¡Síguenos!
Mike James, estrella del Olimpia de Milán. CORDON PRESS

Euroliga

El Real Madrid sobrevive a Mike James

El Real Madrid remontó 18 puntos ante el Olimpia de Milán y se sobrepuso a la absoluta inspiración del estadounidense Mike James.

El Real Madrid levantó una desventaja de 18 puntos ante el Olimpia Milano para lograr la primera victoria (92-89) de una semana crucial para el futuro del equipo blanco (jornada doble de Euroliga y Clásico en Liga Endesa). De esta forma, el conjunto madrileño empata a 21 victorias con el CSKA de Moscú en el segundo lugar de la tabla. La derrota de los italianos aprieta aún más la lucha por el Play-off. Con solo tres jornadas de liga regular por disputarse, Baskonia, Milán, Olympiacos y Panathinaikos empatan en el sexto puesto con un balance e 14-13.

Las dos mitades del partido se pueden calificar como dos duelos totalmente diferentes, disputados bajo unas condiciones radicalmente opuestas. La primera parte fue un auténtico recital ofensivo, especialmente nutrido por el acierto de un conjunto italiano que estuvo cerca de sacar a su rival del choque. Mike James rindió a un nivel superlativo, que le llevó a firmar un primer cuarto perfecto: 17 puntos sin fallo con canastas de una enorme dificultad. El segundo tiempo lo gobernó la defensa, terreno en el que el Madrid logró recuperar lo perdido bajo el yugo del talento ofensivo de los italianos. Eso sí, respetando las reglas del ritmo defensivo: las remontadas se alcanzan progresivamente. Cuando logró ponerse por delante, tampoco fue capaz de despegarse totalmente de su rival; pero acabó venciendo tras una sucesión de fallos en el tiro en las posesiones finales.

Mike James se erigió indiscutiblemente con el título de máximo anotador del choque con sus 35 puntos (a seis del récord de la competición), secundado por los 16 de Nedovic y Nunally. Pero el triunfo cayó para el lado del fondo de armario y mejor juego colectivo de los blancos. Una diferencia de estilo reflejada en un dato: solo seis jugadores anotaron en el Olimpia Milano, mientras los doce componentes del equipo blanco lograron anotar antes de llegar al ecuador del tercer cuarto.

La naturaleza ofensiva de ambos conjuntos (segundo y tercero en puntos por partido) se impuso en los primeros compases del partido. En este intercambio de canastas los milanistas tomaron una ligera ventaja, propiciada por el buen hacer del triángulo James-Micov-Nunally (autores de 18 de los primeros 20 puntos de su equipo). A medida que la ventaja y su inspiración crecían el protagonismo lo acaparó por completo un excelso Mike James. El ex de los Phoenix Suns anotó a placer ante la atenta mirada de la pasiva defensa del conjunto local, que no fue capaz de aminorar los devastadores efectos del ciclón James respondiendo con similar intensidad en el aro italiano. Sin apenas tiempo para pestañear, los blancos ya se encontraban a una distancia considerable (19-33 al final del primer cuarto).

El rebote ofensivo dio aire a los blancos cuando el equipo visitante estuvo más cerca de romper el partido. Nedovic fue el encargado de tomar el relevo de Mike James, anotando diez puntos consecutivos que colocaron al Olimpia Milan con un máximo de 18 puntos de ventaja. Pasado el ecuador del segundo cuarto los madrileños lograron colocarse por debajo de la barrera de los 10 puntos de desventaja tras un 8-0 de parcial. La reducción de la renta milanista no llegó con un gran juego, obedeció a la pura lógica: ni el Milán podía mantener sus espectaculares porcentajes de tiro ni el Madrid iba a exhibir un nivel defensivo tan bajo. Sostenido por los puntos desde el tiro libre de Kuzminskas (7/8 en este aspecto), las fuerzas se colocaron cerca del equilibrio al descanso (50-56).

El partido se jugó a un ritmo notablemente más lento, lo que tuvo consecuencias en los puntos anotados de ambos, con cuadro italiano como mayor damnificado. Como máximos responsables de este cambio de dinámica es obligatorio nombrar a Taylor y Causeur con sus respectivas defensas sobre Micov y James; secundados por la actividad de Tavares en las ayudas. El alero sueco fue el autor del triple que devolvió el mando del marcador a su equipo Nutriéndose de la escala de buenas defensas la renta de los blancos siguió aumentando, colocándose con una máxima de 8 puntos de ventaja tras dos triples consecutivos de Llull. La respuesta del equipo milanista fue instantánea, una reacción en el mejor momento posible y que le sirvió para encarar el último cuarto del choque con ventaja (75-76).

Los diez minutos restantes se jugaron con las reglas de la segunda parte, es decir, la defensa prevaleció sobre el juego ofensivo. Jaycee Carroll marcó el camino madridista hacia los puntos, anotando directamente o atrayendo la atención de la defensa y provocando que sus compañeros no encontraran oposición en el rebote ofensivo. Los visitantes solo lograban ver aro a través de Nedovic, su único jugador capaz de anotar pasado el ecuador del cuarto. El Madrid aceleró continuamente con el objetivo de dejar atrás a su rival, que le bastó con el talento individual de sus exteriores y los fallos de los blancos en el triple para agarrarse al partido. Después de una sucesión de posesiones vacías de puntos, el Olimpia Milan se encontró con posesión para empatar el partido. Nedovic buscó forzar una falta que nunca llegó, y su lanzamiento, perfectamente falto de estabilidad, se marchó muy por encima del aro madridista.

Comenta

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anuncio
Anuncio

Más en Euroliga

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies