. Los hammers vivieron el curso pasado una de sus temporadas más convulsas y el proyecto deportivo de estos dos meses ha ido enfocado a lavarle la cara a una plantilla que se ha reforzado con varios nombres conocidos pero que por equis motivos todavía no han terminado de explotar en la élite. Casi 100 millones de euros invertidos en fichar a Diop, Fabianski, Fredericks, Balbuena, Snodgrass, Wilshere, Yarmolenko, Felipe Anderson, Carlos Sánchez y el delantero gallego Lucas Pérez.

Aunque si hay un equipo que pueda discutirle el puesto de animador del mercado al West Ham, ese es el Liverpool. Los de Jurgen Klopp se quedaron a un paso de tocar la gloria en la Champions League y esta temporada buscan dar un paso más. Los reds son el conjunto que más se han gastado en esta ventana de fichajes con 182 millones de euros repartidos en pocos pero muy buenos jugadores: Alisson, Fabinho, N. Keïta y Shaquiri. Cuatro nombres ilusionantes que vienen a reforzar los puntos más débiles de la plantilla de un Klopp que no tiene ni una mala palabra en rueda de prensa. Atrás quedan los días en los que el entrenador alemán criticaba las inversiones millonarias del Manchester United…

Mourinho no está para bromas. Su enfado con la dirección deportiva de los red devils es público y notorio: “Entregué una lista al club con cinco jugadores que me interesan y espero tener uno por lo menos. Me gustarían dos, aunque creo que no los voy a conseguir. Quizás uno más, si es posible”. Al final, ni uno ni dos. El técnico portugués tendrá que conformarse con el centrocampista brasileño Fred y con el joven lateral derecho, proveniente del Oporto, Diego Dalot. Un par de jugadores nuevos, probablemente no los suficientes para las necesidades del United, pero que han costado la friolera de 82 millones de euros, más dinero del que se han gastado Arsenal, City o Tottenham.

En el caso de los Spurs ha sido un verano donde la mayor preocupación en clave de mercado ha estado en el futuro de Mauricio Pochettino, desde que Zinedine Zidane anunció su salida del Real Madrid. Una vez asegurada la continuidad del argentino, la mayor incorporación del Tottenham para esta temporada será el nuevo White Hart Lane, un estadio espectacular en el que no faltará nadie. Tal vez ese sea el gran éxito de la dirección deportiva londinense, que los Dele Alli, Christian Eriksen o Harry Kane continúen vinculados a uno de los proyectos más serios y bien ejecutados de una Premier League en la que, desde 2003, no había habido ningún equipo que no fichara a nadie en verano. Daniel Levy, para bien o para mal, es un dirigente diferente.

El verano del Everton, por su parte, puede encararse desde dos puntos de vista: el primero, por la compra de tres descartes de Ernesto Valverde como André Gomes, Yerry Mina y Lucas Digne, y, el segundo, por ser el club entrenado por Marco Silva el ejemplo perfecto de la inflación que padece el mercado inglés. Las salidas con destino a Goodison Park del trío de exjugadores del Barça por más de 50 millones de euros, no sólo habla maravillas de la gestión de Eric Abidal, sino que nos hace estar ante uno de los candidatos más firmes a jugar el próximo trofeo Joan Gamper, un mínimo detalle de la directiva culé ante el triple favor que les han hecho sus amigos toffees. Además, el Everton ha firmado al extremo brasileño de 21 años Richarlison por 60 millones de euros, después de anotar cinco goles y repartir cinco asistencias en el Watford… Un ejemplo muy claro para entender lo que ha sido este mercado en Inglaterra.

El Leicester City, que inaugura la Premier League mañana en Old Trafford, es uno de los conjuntos que más y mejor han apuntalado su plantilla en este verano. Retener a Mahrez ha resultado una misión imposible pero, con los 68 millones que les ha dado el Manchester City, los de Claude Puel han mejorado todas sus líneas con jugadores de la talla de Ward, Evans, R. Pereira, Benkovic, Maddison y Ghezzal, que viene del Mónaco a sustituir al crack argelino. Aunque, sin duda, el gran movimiento del inolvidable campeón inglés del 2016 ha sido el de mantener al contundente central Harry Maguire, cuya Copa del Mundo con la Inglaterra de Southgate le había convertido en uno de los defensas más apetecibles del mercado.

