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Las mujeres que hicieron historia en el motociclismo

Ana Carrasco, Maria Herrera o Laia Sanz son ahora las mujeres que dominan en el motociclismo. Pero antes que ellas hubo otras pioneras

En las últimas décadas, los triunfos del motociclismo español han hecho que la afición al deporte de las dos ruedas crezca exponencialmente. Este éxito, junto con un mayor interés del público, han provocado que cada temporada haya más jóvenes promesas que miden sus facultades como pilotos.

Como no podía ser de otra forma, el número de mujeres que participan en pruebas mundialistas de motociclismo también ha crecido de forma mayúscula. Es verdad que todavía queda mucho camino. No obstante, está empezando a desterrase la —errónea— idea de que el motociclismo, sobre todo el de velocidad, es un deporte solo de hombres.

En el último lustro han salido a la palestra muchas mujeres con talento para el motociclismo en nuestro país. Es el caso de Ana Carrasco, Maria Herrera o Laia Sanz. Son quizá las más conocidas por el público, pero no son ni han sido las únicas mujeres que se han puesto a los mandos de motos de competición. La historia de las mujeres y el motociclismo se remonta a 1930, año en el que nació la alemana Anke-Eve Goldman. Ella marcó el camino que más tarde seguirían muchas otras.


Anke-Eve Goldman: con ella empezó todo


No es del todo reconocida por su pilotaje, sino por ser una mujer importante en la historia del motociclismo como periodista. A pesar de ello, la alemana fue la primera en vestir un mono de cuero de una pieza, de los que se utilizan para competir en pruebas de velocidad. También fue la ganadora de la única carrera que surgió del intento de crear un campeonato femenino en 1961. La Women International Motorcyclist Association (WIMA) puso en marcha una prueba en el circuito de Hockenheim en la que participaron una docena de mujeres, y en la que se impuso Goldman, a los mandos de una BMW R69 prácticamente de serie. Desgraciadamente, la competición de la WIMA no tuvo continuidad y no se celebraron más carreras.

Como periodista sí que logró reconocimiento en importantes revistas internacionales de la época como Cycle World y Das Motorrad. También publicó un libro en 1963 llamado The Motocycle. Un rotundo éxito.

Se dice de Goldman que tenía talento de sobra para competir con los hombres, pero en la época en la que le tocó vivir ser una mujer suponía muchas más barreras que ahora. Le cortaron las alas por su sexo. Llegó a disputar algunas carreras de resistencia, pero no le permitieron correr en ninguna prueba de prestigio. Probablemente, su mayor problema fue el miedo de los hombres ante la posibilidad de ser batidos por una mujer. A pesar de todo, la alemana nunca se dio por vencida y colaboró en la fundación de la WIMA con la intención de que las mujeres pudieran algún día competir al más alto nivel.


Ingeborg Stoll-Laforge: la mujer que perdió la vida por su gran pasión


Hasta que irrumpió en el panorama motero Ana Carrasco, la alemana había sido la única mujer que había pisado un podio en un Gran Premio mundialista en el que también participasen hombres. Debutó en el Campeonato del Mundo de Motociclismo en el año 1952, como acompañante del francés Jacques Dron en la categoría de sidecars. Compitió regularmente hasta 1957. En esos seis años logró un segundo puesto y cinco terceros, consiguiendo un total de 48 puntos entre todas las temporadas. Su mejor clasificación histórica en la general fue un meritorio tercer puesto.

Probablemente, lo más llamativo de la carrera como piloto de Stoll-Laforge fue su participación en el año 1954 en la mítica road race del Tourist Trophy de la Isla de Man. Fue la primera mujer en participar en la carrera urbana más difícil —y mítica— de la historia del motociclismo. La alemana terminó en quinta posición con una velocidad media de 102,85 km/h.

Stoll-Laforge marcó el camino a otras mujeres que han competido en la categoría de sidecars. Una de las que siguió sus pasos fue Julia Bingham, que disputó junto a su marido el Campeonato de Europa, obteniendo un subcampeonato antes de dar el salto al Mundial.

Desgraciadamente, la alemana sufrió un fatal accidente en 1958 en una carrera internacional en Checoslovaquia. Un fatal final para alguien que marcó una época demostrando que una mujer podía ganar a un hombre en un circuito de velocidad.


Gina Bovaird: primera y única mujer en disputar un GP de la categoría reina del mundial de MotoGP


Bovaird nació en Boston, y fue la primera mujer que logró llegar a participar en la categoría reina del Mundial de MotoGP.