La del Newcastle es una historia de las de no dormir. Las urracas han vivido, están viviendo, una auténtica guerra civil entre la dirección deportiva, encabezada por el presidente Mike Ashley, y los jugadores/aficionados, representados por Rafa Benítez, el entrenador que aceptó dirigirles en segunda después de haber dirigido al Real Madrid. El madrileño es una figura casi divina en la ciudad del norte de Inglaterra, un lugar donde el fútbol se vive de una forma muy pasional y que ha estado sufriendo lo indecible ante la falta de fichajes del club y el miedo a que Benítez se cansara y abandonara el barco. Está claro que el ex del Liverpool y Valencia, entre otros, siente un cariño especial por la gente de St. James Park y este nuevo año lo afrontará con novedades, probablemente precarias, como Schär, Ki o Rondón.

Si hablamos de los recién ascendidos, el mercado del Wolverhampton es de los curiosos. En este club de una ciudad del centro de Inglaterra de poco más de 200.000 habitantes, se corre el riesgo de que haya más futbolistas en la plantilla de habla portuguesa que inglesa. El conjunto entrenado por el ex valencianista Nuno Espírito Santo, portugués, claro está, se ha reforzado activamente con las llegadas de Rui Patricio, uno de los mejores porteros del mundo, Joao Moutinho y Raúl Jiménez, internacionales con Portugal y México; Adama Traore es el fichaje más caro de la historia del club y a él se suma el lateral español Jonny Castro, cedido por el Atleti después de su salida del Celta de Vigo, además del extremo Diego Jota y el internacional belga Dendoncker.

El verano del Fulham, otro de los ascendidos, ha sido de lo más ilusionante para los aficionados del pequeño Craven Cottage, que están disfrutando de lo lindo del dinero paquistaní de su propietario, Shahid Khan, uno de los hombres más ricos del mundo con una fortuna personal valorada en casi 10.000 millones de euros y, además, el dueño de los Jaguars de la NFL. El conjunto entrenado por el serbio Jokanovic, viejo conocido del fútbol español, se ha reforzado con futbolistas de la talla de Seri, vinculado a Barça y Chelsea, el excelente portero gallego Fabricio, el internacional por Serbia Mitrovic o el campeón del mundo alemán André Schürrle, además de haber incorporado a jóvenes talentos como Chambers, Mawson o Le Marchand. Ni corto ni perezoso, en el día del “deadline”, el equipo más antiguo de Londres anunció también las llegadas de Sergio Rico y Luciano Vietto, cedidos por Sevilla y Atleti, respectivamente, en busca de que recuperen la confianza perdida.

Aunque si hablamos de porteros, es imposible obviar la caída en picado que está sufriendo la carrera de Joe Hart, hasta hace no mucho tiempo el titular del Manchester City e Inglaterra. Primero Torino, después West Ham y, ahora, Burnley, su tercer club en tres años. En Turf Moor tendrá que competir por un puesto con Nick Pope, uno de los mejores guardametas de la pasada Premier League y, por méritos propios, responsable directo de que Hart ni se vistiera de corto para viajar a Rusia. La Europa League que disputará el humilde club inglés, que estará presente en cuatro competiciones esta temporada, le dan más opciones de tener minutos.

En cuanto al resto de equipos, son varias las plantillas que se han reforzado con futbolistas de bastante renombre. Una de las contrataciones más interesantes ha sido la del centrocampista creativo Max Meyer por el Crystal Palace. Aunque el ex del Schalke 04 no ha sido el único talento teutón en aterrizar en la Premier League. El lateral derecho Erik Durm, campeón del Mundo en 2014, llega al fútbol inglés tras fichar por el Huddersfield Town. Además, el Bournemouth pagó al Levante la cláusula de 30 millones del colombiano Jefferson Lerma y firmó al español, ex del Leganés, Diego Rico. Hablando de españoles, el Betis cedió por una temporada a Víctor Camarasa al Cardiff City y el Valencia traspasó a Martín Montoya al Brighton.

Aunque los clubes todavía puedan vender jugadores al extranjero, el mercado inglés ha colgado el cartel de cerrado hasta Navidad y, ahora, comienza lo verdaderamente interesante. Las portadas de los periódicos podrán centrarse en la nueva temporada de la Premier League y la pelota empezará a rodar por los campos de Inglaterra este viernes, con un United-Leicester. Esta ventana de fichajes ha destacado por los más de mil millones de euros que ha dejado atrás y son muchos los nombres que cargarán en sus espaldas con la responsabilidad de hacer realidad las ilusiones de los aficionados, algo imposible de comprar con dinero.

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