El debut de Boviard en la categoría reina de MotoGP fue en 1982, a los mandos de una Yamaha TZ 500. Fue en el Circuito de Nogaro donde. después de sufrir un boicot por parte de las fábricas japonesas y las estrellas del campeonato, se subió a su Yamaha La estadounidense venía de hacer un papel destacado en el AMA, el nacional de velocidad en Estados Unidos. También había participado en el Daytona 200, donde logró batir el récord de velocidad en la prueba para un debutante, con un promedio de 228 km/h.


Taru Rienne: la primera mujer que consiguió puntuar en el Mundial de MotoGP


En 1988 hubo un día histórico para las mujeres en el Mundial de MotoGP. La finlandesa Tara Rinne consiguió puntuar en el campeonato del mundo más prestigioso del motociclismo en la categoría de 125cc; fue en el Gran Premio de Francia, en el circuito Paul Ricard.

El primer año de competición mundialista fue difícil para la finlandesa, que llegó a plantearse abandonar. Sin embargo, nunca llegó a darse por vencida y el premio llegaría en la temporada siguiente, consiguiendo cuatro récords para la historia del motociclismo femenino. Dos de ellos los consiguió en el Gran Premio de Alemania, donde logró el mejor puesto en parrilla para una mujer al clasificarse segunda. Al día siguiente, durante la carrera, consiguió el mejor resultado de una mujer en un Mundial de MotoGP acabando en séptima posición. Los otros dos récords llegaron al finalizar la temporada, logrando ser la mujer que había obtenido más puntos y el mejor puesto en la general del Mundial. Rienne acabó décimoséptima con un total de 23 puntos.


Tomoko Igata: la mujer con más puntos en el Mundial de MotoGP


Tomoko Igata fue una piloto japonesa que llego al Campeonato Mundial de Motociclismo a mediados de la década de los noventa. A día de hoy conserva el récord de ser la mujer con más puntos en este campeonato.

Igata logró 30 puntos durante la temporada de 1995 en la categoría de 125cc, batiendo el récord de Tara Rinne. Durante aquel año, la piloto nipona también igualó la mejor posición de Rinne en un Gran Premio del Mundial, con una séptima posición en el Gran Premio de la República Checa.


María Herrera: la primera mujer en puntuar en tres categorías mundiales diferentes


La toledana es, probablemente, junto a Ana Carrasco, la mujer que más ha destacado a nivel mundial en los últimos años en el motociclismo de velocidad. Participó en el Mundial de MotoGP en la categoría de Moto3 entre 2013 y 2017. Su mejor temporada fue en 2015, nueve puntos y mejor clasificación en carrera (un décimo primer puesto en el Gran Premio de Australia).

Tras graves problemas de patrocinio en 2017, Maria Herrera abandonó el mundial de MotoGP para probar suerte en el Mundial de Superbikes, en la categoría de Supersport 300. La toledana acabó la temporada con una decimotercera posición en la general en un campeonato en el que el número de participantes es inmenso y la igualdad la seña de identidad.

En la actual temporada, María Herrera ha conseguido un récord que nunca antes había conseguido una mujer. Ahora mismo se encuentra participando en la categoría de Supersport, en el mundial de Superbikes, y es la única mujer que ha conseguido puntuar en tres categorías diferentes a nivel mundial; lo hizo en Moto3 en 2015, en Supersport 300 en 2017 y recientemente en Supersport.


Ana Carrasco: la primera mujer en ganar un mundial de motociclismo


Ana Carrasco debutó en el Campeonato del Mundo de Motociclismo en la categoría de Moto3 el 7 de abril de 2013, siendo la segunda española tras Elena Rosell que disputa el Mundial de MotoGP. Estuvo tres temporadas en Moto3, en las que sólo consiguió nueve puntos en la primera de ellas. Tras los malos resultados, la murciana decidió dar el salto al mundial de Superbikes en la categoría de Supersport 300.

La pasada temporada, de la mano de Kawasaki, fue la primera mujer en ganar una carrera en un mundial de motociclismo. Fue solo un preludio de lo que deparaba el resto de la temporada, en la que hizo historia proclamándose campeona del mundo de Supersport 300. Ana Carrasco ha marcado el camino de la victoria. Con su campeonato de Supersport 300 despeja cualquier duda que pudiera haber acerca de las capacidades de las mujeres para salir a pista con hombres. Ya lo aclaraba el lema de la camiseta con la que celebró el Mundial: “Ride like a girl”.

Vigués afincado en Madrid. Aficionado a los golpes en la cabeza y, por ende, también al motociclismo y al boxeo. Su primera bicicleta tenía motor y desde ahí ha ido in crescendo. El día que descubrió que no iba a ser ni el próximo Kevin Schwantz ni el próximo Muhammad Ali decidió dedicarse al periodismo. En sus ratos libres le gusta complicarse la vida y leer sobre filosofía y la Guerra Civil, probablemente a causa de algún traumatismo craneoencefálico.

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